La Guaira, zona cero del terremoto: «Lo peor era escuchar a la gente debajo de los escombros»
Al menos 40 edificios de la ciudad venezolana han colapsado por los sismos de este jueves

Vecinos ayudan a sacar a una persona de entre los escombros. | Gaby Oraa (Reuters)
Por donde sea que se mire, en La Guaira hay destrucción. Los dos terremotos seguidos que sufrió Venezuela este jueves, desplomaron varios edificios y comercios y causaron daños estructurales. También se cortó la señal de los móviles y la energía eléctrica.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, calificó a La Guaira como «zona de desastre» por ser el estado más afectado por los sismos de la tarde del 24 de junio. Anunció la llegada de rescatistas de apoyo de Estados Unidos, Catar, República Dominicana, México y El Salvador.
«Entre Los Corales y la estación de servicio de Caribe [un tramo de pocos kilómetros], conté 11 edificios desplomados. Lo peor era escuchar a la gente debajo de los escombros», comentó una persona que hizo ese recorrido a pie.
Los vecinos de los edificios de La Guaira que no colapsaron pasaron la noche en la calle y casi 11 horas después del terremoto, pudieron comunicarse directamente con sus familiares.
Playa Grande y Catia La Mar, en el oeste del estado La Guaira, y Macuto, Los Corales, Caribe, Caraballeda y Tanaguarena en el este, son las zonas más afectadas con la tragedia sísmica.
El hotel Eduard’s, ubicado en Macuto frente al estadio Jorge Luis García Carneiro, se desplomó completamente. En este lugar estaban hospedados familiares de los peloteros Delfines de La Guaira, que se encontraban cumpliendo entrenamientos en el centro deportivo.
«Estoy al borde del colapso. No he sabido nada de mis padres, que viven en Caribe. Estoy rogando a los vecinos para que alguno contrate una moto y vaya a su casa, pero tampoco han podido», expresó una mujer que vive en el exterior.
«Estoy buscando a una familia amiga, padre, madre y dos niños. Su edificio se desplomó y la camioneta de ellos está ahí, así que ellos también están ahí», comentó un hombre visiblemente preocupado.
