El cambio positivo que deseamos está en nuestras manos y nos puede generar ingresos
Microwd sólo invierte en mujeres, porque han demostrado que son mejores pagadoras que los hombres


Todos podemos cambiar el mundo. Se nos antoja como algo grande, como algo inalcanzable, porque cambiar el mundo nos llena la boca y sobre todo el corazón de optimismo y esperanza compartida, esa que un 70% de los españoles soñamos con alcanzar. Con cada producto que compramos ayudamos a mantener unas marcas u otras, unos productos u otros, unos volúmenes de consumo o justo lo que necesitamos; con nuestro consumo de agua o de electricidad decidimos malgastar o no nuestros recursos naturales; con nuestro reciclaje, el contaminar o no nuestra naturaleza; y con la decisión de dónde ponemos nuestros ahorros, qué nuevas iniciativas apoyar, y así podríamos continuar con cada acción de nuestro día a día.
También podemos impactar la vida de los demás. Hoy os quiero contar cómo podemos cambiar la vida de miles de mujeres en Latinoamérica y además con un importante retorno de la inversión. Que, según están las cosas, no es baladí.
La empresa española Microwd lleva ya más de 7 años impactando en la vida de más de 20.000 personas, y 142 comunidades en 4 países latinoamericanos, consiguiendo además un retorno del 7,2% a sus inversores, ya más de 1.500, la mayoría españoles. Un retorno, más alto que la bolsa en muchas ocasiones.
Con un 86% de retención y un grado de satisfacción (NPS) del 80% de las prestatarias. Lo que indica un impacto real en las mujeres a las que presta nuestros fondos, que doblan sus ingresos en los primeros 24 meses.
En este momento hay alrededor de 742 millones de mujeres desbancarizadas y sin acceso a crédito formal en la base de la pirámide económica. Mientras que lograr la igualdad de género en el mundo, mejoraría en gran medida la situación de la economía. En Latinoamérica, la situación de la mujer arrastra déficits incluso mayores que en otras regiones, con un 70% de las pequeñas empresas lideradas por mujeres en dificultades para acceder a financiación, según Microwd.
En sus 7 años de vida, Microwd ha comprobado que con una metodología de scoring propia que toma en cuenta las siguientes variables, capacidad económica, recomendación personal, nivel de vida, entorno, evaluación del negocio, historial crediticio, y ofreciéndoles un préstamo a un 1/4 de los costes operativos del mercado, un 76% de mujeres aumentan sus ingresos, 45% de mujeres que han mejorado su hogar y 77% de mujeres cuentan con mejor capacidad para administrar sus finanzas.
Microwd sólo invierte en mujeres, porque han demostrado que son mejores pagadoras que los hombres. Además, suelen tomar las decisiones de consumo en el entorno familiar. Y cada vez hay más evidencias que señalan que las mujeres son las verdaderas catalizadoras del desarrollo económico en Latinoamérica. En este momento, según sus análisis, el 90% de las mujeres a las que prestan, no podrían acceder a otra fuente de financiación con las mismas o mejores condiciones que con Microwd.
Las emprendedoras eligen Microwd porque dan créditos mayores que la media, con un tipo de interés bajo y sin penalización extra por retraso. Microwd, también ha comprobado que, si las mujeres reciben formación y asesoramiento o lideran grupos comunitarios, mejoran su salud crediticia y su capacidad para hacer frente al crédito y mejorar su negocio.
Un proceso que está basado en tres pilares, la educación personal y financiera, una relación cercana y empezar con una deuda semilla, por eso, durante todo el ciclo del crédito se enfocan en la salud crediticia de la emprendedora gracias a un programa educativo basado en la contabilidad y las finanzas. Durante 4 meses las mujeres reciben vídeos diarios de 3 minutos y pruebas de conocimiento. Las mentoras digitales acompañan a cada emprendedora de manera cercana y personalizada gracias a la tecnología desarrollada con IA y un sistema de incentivos que premia las buenas prácticas de las mujeres. Las mujeres comparten experiencias con un grupo de emprendedoras: se motivan, participan en dinámicas y se recomiendan bajo su propia experiencia. Saben que una clienta comprometida acabará por ser una mujer extraordinaria, y estas mujeres extraordinarias es las que busca Microwd, «aquellas mujeres extraordinarias dispuestas a progresar».
Cómo nos dice Alejandro de León, fundador de Microwd, «la clave del modelo es la utilización exhaustiva de la tecnología, ser muy finos en los costes y que nuestro capital sea un capital paciente, que ayuda a que las mujeres tengan buenas condiciones. Y, si unimos tecnología a la intención de hacer las cosas bien, llegamos a un producto que puede tener rentabilidades parecidas a la bolsa, pero además ayuda a sacar a la gente de la pobreza. Nuestro mayor logro es haber conseguido encontrar un hueco entre la donación y la inversión tradicional».
Un modelo contrastado y eficiente que, con el volumen tan grande de desbancarización todavía existente en el mundo, podría transformar comunidades enteras. Su mayor talón de Aquiles en este momento es conseguir los fondos para prestar ya que cómo nos dice Alejandro «a nivel de modelo estamos en el mejor momento de nuestra historia. Estamos generando alrededor de un 20% bruto sobre el dinero que prestamos y creemos que, si encontramos el aliado ideal a nivel de inversión, no sólo vamos a llegar a 30 mil mujeres, sino que podríamos llegar a 300 mil muy rápido».
Y nos deja un mensaje final, «el futuro siempre es mejor que el presente. Vivimos en un momento muy bonito de la humanidad porque venimos de la extrema pobreza y llegaremos a la extrema riqueza. Este momento de desigualdad en el que nos encontramos, nos permite hacer cosas que antes no nos habíamos imaginado, podemos ayudar a la gente a tener un cambio radical en su vida. Y sin estar reñido con la rentabilidad económica». Y ahí es dónde entramos cada uno de nosotros. El cambio está en tus manos.
