El menú que se sirve en Marivent, qué comen los Reyes y sus hijas en Mallorca: platos de kilómetro 0, vino de la isla y menú 'eco'
La Casa Real organizará distintas reuniones dentro de Palacio mientras la Familia Real esté en la isla en el mes de agosto

Los Reyes junto a sus hijas y la Reina Sofía. | Gtres
Los Reyes tienen absolutamente todo preparado para el mes de agosto. Entre principios y mediados, tanto Letizia como Felipe y sus dos hijas, Leonor y Sofía, viajarán hasta la isla de Palma de Mallorca para establecerse en Marivent. Allí, como tantas otras veces, harán planes con sus amigos de la isla y, también, recibirán a las distintas visitas que hacen parada en este bonito rinconcito que, además, es el favorito de la reina Sofía. Allí compaginarán su vida personal con sus compromisos profesionales y, también, contarán con varios invitados a los que recibirán con un menú de altura.
Sin duda alguna, la experiencia gastronómica dentro de Marivent está a la altura de Zarzuela. Además, también esta marcada por el sello de la reina Letizia, quien es una firme defensora de la alimentación saludable. También, aprovechan para hacer un profundo homenaje al producto local mallorquín. La premisa de la cocina de Marivent es el Kilómetro 0. En los platos principales siempre mandan los productos frescos de la isla.
Así son las comidas para invitados en Marivent

El pescado fresco de la bahía de Palma es el rey de los segundos platos. Es muy habitual que se sirva mero, dentón o el famoso caproig (escórpora) cocinados al horno al estilo mallorquín —con base de patatas, tomates, piñones y pasas—. El tumbet —el plato tradicional mallorquín a base de berenjenas, calabacín, patatas y pimientos fritos en aceite de oliva con salsa de tomate— es un imprescindible, ya sea como plato o como guarnición. Desde hace años, la reina Letizia supervisa personalmente los menús reales, priorizando la dieta mediterránea estricta, los productos ecológicos y evitando los ultraprocesados o los azúcares refinados.
Se utilizan muchísimas ensaladas con legumbres, quinoa o brotes tiernos. Los aceites utilizados son siempre de oliva virgen extra con Denominación de Origen Mallorca. En los postres se prioriza la fruta fresca de temporada —como los higos o los albaricoques de Porreres— o sorbetes artesanales e infusiones en lugar de repostería pesada. Antes de sentarse a la mesa, en los cócteles o recepciones en los jardines, los camareros sirven bocados muy típicos de la gastronomía de las islas. Aquellos privilegiados que degustan los platos en los jardines de Marivent presumen de la sobrasada de Mallorca de cerdo negro —servida de formas originales, a veces con un toque de miel—, el queso de Mahón o las cocas de verduras.
Menú de autor, vino de la isla y queso de la isla
Todo se riega con vinos locales de las denominaciones de origen de la isla (D.O. Binissalem o D.O. Pla i Llevant), potenciando las variedades de uva autóctonas como la manto negro o la prensal blanca. A pesar de ser una invitación real, el ambiente en Marivent busca que el invitado se sienta cómodo; las cenas veraniegas se sirven muchas veces en las terrazas exteriores del palacio para aprovechar la brisa del Mediterráneo, haciendo que la etiqueta sea mucho más relajada que en Madrid —los hombres suelen ir con chaqueta pero sin corbata, y las mujeres con vestidos de cóctel frescos—.
Estas comidas y recepciones en el Palacio de Marivent funcionan bajo un formato dinámico de cóctel o ágape de pie, alejado de los banquetes tradicionales con mesas asignadas. Esto fomenta que los Reyes y sus hijas puedan moverse libremente por los jardines e interactuar de forma cercana con los comensales mientras se sirve un menú largo y variado de pequeños bocados. Durante la temporada veraniega del año pasado (2025), la agenda gastronómica de Marivent tuvo dos grandes protagonistas: la gran recepción oficial de la sociedad civil y las cenas privadas en la isla.

Celebrada a principios de agosto, fue la cita más mediática de las vacaciones reales. El evento reunió a unos 600 invitados —entre autoridades políticas, representantes de la cultura, el deporte y el tejido empresarial de las islas— y contó con un menú histórico diseñado por el prestigioso chef mallorquín Andreu Genestra. El menú constó de 17 pases con un enfoque cien por cien mediterráneo y de Km 0. Se sirvieron platos sumamente frescos como la clásica ensalada mallorquina, una delicada tartita de bacalao y brochetas con productos de la huerta local.
El bloque dulce fue el punto más original y aclamado de la noche, destacando un atrevido churro de boniato con chocolate y pimienta rosa, además de un helado de corte elaborado con cereza, marrasquino y vainilla —que causó sensación especialmente entre la princesa Leonor y la infanta Sofía—. Se adaptaron los gustos saludables de la reina Letizia ofreciendo alternativas sin alcohol, como infusiones frías muy refrescantes, junto a los vinos típicos de la región. Más allá de los muros de Marivent, el año pasado llamó la atención un cambio en las rutinas de la Familia Real. Es tradición que salgan a cenar a locales reputados de la isla para reactivar la restauración de Mallorca.
En 2025, los reyes Felipe y Letizia, acompañados de sus hijas, acudieron a cenar al conocido restaurante Mia —situado en el área marítima de Portitxol—, especializado en arroces y pescados frescos. Sin embargo, la nota destacada de esa noche fue la ausencia de la reina Sofía y de la princesa Irene de Grecia, quienes por motivos personales no se unieron a la habitual velada familiar en el exterior de la residencia.
Semanas antes del verano, el departamento de Protocolo de la Zarzuela y las instituciones baleares —el Govern Balear, los consejos insulares y los ayuntamientos principales— elaboran y cruzan una lista de candidatos. El objetivo es que la velada sea una radiografía perfecta de la sociedad isleña. Se seleccionan perfiles de diversos ámbitos; desde autoridades hasta sociedad civil, cultura y deporte y economía. Recibir la invitación no garantiza la entrada automática el día del evento; es obligatorio confirmar la asistencia antes de una fecha límite indicada. Al responder, los invitados deben facilitar sus datos personales completos y el número de DNI. Esta información se remite inmediatamente a los equipos de seguridad de la Casa Real y de la Guardia Civil para el cribado previo y el control de acceso en las puertas de Marivent.

Junto con la confirmación, el equipo de protocolo envía a los invitados una tarjeta de acceso con instrucciones logísticas muy claras (dónde aparcar, accesos peatonales, etc.) y el dress code o código de vestimenta requerido. Para la recepción de los jardines de Marivent, se suele exigir traje corto o vestido de cóctel para las mujeres y traje oscuro o chaqueta sin corbata para los hombres, adaptándose al clima veraniego de Palma pero manteniendo la formalidad que exige la presencia de los Reyes.
