The Objective
El Gris Importa

¿Se vive mejor en Europa que en Estados Unidos?

‘El Gris Importa’ analiza las diferencias entre el modo de vida y el Estado del bienestar en ambos lados del Atlántico

Se ha vuelto un lugar común hablar de lo mal que va Europa. Este diagnóstico lúgubre se ha convertido en el paradigma dominante y podría decirse que lo comparte toda la comunidad intelectual. ¿Toda? ¡No! Un irreductible economista resiste todavía y siempre: Paul Krugman.

A raíz de que el Wall Street Journal publicara el pasado 30 de abril una columna titulada «¿Qué ocurrirá cuando los europeos se den cuenta de lo pobres que son?», el Nobel colgó en Substack una serie de posts en los que desafía este relato.

«No digo que todo vaya bien en Europa —escribe—. Pero la idea de que se ha convertido en un museo, incapaz de mantener el paso, se basa en malos datos».

A la postre, ¿en dónde se vive mejor a la postre? Tanto la estadounidense como la europea son «economías prósperas» y «hacen un uso extensivo de la tecnología moderna». «Los estadounidenses tienen más cosas, es decir, más bienes materiales». En particular, sus «casas y coches son mucho más grandes», pero los europeos «trabajan menos horas y libran más días, aparte de disfrutar de una seguridad mayor y de una existencia más longeva».

Krugman no niega que la productividad se ha disparado en Estados Unidos, mientras apenas varía en el Viejo Continente, pero le da una explicación muy sencilla: «Estados Unidos y Europa producen bienes distintos» y da la casualidad de que el progreso de la productividad se ha concentrado especialmente en aquellos ámbitos en los que Estados Unidos se ha especializado, que son las tecnologías de la información y la inteligencia artificial.

Y eso, ¿no tiene mayores consecuencias?

De todo ello debaten el profesor del IESE Javier Díaz-Giménez y el corresponsal económico de THE OBJECTIVE Miguel Ors Villarejo en este nuevo episodio de El Gris Importa.

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