Interior deja morir dos unidades de élite de la Guardia Civil en Cataluña: «Es otra cesión»
El Cuerpo ha eliminado la unidad de rescate acuático en la Costa Brava. La de explosivos, en Tarragona, está en mínimos

Marlaska e Illa, en la Junta de Seguridad de Cataluña en 2024. | EP
El Ministerio del Interior sigue reduciendo la presencia de la Guardia Civil en Cataluña. El Estado Mayor de la Benemérita formalizó a finales del pasado abril la supresión del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) que operaba en la Costa Brava y que tenía su sede en L’Estartit (Gerona). En el documento, al que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, la Guardia Civil justifica esta decisión por «razones operativas y de optimización de recursos humanos». Esta unidad de élite, encargada de la búsqueda y rescate de personas, dejará de operar en la zona y sus componentes se integrarán en la plantilla de Barcelona, donde se ubica el único GEAS de toda la comunidad autónoma, integrado por 11 agentes.
Fuentes de la Guardia Civil explican que el desmantelamiento de esta unidad ha sido progresivo. El puesto de L’Estartit estaba integrado por un mando y seis agentes, pero la Dirección General del Instituto Armado dejó de cubrir las vacantes durante los últimos años hasta dejar el grupo bajo mínimos, con tan solo dos miembros y finalmente ordenar su eliminación. Este mismo modus operandi es el que Interior estaría llevando a cabo también para acabar con otra unidad de élite: el Grupo de Especialistas en Desactivación de Artefactos Explosivos (Gedex) en la Comandancia de la Guardia Civil de Tarragona, según denuncia la asociación de guardias civiles Jucil.
«Al igual que ocurre con otras especialidades, este desmantelamiento encubierto bajo el pretexto de un proceso estatal de unificación dejará al territorio sin un servicio crítico de intervención rápida frente a artefactos explosivos, obligando a los agentes adscritos a cambiar de destino o de especialidad y mermando, todavía más, el potencial operativo de la Guardia Civil en la provincia», advierte esta organización. A juicio de las asociaciones, este movimiento se enmarca en un plan «perfectamente orquestado» hace años entre el Gobierno y la Generalitat para sacar al Cuerpo definitivamente de Cataluña y dotar de todas las competencias a los Mossos. «Lo del GEAS de Gerona y el GEDEX es otra cesión a los independentistas».
La cesión de la Guardia Civil en puertos y aeropuertos
El inminente fin de las citadas unidades de élite se produce poco después de que el Ministerio del Interior haya cedido otras competencias a los agentes catalanes. La más importante es la seguridad en puertos y aeropuertos y otra, que aunque todavía está en el aire, el Govern da por hecho: un supuesto control de fronteras compartido entre Mossos y los cuerpos de seguridad del Estado. Cabe destacar, no obstante, que esa competencia es exclusiva de la Policía, según la legislación. A estas dos se suman también algunas sobre investigación de delitos medioambientales, que hasta 2024 estaban en manos del Seprona de la Guardia Civil y se entregaron a la policía autonómica, tras un acuerdo de la cumbre bilateral Cataluña-Estado.
Además de estos compromisos sellados entre ambos ejecutivos, está la financiación por parte del Gobierno central para incrementar los efectivos de la policía catalana hasta los 25.000 y poder asumir progresivamente las competencias recientemente adquiridas. El compromiso adquirido en la comisión bilateral que encabezó el pasado miércoles el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, y el consejero de Presidencia, Albert Dalmau, es que el Gobierno asuma un coste de 210 millones anuales hasta 2030; esto son 70.000 euros anuales por cada nuevo puesto que se cree.
Un tercio de plantilla menos
En relación con la reciente eliminación del GEAS de Gerona, Jucil niega totalmente la «reorganización operativa» que justifica la Guardia Civil. La realidad esconde un tijeretazo salvaje a la plantilla […]. El plan de la Dirección General, impuesto de manera unilateral y sin consultar a la jefatura de la Zona, pretende dejar la plantilla combinada en tan solo 11 personas. Teniendo en cuenta que Estartit contaba inicialmente con 6 agentes y Barcelona con 12 (luego reducidos a diez), la suma real debería ser de 16 efectivos. La eliminación de estas plazas supone perder prácticamente un tercio de la plantilla en Cataluña de golpe».
La asociación, además, denuncia las trabas y artimañas administrativas que están sufriendo los agentes destinados en la zona. Al parecer, según Jucil, la Administración está utilizando «fallos técnicos» en determinadas gestiones para «dejar a los efectivos en el limbo laboral» y, en algunos casos, «forzar traslados a puestos de reserva en el Servicio Marítimo con el único fin de quitar personal de en medio y acelerar el cierre total de la base». Aunque la resolución oficial de esta reestructuración está pendiente de publicación en el Boletín Oficial, el plan ya está en marcha para ejecutarse en apenas unos meses y así consta en la comunicación interna a la que ha tenido acceso este periódico.
Una emergencia «a dos horas de camino»
El delegado en Cataluña de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), Alfonso Merino, señala que el cierre de estas unidades es «uno más» de un goteo incesante que el Ejecutivo viene ejecutando desde hace años para «expulsar a la Guardia Civil». «El GEAS es una unidad fundamental en la zona; en la Costa Brava solo hay que ver todo el turismo que tiene. Interior ha decidido dejar a toda la costa sin esa unidad esencial al borde del verano. Dejan cualquier emergencia a dos horas de camino, la distancia que tiene esta unidad de élite en Barcelona, la única que queda. Por pura lógica policial, los Mossos se harán cargo de todo lo que ocurra allí y nosotros perderemos esa competencia, como está ocurriendo con tantas otras».
