The Objective
Gente

Los 'chapuzones' en Marivent: así acceden los Reyes y sus hijas a una pequeña cala con una lengua de roca y arena en Mallorca

La Familia Real aterriza en la isla en el mes de agosto y aprovechan para posar con los medios y descansar

Los ‘chapuzones’ en Marivent: así acceden los Reyes y sus hijas a una pequeña cala con una lengua de roca y arena en Mallorca

Los Reyes y sus hijas, en un 'selfie'. | Gtres

Los Reyes y sus hijas cuentan los días para viajar hasta Mallorca. La Familia Real dará paso, este mismo mes de agosto, a sus primeras vacaciones —en las que tendrán que cumplir con sus compromisos profesionales— en la isla. Y es que, durante mucho tiempo, y especialmente durante el reinado de Juan Carlos y Sofía, Marivent se ha convertido en el refugio perfecto donde aprovechan para descansar, disfrutar del mar y de las vistas. El Palacio es un lugar privilegiado que cuenta con una cala que cuenta con una lengua de roca y arena donde pueden darse un chapuzón cada vez que quieren. También, cuentan con un embarcadero privado desde donde pueden coger un bote cada vez que quieren un poco de privacidad.

El recinto del palacio cuenta con un acceso directo al mar a través de unos acantilados y una pequeña calificación natural. Dentro de los muros de Marivent hay unas escaleras de piedra que bajan directamente hasta un pequeño embarcadero privado. Desde ahí es desde donde la Familia Real suele embarcar directamente en el Somni —su lancha motora— o en el velero para salir a navegar sin tener que pisar una playa pública. En esa misma zona del embarcadero hay una pequeñísima lengua de roca y arena. Los Reyes y sus hijas pueden bañarse ahí con total tranquilidad.

La cala a la que pueden acceder los Reyes y sus hijas desde Marivent

Los Reyes suelen acudir a Mallorca en el mes de agosto. | Gtres

La cala está encajonada entre acantilados y los muros perimetrales del palacio —que están fuertemente vigilados por la Guardia Civil. Nadie puede llegar a ella caminando. Cualquiera podría llegar en barco, kayak o nadando desde las playas colindantes (como Cala Major). Sin embargo, por motivos de estricta seguridad nacional y de la Casa Real, existe un perímetro de exclusión marítima. Si un bañista o una embarcación civil se acerca demasiado a las rocas de Marivent cuando la Familia Real está presente, las lanchas de la Guardia Civil de los servicios de seguridad les invitan amablemente —y de inmediato— a alejarse.

A pesar de tener ese acceso al agua en el palacio, a la Familia Real no se la suele ver bañándose a la orilla de Marivent. Prefieren la máxima privacidad que les da el barco. Es más, su rutina favorita de verano consiste en zarpar del embarcadero por la mañana y navegar hasta calas escondidas e inaccesibles de la Sierra de Tramuntana o de la isla de Cabrera. Es allí, fondeados en alta mar y lejos de las miradas de los turistas y de los objetivos de los fotógrafos, donde los reyes y sus hijas verdaderamente nadan, hacen esnórquel y disfrutan del Mediterráneo de manera libre.

Sí que es cierto que, con los pasos de los años, el entorno de Marivent ha cambiado mucho. No está aislado en mitad del campo ni en una isla remota; se encuentra en pleno casco urbano de Palma de Mallorca, concretamente en el barrio de Cala Mayor —a unos 5 kilómetros del centro de la ciudad—. Marivent se construyó en la década de 1920, cuando esa zona de la costa mallorquina era un paraje virgen de acantilados y pinos. Sin embargo, con el bum turístico de los años 60 y 70, los alrededores se urbanizaron de forma masiva.

Cómo disfrutan del mar cuando están en Mallorca

Hoy en día, los muros del palacio limitan directamente con bloques de apartamentos, hoteles de playa, restaurantes de comida internacional y tiendas de souvenirs. Es un entorno muy animado y puramente vacacional, lo que genera un gran contraste entre el silencio del interior del complejo y el bullicio turístico que hay a solo unos metros, al otro lado de la gran avenida Joan Miró. El palacio está rodeado por una finca de más de 9.000 metros cuadrados que funciona como un auténtico oasis verde dentro de la ciudad. El entorno botánico es puramente mediterráneo, repleto de pinos, palmeras, cipreses, buganvillas y adelfas.

La Familia Real disfruta de días de playa. | Gtres

Como dato clave de su historia reciente, desde el año 2017, una gran parte de estos jardines reales está abierta al público de forma gratuita durante la mayor parte del año —salvo cuando la Familia Real está alojada en verano o Semana Santa—. Es un entorno cultural muy cotizado porque alberga de forma permanente una colección de 12 esculturas de bronce de Joan Miró, el célebre artista que vivió y pintó muy cerca de allí. El frente marítimo de Marivent mira directamente a la bahía de Palma. Desde sus terrazas y acantilados se puede ver el constante trasiego de barcos, cruceros y veleros que entran y salen del puerto.

Además, por motivos de seguridad, el entorno está muy protegido. Justo al lado del palacio se encuentra la Base Naval de Porto Pí de la Armada Española y el histórico Faro de Porto Pí —uno de los más antiguos del mundo en funcionamiento—. Esto añade un componente militar y de estricta vigilancia a la zona. A muy poca distancia de Marivent se encuentra la Fundació Pilar i Joan Miró. El pintor catalán se enamoró de la luz de Mallorca y se instaló en este mismo distrito de Cala Major, donde construyó su famoso taller (Sert) y su vivienda. Por ello, el entorno del palacio respira un aire muy ligado al arte contemporáneo y a la vanguardia que Miró dejó impregnada en el barrio.

No será hasta el mes de agosto cuando comiencen sus vacaciones en las que, muy previsiblemente, posarán frente a los medios de comunicación. Aunque son sus vacaciones, los primeros días en la isla están repletos de actos oficiales. El rey Felipe VI compagina el descanso con el trabajo. El Rey mantiene el tradicional encuentro estival con el presidente del Gobierno en el propio palacio para repasar la actualidad política. Los Reyes ofrecen una tradicional recepción a la sociedad civil y a las autoridades de las Islas Baleares, un evento que suele celebrarse precisamente en los espectaculares jardines de Marivent.

El rey Felipe VI es un apasionado de la navegación, una tradición heredada de su padre. Durante el día, su rutina favorita consiste en trasladarse al Real Club Náutico de Palma para patronear el velero Aifos en las regatas de la Copa del Rey de Vela. Mientras tanto, la Reina Letizia, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía suelen pasar por el club náutico para mostrarle su apoyo antes de que la Familia Real aproveche para salir a navegar junta en su lancha motora hacia calas discretas de la isla. A la Familia Real le gusta dejarse ver de manera natural por Mallorca, apoyando el turismo local. Es habitual que organicen salidas culturales o gastronómicas en las que los fotógrafos los captan disfrutando como una familia más.

La princesa Leonor y la infanta Sofía en Mallorca en 2024. | Europa Press

Suelen acudir a cenar a conocidos restaurantes de la isla, a menudo acompañados por la reina Sofía y la princesa Irene de Grecia —quien murió a principios de este año—. También, aprovechan para hacer excursiones por la Sierra de Tramuntana, visitar mercados tradicionales —como el de Pollensa—, el centro histórico de Palma o asistir a las proyecciones del Atlántida Mallorca Film Fest, un festival de cine con el que la Reina Letizia está muy comprometida. Para cumplir con el interés mediático y poder disfrutar del resto de sus días con tranquilidad, los Reyes y sus hijas inauguran oficialmente su estancia con un posado fotográfico. A veces escogen los propios jardines de Marivent —rodeados de la vegetación mediterránea y las esculturas de Joan Miró— y otras optan por enclaves singulares de la isla, como los bellos jardines de Alfabia o el pueblo de Valldemossa.

Cuando están de puertas para dentro, los Reyes disfrutan de la privacidad que ofrece el complejo. Felipe y Letizia no se alojan en el palacio principal —donde suele residir la Reina Sofía—, sino en Son Vent, una residencia adosada dentro del mismo recinto de Marivent. Allí aprovechan para descansar, leer, hacer deporte en las instalaciones privadas y exprimir sus últimos días en la isla antes de poner rumbo a sus vacaciones privadas de verano.

Publicidad