José Luis Calama, el juez que investiga a Zapatero: «discreto», «trabajador» y con más de 30 años de experiencia
El magistrado ha imputado, este mismo martes, al que fuera presidente del Gobierno por tres delitos

Zapatero, en una imagen de archivo. | EP
José Luis Rodríguez Zapatero, quien fuera presidente del Gobierno en nuestro país, ha sido imputado por tres delitos; organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental. Ha sido el juez José Luis Calama, quien lleva adelante de la causa, conocido por sus funciones —entre otros— dentro del caso Mediador —una trama en la que se ofrecían a empresarios ventajas en la contratación pública a cambio de sobornos y extorsiones—, y ha citado al expresidente a declarar el próximo 2 de junio. Pero ¿quién es el juez ha imputado, por primera vez, a un presidente del Gobierno?
José Luis Calama Teixeira ejerce como titular del Juzgado Central de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional. Cuenta con más de tres décadas de experiencia dentro de la carrera judicial. Calama está considerado en el ámbito jurídico como un instructor «meticuloso, discreto, trabajador y muy exhaustivo», especialmente técnico en la instrucción de delitos económicos y, en los últimos años, tecnológicos. Llegó a la Audiencia Nacional a finales de 2018 para suceder al juez Fernando Andreu, tras haber pasado por juzgados de instrucción de Madrid.
Quién es Calama, el juez que investiga a Zapatero

Ha sido esta misma semana cuando el magistrado ha levantado el secreto de las actuaciones sobre el caso Plus Ultra, el cual investiga presuntos delitos de blanqueo de capitales y tráfico de influencias relacionados con el rescate público de 53 millones de euros que el Gobierno español otorgó a dicha aerolínea durante la pandemia. El magistrado citó como investigado al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, a quien sitúa indiciariamente al frente de una supuesta «estructura estable y jerarquizada de tráfico de influencias» orientada a obtener comisiones y beneficios económicos mediante la intermediación ante instancias públicas.
Sin buscarlo, Calama se ha convertido en el especialista de la Audiencia Nacional en perseguir delitos informáticos de gran escala y ciberterrorismo. Fue en 2022 cuando lideró el caso Pegasus, la compleja investigación sobre el espionaje masivo con el software Pegasus a los teléfonos móviles del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y de varios ministros. También, instruyó la causa del ciberataque al Punto Neutro Judicial de España y detuvo al famoso hacker conocido como Alcasec. Cuando España sufrió un masivo fallo eléctrico en la península en abril de 2025, el juez abrió de oficio una investigación secreta para indagar si respondía a un ataque ciberterrorista. Tras analizar exhaustivos informes técnicos y descartar la hipótesis del sabotaje, archivó la causa a principios de 2026 sin estridencias mediáticas.
Su trayectoria en el Juzgado de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional

Además de los casos políticos y tecnológicos, Calama ha estado al frente de macrocausas financieras complejas. Entre ellas destaca la instrucción de la quiebra del Banco Popular o el procesamiento de Álvaro Romillo —del Madeira Invest Club— por presuntamente estafar a miles de inversores a través de una plataforma de criptomonedas. En todo este tiempo, el magistrado ha tenido la posibilidad de blindar todo lo que hace referencia a su vida personal.
Al contrario que otros magistrados que asumen una mayor proyección mediática o participan activamente en círculos sociales, Calama aplica el principio de la discreción judicial más estricta. De él se sabe que procede de una familia con fuertes raíces y una sólida tradición, pero los detalles sobre su entorno familiar más directo —si tiene esposa, hijos o hermanos— se mantienen completamente alejados del escrutinio público por motivos de privacidad y, sobre todo, de seguridad, dado el calibre de las causas que instruye —como espionajes de Estado o redes de corrupción internacional—.
Su mentalidad y su forma de trabajar están fuertemente influenciadas por su trayectoria previa a la judicatura. José Luis Calama es salmantino de nacimiento y antes de convertirse en juez tuvo una carrera destacada en el ámbito de la inspección de Trabajo y de la Seguridad Social. Esta etapa previa marcó su carácter riguroso y meticuloso con los números. De hecho, en los pasillos de la Audiencia Nacional se bromea con que esa herencia profesional le hace analizar los delitos económicos con la precisión de un perito contable y no solo de un jurista.
Quienes trabajan con él describen a su equipo en el Juzgado Central de Instrucción número 4 como una auténtica familia profesional, un núcleo muy cerrado y de una lealtad inquebrantable. El magistrado delega muy poco y se sumerge personalmente en los tomos de los sumarios —famosas son sus jornadas maratonianas leyendo documentación financiera de madrugada—. Ese ritmo solo lo aguanta un equipo muy cohesionado que comparte su misma filosofía de discreción total.
