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Política

Podemos asume que irá a las generales con Sumar y solo se abre a listas municipales

Los morados decretan una nueva estrategia que abandona definitivamente la opción de dos listas para el Congreso

Podemos asume que irá a las generales con Sumar y solo se abre a listas municipales

Irene Montero durante el acto con Gabriel Rufián en Barcelona | EP

Podemos ha decretado un cambio sustancial en su estrategia, después de llegar a un acuerdo de coalición en Andalucía y tras los fracasos en Castilla y León y Aragón. Los morados han abordado una reflexión interna cuya conclusión ha sido enterrar definitivamente la vía unilateral, es decir, la idea de concurrir a las próximas elecciones generales con una lista propia. Este giro puede tener un impacto en los equilibrios políticos de los dos bloques, el de derechas y el de las izquierdas, puesto que la unidad de acción de la izquierda alternativa al PSOE reducirá la ventaja de PP y Vox, según explican fuentes conocedoras de la estrategia de Podemos. Es un éxito de la línea política propuesta por Gabriel Rufián, pero sobre todo la demostración de que Podemos teme desaparecer si afronta el próximo ciclo electoral en solitario.

Podemos alentó durante meses la idea de concurrir con una lista propia a las próximas elecciones generales, que se deberían celebrar de aquí a un año. Los fracasos electorales en Aragón y Castilla y León, con dos listas de Podemos que han quedado por debajo del 1% de votos, han sido un punto de inflexión para las aspiraciones del partido que lideran Ione Belarra e Irene Montero. Podemos ahora tira de sentido común, y en la dirección nacional se da por hecho que en las próximas elecciones generales se deberá llegar a acuerdos con los partidos de Sumar, entre los cuales destacan algunas formaciones que hasta hace poco se consideraban como rivales o adversarias.

La realpolitik se impone al deseo de venganza. Así lo explican fuentes conocedoras de este planteamiento, que aseguran que Montero y Belarra han asumido la necesidad de llegar a acuerdos en todos los ámbitos nacionales y regionales. En un primer momento, Podemos se había abierto a dialogar solo con Izquierda Unida. Pero ahora el escenario ha cambiado. Y Podemos ha concluido que no tiene capacidad política para ir en solitario con una lista capitaneada por Montero en las generales. Quedará por negociar los puestos en las listas de las próximas generales, donde los morados presionarán para tener, como mínimo, un puesto relevante en Madrid.

Objetivo: sobrevivir

Donde la dirección de Podemos dejará algunos márgenes de actuación será en las listas municipales. En algunos ayuntamientos, el partido morado podría concurrir con su sigla. Las elecciones municipales se celebrarán también en 2027. Ese será el único resquicio de autonomía política para un partido que se creó hace diez años y que en su momento aspiró a dar el sorpasso al PSOE. En 2015 y 2016, Podemos alcanzó un 21% de votos en las generales. Pero de aquel proyecto ha quedado objetivamente poco. Ahora los morados tienen que lidiar con expectativas electorales que se mueven alrededor de la horquilla de un 2% y 3% de votos.

Ante el peligro de la desaparición, Podemos ha llegado a la conclusión de que debe buscar pactos en todos los territorios y, sobre todo, en las generales. La declaración de Irene Montero en Barcelona del pasado 9 de abril, cuando reiteró que «la gente tiene ganas de izquierda», debe enmarcarse en ese giro estratégico. Y aunque la eurodiputada de Podemos habló de formar «equipo» con Rufián, en Podemos no piensan de verdad en un pacto con las fuerzas nacionalistas de izquierda (aunque en su momento sí estuvo sobre la mesa), sino en tender la mano a los partidos de Sumar.

Pacto nacional

No será, sin embargo, una operación sencilla. En el bloque de Sumar hay formaciones, sobre todo Más Madrid, que siguen mostrándose reacias a readmitir a Podemos dentro de la coalición. A la espera de conocer el nuevo nombre de la marca que hasta ahora se conoce como Sumar, Montero ha amagado con la posibilidad de liderar ese grupo. Aunque las fuentes consultadas aseguran que esta aspiración es algo parecido a un farol, y que lo que realmente busca la dirigente morada es tener un puesto de prestigio en las próximas listas. Pero lo que ya no está en duda es que Podemos se abre a pactos de coalición para los comicios generales.

Se cumple así una de las prioridades de Pedro Sánchez, que considera esencial que los partidos a su izquierda alcancen un pacto de coalición. La posibilidad de que cada uno vaya con su lista, de hecho, perjudicaría cualquier opción de revalidar su Gobierno. Con una izquierda unificada, en cambio, los estrategas de Podemos, pero también los de otros partidos de Sumar, creen que la ventaja del PP se reducirá gracias a la distribución de escaños del sistema electoral. Aunque lo que está en juego no es tanto permitir a Sánchez revalidar su poder, sino salvar los muebles y, sobre todo, sobrevivir, aunque sea con un puñado de diputados.

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