La polémica por las banderolas electorales en Sevilla agita la campaña andaluza
La admisión de la denuncia en la JEZ añade un nuevo frente al conflicto a menos de dos semanas del 17-M

Banderolas del PSOE en Dos Hermanas | THE OBJECTIVE
La retirada de propaganda electoral en farolas se ha convertido en uno de los focos de tensión de la campaña andaluza en Sevilla, a menos de dos semanas de los comicios del 17-M. En los últimos días, la actuación municipal en distintos puntos de la ciudad ha reactivado el debate político en torno al uso de la vía pública en periodo electoral.
Operarios municipales retiraron banderolas y carteles en distintos puntos de la ciudad hispalense. Las imágenes se difundieron rápidamente en redes sociales, con vídeos grabados en varios barrios. Los partidos no tardaron en cruzar acusaciones.
Desde distintas formaciones de izquierda, la reacción ha sido inmediata. Algunas denuncias se trasladaron a redes sociales, donde se habló abiertamente de irregularidades. «De vergüenza. El PP, pillado eliminando al rival político a golpe de radial, en farolas asignadas y con permiso de la Junta Electoral. Es antidemocrático. Sevilla no es vuestro cortijo», escribió Alejandro Moyano, primer teniente de alcalde de Castilleja de Guzmán (Sevilla) y secretario adjunto a la Secretaría de Organización del PSOE de Andalucía.
También desde el ámbito municipal, el concejal Ismael Sánchez elevó el tono: «Denunciamos que el alcalde de Sevilla manda retirar propaganda electoral de farolas que Por Andalucía tiene asignadas sin la indicación de Junta Electoral. Esto es grave». En la misma línea, Izquierda Unida en la ciudad insistió en la idea de falta de garantías: «El Ayuntamiento no puede actuar por las bravas, sin informar a los partidos ni contar con la Junta Electoral. Neutralidad institucional y juego limpio democrático».
El Ayuntamiento responde
Frente a estas acusaciones, el Ayuntamiento de Sevilla sostiene una versión distinta. Niega cualquier actuación dirigida contra formaciones concretas y defiende que la intervención se ha realizado de forma generalizada en toda la ciudad.
«Se han retirado carteles electorales de TODOS los partidos políticos y en diferentes zonas de la ciudad», explican. La razón, añaden, es técnica y tiene que ver con la seguridad. La versión municipal apunta a que la inspección de Alumbrado detectó elementos que «ponen en riesgo la solidez estructural de los soportes de alumbrado y los pernos de anclaje de los basamentos, suponiendo un riesgo para los viandantes».
No es el único argumento. También señalan incumplimientos en la instalación: «Muchas de las banderolas carecían de las obligadas gomas de protección», o bien estaban colocadas en formatos no permitidos. «No se permiten instalar banderolas dobles», remarcan, aludiendo a un tipo de soporte que duplica la carga sobre las farolas. Además, recuerdan un punto clave del proceso electoral: «La JEZ habilita unos espacios electorales y es en esos espacios donde los partidos deben pedir sus correspondientes permisos, no en otros lugares».
La Junta Electoral de Zona, por su parte, ha admitido la denuncia presentada por el PSOE de Sevilla por estos hechos y ha dado un plazo al Ayuntamiento para que presente sus alegaciones, según han señalado desde el propio partido.
El PSOE apunta además a que el expediente afecta a la retirada de banderolas en Sevilla capital y sostiene que la resolución de la JEZ abre ahora un nuevo escenario de revisión de la actuación municipal.
Diferencias en la aplicación municipal
Más allá del cruce político, la presencia de carteles no es homogénea en toda la provincia. En municipios del área metropolitana se han visto banderolas sin retirada municipal, algunas incluso en formato doble.
En esas calles conviven imágenes de distintas candidaturas, desde el PSOE hasta Adelante Andalucía. La diferencia de criterio entre municipios ha añadido más ruido a la polémica. Diferentes representantes de partidos políticos del área metropolitana no han querido sumarse a esta controversia sobre el riesgo de las banderolas dobles en la vía pública.
Por Andalucía, uno de los partidos que denuncia la situación, insiste en que no se trata solo de un problema técnico y llama a la movilización. «Mandan retirar nuestros carteles porque les asusta que Andalucía despierte. Frente a su juego sucio, más movilización».
Un precedente que vuelve
La disputa por las farolas no es nueva. Ya en 2015 hubo un episodio similar en Sevilla. Entonces fue el PP quien denunció al PSOE ante la Junta Electoral de Zona por ocupar espacios que no le correspondían dentro del reparto oficial.
Según trasladaron los populares en aquel momento, al ir a instalar sus banderolas en la carretera de Su Eminencia, en el tramo entre Héroes de Toledo y Carretera de Utrera, los espacios ya estaban ocupados. A su juicio, se trataba de un incumplimiento del reparto previamente acordado.
En aquella ocasión, el PP apeló directamente a la normativa electoral. «Los Ayuntamientos tendrán obligación de reservar lugares especiales gratuitos para la colocación de carteles», recordaban, citando la legislación vigente. Y añadían que las banderolas «solo podrán colocarse en los lugares reservados».
La denuncia incluía la petición expresa de retirada inmediata de los elementos instalados y la apertura de un expediente sancionador. Fuentes del PP consultadas por THE OBJECTIVE subrayan que aquel episodio se centró en la ocupación de espacios asignados a otras candidaturas, mientras que ahora el foco está en la retirada de propaganda ya colocada.
Añaden además un elemento que consideran clave: en este caso, el Ayuntamiento justifica su actuación en criterios técnicos vinculados al alumbrado público y a la seguridad de los viandantes, una circunstancia que, según sostienen, no estaba presente en el precedente de 2015.
Campaña en marcha y encuestas
La polémica estalla en plena recta final de la campaña andaluza, en un contexto todavía abierto y sin mayorías aseguradas. Los partidos afrontan estos días con cautela cualquier elemento que pueda influir en la movilización del electorado. Las distintas formaciones coinciden en que el resultado no está cerrado. El PP parte como favorito, aunque sin garantía de mayoría absoluta.
En ese escenario, Vox mantiene expectativas de crecimiento que podrían situarlo como pieza clave para la gobernabilidad. El PSOE, por su parte, afronta la recta final con dificultades para recuperar terreno, mientras que en el espacio a la izquierda se detecta un movimiento desigual, con especial atención al crecimiento de Adelante Andalucía.
