El Partido Andalusí, de inspiración islámica, pide la anexión de Ceuta y Melilla a Andalucía
El partido reivindica el legado andalusí y la cooficialidad del árabe, y propone sustituir a El Cid por Al-Mutamid en Sevilla

Yihad Sarasua (centro izq.) y Dris Mohamed Amar (centro derecha), junto a otros miembros del Partido Andalusí, exhiben la bandera con caligrafía árabe que simboliza su propuesta de recuperación de la identidad andalusí. | Partido Andalusí (Facebook)
El Partido Andalusí, con base en Algeciras (Cádiz), se presenta por primera vez a unas elecciones con un programa que combina reivindicaciones territoriales, referencias al legado de Al-Ándalus y propuestas de carácter político e institucional. El proyecto que encara el 17-M se define como multicultural e interreligioso, aunque con una marcada influencia del denominado humanismo islámico y del andalucismo contemporáneo que exige la herencia cultural de Al-Ándalus.
Entre sus principales propuestas destaca la incorporación de Ceuta y Melilla a la comunidad autónoma andaluza, una medida que la formación enmarca en su concepto de «identidad andalusí». El partido sostiene que el sur peninsular y el norte de África constituyen un espacio histórico de intercambio entre civilizaciones, y apela a una lectura del Estrecho de Gibraltar como eje de continuidad cultural entre ambas orillas. Es la razón por la que defienden la integración de ambas ciudades en el ámbito autonómico andaluz como parte de una identidad más amplia.
Árabe, patrimonio histórico y revisión simbólica
Otro de los puntos destacados del programa es la defensa de la normalización del árabe como lengua histórica en Andalucía, una propuesta que la formación vincula a la recuperación del legado cultural de Al-Ándalus.
El partido también ha planteado iniciativas de carácter simbólico relacionadas con la reinterpretación del patrimonio histórico, entre ellas la sustitución de figuras vinculadas a la historia medieval castellana por personajes del periodo andalusí, como Al-Mutamid, último rey de la taifa de Sevilla. La formación ha propuesto reemplazar la estatua del Cid Campeador en Sevilla por la de Al-Mutamid, una idea que ha generado debate político y mediático.
Un programa muy marcado
El programa del Partido Andalusí, consultado por THE OBJECTIVE, incorpora además una serie de propuestas de carácter socioeconómico y territorial. La formación plantea medidas para el impulso del empleo de calidad, el apoyo a autónomos y pymes, así como la mejora de infraestructuras y conexiones ferroviarias y viarias en Andalucía. Entre sus prioridades sitúa también el refuerzo del puerto de Algeciras como motor logístico del sur de Europa y la atención a las denominadas «periferias» y zonas rurales.
En el ámbito social, el partido defiende políticas específicas para la juventud, la igualdad de género y la formación continua, además de programas de reciclaje laboral para mayores de 45 años.
Resaltan iniciativas de carácter cultural y religioso, como el reconocimiento de los denominados «cementerios islámicos», el impulso de la certificación halal y la reivindicación de la memoria de los moriscos como parte del relato histórico andaluz. En el ámbito educativo, abogan por un modelo «inclusivo y orgulloso de la historia» de la región.
Tipificación del engaño político
En el ámbito institucional, el programa incorpora propuestas de regeneración democrática. Entre ellas figura la posibilidad de tipificar la mentira o la difusión de información falsa en el ámbito político como conducta sancionable por ley.
Esta medida la justifican como un elemento clave para luchar contra la desinformación y la mejora de la transparencia en la vida pública, aunque, en última instancia, su aplicación en términos jurídicos abriría un debate sobre sus límites y encaje legal.
Crítica abierta a Occidente
El ideario del Partido Andalusí incluye también una lectura crítica del modelo económico y social actual. La formación sostiene que la civilización contemporánea atraviesa un proceso de agotamiento vinculado al uso intensivo de recursos y a las desigualdades globales: «La civilización actual está llegando a su fin», señalan.
Bajo este paradigma, plantea la necesidad de una «regeneración civilizatoria» basada en cuatro pilares: libertad, justicia, solidaridad y humanismo, y defiende que la igualdad de oportunidades debe garantizarse con independencia de la situación económica de los ciudadanos.
El partido también dirige parte de su discurso hacia el modelo de consumo de los países desarrollados, al que atribuye dinámicas de sobreexplotación de recursos y desigualdad global: «El modo occidental es imposible de sostener a nivel planetario. Harían falta los recursos de siete planetas como el nuestro».
Asimismo, vincula estos procesos con fenómenos como los movimientos migratorios derivados de conflictos o crisis humanitarias, y cuestiona el papel de las potencias occidentales en la estabilidad internacional.
El Partido Andalusí no cuenta actualmente con representación en instituciones autonómicas ni nacionales. Su actividad se ha desarrollado hasta ahora principalmente en el ámbito local y digital, donde ha conseguido cierta visibilidad por sus propuestas identitarias y su discurso político. El partido concurre a los comicios del 17-M únicamente por la circunscripción de Cádiz en estas elecciones autonómicas.
