La revista 'The New Yorker' elogia a Sánchez por encabezar la oposición a Trump en Europa
La prestigiosa publicación describe al presidente como «un fotogénico socialista en el poder desde 2018»

Imagen generada por inteligencias artificial.
La prestigiosa revista The New Yorker ha publicado un extenso artículo en el que ensalza la postura del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, como el principal líder europeo que se ha opuesto abiertamente a las acciones del presidente estadounidense Donald Trump, particularmente tras el inicio de la guerra contra Irán.
El texto, publicado este martes, narra cómo en las horas inmediatamente posteriores al comienzo de la guerra Sánchez alzó la voz en contra. «Rechazamos la acción militar unilateral de Estados Unidos e Israel», publicó en X, advirtiendo de una «escalada» que podría conducir a un «orden internacional más hostil». Al día siguiente, reiteró su oposición al «régimen odioso» de Irán, pero calificó la campaña como «una intervención militar injustificada y peligrosa».
Mientras otros dirigentes europeos evitaban criticar directamente a Trump, España tomó medidas concretas: negó a Estados Unidos el acceso a sus bases militares para operaciones vinculadas con Irán. Ante esto, Trump amenazó con «cortar todo el comercio» con España. Sánchez respondió con firmeza en una comparecencia televisada: «No vamos a ser cómplices de algo que es malo para el mundo y que además es contrario a nuestros valores e intereses, solo por miedo a represalias de alguien». Incluso después de un alto el fuego temporal, mantuvo su posición: «El Gobierno de España no va a aplaudir a quienes prenden fuego al mundo solo porque aparezcan luego con un cubo de agua».
El artículo presenta a Sánchez como un contrapunto evidente frente a Trump. Describe al líder socialista como «un fotogénico socialista en el poder desde 2018» que representa un contraste marcado en múltiples frentes: mientras Trump rechaza las energías renovables, Sánchez ha supervisado la duplicación de la producción solar y eólica en España desde 2019; frente a las deportaciones masivas de Trump, Sánchez impulsa la regularización de alrededor de medio millón de migrantes; y mientras Trump desprecia las instituciones internacionales, Sánchez defiende la ONU y el multilateralismo.
Dos meses y medio después del inicio de la guerra, las críticas de Sánchez son ampliamente compartidas por otros líderes europeos. El artículo menciona cómo Italia, bajo Giorgia Meloni —aliada de Trump—, impidió el uso de una base siciliana, y cómo Emmanuel Macron, Friedrich Merz y otros han expresado críticas similares al enfoque «caótico» o «irresponsable» de Trump. El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, declaró en una entrevista: «Si uno observa lo que dicen otros gobiernos europeos, hoy están diciendo lo mismo que España lleva diciendo desde el primer día».
Albares defendió que la postura española responde a principios, coherencia y respeto por el derecho internacional. España ha mantenido críticas consistentes hacia la guerra rusa en Ucrania, las acciones de Israel en Gaza y Líbano, reconoció tempranamente el Estado palestino y respaldó demandas ante la Corte Internacional de Justicia. Recientemente, Sánchez concedió la Orden del Mérito Civil a Francesca Albanese, relatora de la ONU criticada por Trump.
El artículo reconoce críticas internas a Sánchez por un posible «exhibicionismo oportunista» que podría fortalecer su posición ante las elecciones. Sin embargo, destaca que el rechazo a Trump trasciende el espectro político en España. El investigador Miguel Otero-Iglesias señaló: «Pero creo que mucha gente considera que Sánchez tiene razón al plantar cara a Trump», mejorando sus perspectivas de renovar mandato pese a los desafíos internos, escándalos y problemas como la vivienda o los desastres naturales.
Finalmente, The New Yorker contextualiza la relación hispano-estadounidense, marcada por la historia (pérdida colonial, franquismo y ausencia del Plan Marshall), y presenta a España como un país pionero en buscar mayor soberanía europea. Albares afirmó la necesidad de «buscar nuevos socios» ante el proteccionismo trumpista, diversificando hacia América Latina, India y China, sin romper los lazos transatlánticos basados en valores compartidos. Sánchez, ya en 2019, abogaba por una Europa más unida y audaz para «crear más equilibrio» en la política global.
