Uganda confirma que no hay casos positivos de ébola y cancela los vuelos con la RD del Congo
Las autoridades mantienen medidas de prevención tras el brote detectado en el país vecino y la muerte de un paciente

Una responsable de la cartera de Sanidad de Uganda, Diana Atwine. | EP
El Ministerio de Salud de Uganda ha confirmado este jueves que ya no hay casos importados de ébola en el país después de que la paciente que estaba en observación haya dado negativo tras el brote detectado en República Democrática del Congo (RDC).
Una responsable de la cartera de Sanidad, Diana Atwine, ha informado este jueves en rueda de prensa que la segunda persona sospechosa de ébola se encuentra «estable» tras dar negativo entre el 18 y el 20 de mayo. Una segunda persona, sospechosa de tener la enfermedad, ha fallecido.
Los médicos sometieron a la paciente a una prueba el lunes 18 de mayo de 2026 y obtuvieron un resultado negativo de ébola.
La segunda prueba se realizó el miércoles, 20 de mayo de 2026, y aún fue negativa. «Actualmente está bajo observación por sus comorbilidades existentes», ha indicado la cartera en un mensaje en redes sociales.
Pese a ello, el Gobierno ugandés ha anunciado una batería de medidas que incluyen la suspensión temporal de todos los vuelos hacia y desde RDC a Uganda, un incremento de las patrullas fronterizas, así como la suspensión temporal de todas las celebraciones culturales multitudinarias.
La tasa media de letalidad del virus del ébola ronda el 50%, con los síntomas iniciales, que pueden aparecer de forma repentina, siendo fiebre, cansancio, malestar general, dolores musculares y dolor de cabeza y de garganta, seguidos de vómitos, diarrea, dolor abdominal, erupciones cutáneas y signos de deterioro de las funciones renal y hepática.
RDC, que en diciembre de 2025 decretó el fin del último brote de ébola en Kasai, acumula la mayor experiencia del mundo en la gestión del virus tras afrontar más de una docena de epidemias desde 1976, cuando científicos identificaron la enfermedad en un doble brote con uno de sus epicentros en la localidad congoleña de Yambuku, junto al río Ébola, que dio nombre al virus.
