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Rosa María Molló, más allá de RNE: «nómada» por vocación, experta en inteligencia emocional y una vida en Estados Unidos

La periodista catalana lleva unos meses al frente del informativo ’24 horas’ de Radio Nacional de España

Rosa María Molló, más allá de RNE: «nómada» por vocación, experta en inteligencia emocional y una vida en Estados Unidos

Rosa María Molló, en una imagen de archivo. | Gtres

Radio Nacional Española (RNE) está viviendo un terremoto. Una de sus periodistas más conocidas de la emisora, Rosa María Molló, dejará su puesto como presentadora del informativo 24 horas, como confirman desde El Independiente. Durante muchos años, Molló fue uno de los rostros más importantes, pasando por el papel de corresponsal de TVE en Nueva York y defensora de la audiencia en RTVE. Su rostro es sumamente reconocible para los espectadores por haber sido los ojos de Televisión Española en algunos de los puntos geopolíticos más calientes del planeta durante décadas. Pero ¿qué sabemos de su lado personal?

Molló se formó en la delegación de RTVE en Cataluña y pronto dio el salto a la información internacional, donde desarrolló su etapa más célebre como corresponsal. Luego, le tocó cubrir una de las épocas más complejas de Estados Unidos, incluyendo las secuelas del 11-S, la guerra de Irak desde la perspectiva estadounidense y la histórica primera victoria electoral de Barack Obama en 2008. Un año más tarde, se trasladó hasta China para cubrir el gigante asiático y la convulsa actualidad de la región.

Quién es Rosa María Molló

Rosa María Molló, en una imagen de archivo. | Gtres

Luego, estableció sub base en Oriente Medio. Basada en Jerusalén, vivió en primera línea las revueltas de la Primavera Árabe, el conflicto palestino-israelí y la caída de regímenes en la región. Su trabajo allí fue un ejemplo de periodismo valiente sobre el terreno. Tras años en la primera línea del reporterismo internacional, Rosa María Molló dio un giro a su carrera buscando nuevos retos institucionales y de gestión. En 2012 dejó temporalmente la pantalla para incorporarse como asesora de comunicación de la ONU (en la Oficina de Servicios para Proyectos – UNOPS).

Más adelante, regresó a RTVE para asumir puestos de gestión interna y estrategia, alejándose de las cámaras pero aportando toda su experiencia internacional en los despachos de la cadena. En los últimos años —fue nombrada en 2024—, Rosa María Molló asumió un rol fundamental para la transparencia de la televisión pública como Defensora de la Audiencia de RTVE. En este cargo, fue la encargada de recibir las quejas, sugerencias y reclamaciones de los espectadores sobre los contenidos, comentarios o enfoques de los telediarios y programas de TVE, RNE y la web. Una vez al mes, daba la cara en el programa RTVE Responde, donde traslada con firmeza estas quejas a los directores de los programas para pedir explicaciones, velando por el cumplimiento del código deontológico, el respeto, la igualdad y el rigor de la cadena. Cesó de su puesto durante el verano pasado.

Su trabajo como reportera en Estados Unidos

Si de algo ha presumido Rosa María Molló a lo largo de sus más de 40 años de trayectoria es de llevar una vida personal muy rica, pero absolutamente blindada de los focos y de la prensa del corazón. Nunca ha sido dada a dar detalles sobre parejas o dinámicas familiares íntimas, por lo que no vas a encontrar exclusivas suyas en las revistas. Ella misma se ha definido en varias entrevistas con una frase muy descriptiva: «Soy nómada por vocación y periodista por profesión». Nacida en Lérida en 1963, su vida personal ha estado totalmente condicionada por sus maletas. Ha vivido en cuatro continentes y en ciudades tan dispares como Nueva York, Pekín o Jerusalén.

Cuando regresó a España en 2019 tras casi veinte años fuera, confesó con humor que sentía que estaba «conociendo a su propio país de nuevo», ya que se había perdido dos décadas de evolución del día a día de la sociedad española. Lejos del reporterismo puro, en su esfera privada Rosa María siempre ha tenido una enorme curiosidad por el comportamiento humano. Esto la llevó a estudiar y certificarse en Inteligencia Emocional y Social —en Denver, Colorado— y en Estudios y Comunicación Intercultural (en Vancouver, Canadá). Es una apasionada de la lectura sobre liderazgo, el cambio cultural y la gestión de personas, áreas a las que de hecho dedicó varios años de su vida como consultora en EE. UU. cuando se alejó temporalmente de la televisión.

«A mi vuelta me encontré con un país multicolor»

Aunque es muy cercana y querida por sus compañeros en los centros de RTVE —tanto en Sant Cugat como en Madrid—, en su día a día prioriza la tranquilidad, la geografía y pasar desapercibida. No utiliza sus perfiles públicos para mostrar su privacidad, manteniendo separados con una línea muy firme su rol como Defensora de la Audiencia y su vida al cerrar la puerta de casa. «Tenía mi domicilio en Estados Unidos, pero he seguido viajando por diferentes países donde la tele me asignaba. Me sabe un poco mal decirlo, pero es como que he llegado a un país que estoy conociendo de nuevo. Veinte años es mucho tiempo y las cosas cambian. Algunas lo hacen para bien y otras para menos bien. Me estoy acoplando a mi nueva casa, a mi nuevo espacio, a cómo se hacen las cosas. Desde el tamaño de los cafés, al ritmo de trabajo», confesó a su vuelta.

A su vuelta, Rosa María se encontró con «un país más multicolor, y eso me ha encantado». Cuando se marchó estaba llegando a «una generación de emigrantes que ya son ciudadanos, y ahora me encuentro a los ciudadanos españoles hijos de aquellos que llegaron». Ella misma admitió que era «maravilloso» ver en el metro a «jóvenes, universitarios o profesionales». «La diversidad siempre es enriquecedora», apostilló en una entrevista.

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