Por qué Jordi Évole ha pagado «cero euros» a Eduardo Casanova por su documental: qué hay detrás del acuerdo y cómo puede ganar dinero
Aunque no ha cobrado un caché, el acuerdo podría incluir otras vías de ingresos más allá del pago directo

Jordi Évole y Eduardo Casanova | Gtres
El actor y director Eduardo Casanova anunció el pasado 18 de diciembre en sus redes sociales que tiene VIH y que en 2026 estrenará un documental, titulado Sidosa, en el que relatará cómo ha vivido la enfermedad. El proyecto estará producido por Atresmedia y Producciones del Barrio, la empresa del periodista Jordi Évole.
«Hoy rompo este silencio tan desagradable y doloroso después de muchísimos años. Un silencio que guardamos y sufrimos muchísimas de las personas con VIH. Lo hago cuando yo quiero. Cuando yo puedo», escribió Casanova en su perfil de Instagram. «Lo hago por mí, pero deseo que esto pueda ayudar a más gente. Lo hago a mi manera, a través del cine, que es mi forma de comunicarme. Pero sobre todo lo hago con dignidad. La dignidad debería ser la forma en la que todas las personas con VIH pudieran salir del armario», añadió.
Eduardo Casanova, acusado de «rentabilizar» su VIH
Poco después, las redes sociales se llenaron de mensajes en los que se le acusaba de «rentabilizar» la enfermedad a través del documental, dirigido por Màrius Sànchez y Lluís Galter.
Ante la polémica, Jordi Évole respondió públicamente para aclarar la situación. «No sé muy bien el sentido que le quieren dar al verbo ‘rentabiliza’ en este titular», escribió. Y añadió: «Por aclarar, Eduardo Casanova ha cobrado cero euros por participar en el documental que produce Producciones del Barrio».
Por qué Évole no ha pagado al actor por el documental que protagoniza
Aunque llame la atención que Eduardo Casanova no haya cobrado por el documental que protagoniza, en realidad es una situación relativamente habitual en este ámbito. Cuando se trata de historias íntimas, como en el caso de Eduardo Casanova, el protagonista puede no recibir un pago directo por su participación, especialmente si el proyecto tiene un enfoque autoral o de concienciación. En muchos casos, más que un trabajo interpretativo, se entiende como una implicación creativa o testimonial en una obra que él mismo impulsa o con la que está especialmente vinculado.

Sin embargo, que no haya cobrado un caché inicial no significa necesariamente que no vaya a obtener ingresos. Es habitual que existan otros acuerdos, como la participación en beneficios, derechos de autor o porcentajes derivados de la venta del documental a plataformas o televisiones. También podría percibir ingresos si ha participado en otras facetas del proyecto, como el guion, el desarrollo creativo o la cesión de su historia e imagen.
Por tanto, cuando Jordi Évole afirma que Eduardo Casanova «ha cobrado cero euros por participar», puede referirse a que no ha recibido un pago como protagonista. Pero eso no excluiría la existencia de contratos más amplios o beneficios a futuro. En este tipo de producciones, es frecuente que la compensación no sea inmediata, sino ligada al recorrido y éxito del proyecto una vez se estrena. No obstante, se desconoce la naturaleza del acuerdo entre el productor y el actor.
Una productora en crecimiento
Más allá de la controversia, Producciones del Barrio atraviesa un buen momento en términos de actividad. En 2024 alcanzó unos ingresos de 6,7 millones de euros, una de las cifras más altas desde su fundación, con un incremento notable respecto al ejercicio anterior, tal y como publica El independiente.
La productora mantiene una estrecha relación con Atresmedia, con la que ha desarrollado programas como Salvados, Lo de Évole y Anatomía de. Además, ha diversificado su actividad con acuerdos con plataformas como Netflix, Movistar+, RTVE y TV3. Entre sus proyectos recientes figuran producciones televisivas y documentales —como el de Casanova—, así como nuevos formatos destinados a distintas cadenas y plataformas.
Pese al crecimiento en ingresos, la empresa cerró 2024 con unas pérdidas de 13.000 euros, frente a los beneficios de 156.000 euros registrados en 2023. Aun así, los informes destacan su solvencia y estabilidad. La compañía, dirigida por Jordi Évole, contaba a cierre de ese año con 69 empleados, reza el citado medio. Los tres principales directivos percibieron una retribución conjunta de 409.981 euros.
En este contexto, el hecho de que Eduardo Casanova no haya recibido remuneración por su participación refuerza la idea de que el documental nace desde un enfoque personal y de concienciación, más que como un proyecto lucrativo para su protagonista, quien, no obstante, podría rentabilizar este trabajo por otras vías.
