Tengo ganas de que gobierne el PP para protestar
‘El Gris Importa’ analiza el estado y la situación de la protesta sindical en España con el actual Ejecutivo
Una característica consustancial a la vida pública española es el aletargamiento de los sindicatos cuando gobierna la izquierda. ¿Qué pasaría si en la Moncloa hubiera un presidente del PP? Motivos no faltan para echarse en la calle. La carestía de la vivienda, la precariedad laboral y, sobre todo, el deterioro de los servicios públicos.
Cuando Pedro Sánchez llegó a la Moncloa había en España unos 592.000 pacientes pendientes de una operación no urgente, con un tiempo medio de espera de 106 días. En junio de 2025 se superaron los 853.000 pacientes y el plazo se había ampliado a 121 días.
En el Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes, el famoso PISA, los resultados de los alumnos españoles se mantienen estancados, si no levemente a la baja.
Los trámites con la Administración, que ya eran engorrosos antes de que llegara Sánchez, han empeorado. Para casi cualquier diligencia (desde la renovación del DNI a las consultas a la Seguridad Social) hace falta una cita previa, y no es infrecuente que te encuentres con que no hay ninguna disponible en semanas.
En los trenes de Cercanías, las incidencias y retrasos se han vuelto habituales y, en la larga distancia, todos los AVE han reducido su velocidad media o directamente suspendido sus operaciones tras el fatídico descarrilamiento de Adamuz.
Y luego están los apagones, el físico de hace un año y el informativo, porque la falta de Presupuestos Generales del Estado impide un control mínimo del gasto público. La situación ha llegado incluso a provocar la indignación de un órgano tan gris y apacible como el Tribunal de Cuentas, algunos de cuyos miembros han tenido que recordar que la prórroga es una herramienta excepcional y que el Ejecutivo la ha convertido en indefinida, sin siquiera tomarse la molestia de llevar el proyecto al Consejo de Ministros.
A todo lo cual hay que añadir la condena del fiscal general, las orgías de Ábalos, las «chistorras» de Koldo, las comisiones de Cerdán, el saqueo de las mascarillas, el fraude de los hidrocarburos, etcétera, etcétera, etcétera. Un escándalo, vamos. Sobran los motivos para convocar una gran manifestación nacional. ¿Por qué los sindicatos solo se la montan al alcalde de Málaga?
De todo ello debaten el profesor del IESE Javier Díaz-Giménez y el corresponsal económico de THE OBJECTIVE Miguel Ors Villarejo en este nuevo episodio de El Gris Importa.

