
La seducción
Los estrategas de los partidos se machacan la cabeza con las definiciones ideológicas para tratar de captar más adeptos para su causa. En los inicios de la Transición, el PSOE vivió una auténtica conmoción cuando sus dirigentes propusieron el abandono del marxismo y los comunistas se inventaron el eurocomunismo para dejar atrás el leninismo, stalinismo y demás ismos sin necesidad de verbalizarlo. Hace meses Ciudadanos provocó polvareda al abandonar la socialdemocracia para abrazar el liberalismo progresista, y el PP ha celebrado su convención sin que haya quedado claro si apuesta firmemente por la derecha conservadora, porque su gente de más peso ha dejado claro que lo suyo es el liberalismo y que no abandonan el centro.
























































