Italia registra 420 muertos por coronavirus en 24 horas, la cifra más baja desde el 17 de marzo

Sociedad

Italia registra 420 muertos por coronavirus en 24 horas, la cifra más baja desde el 17 de marzo
Foto: Flavio Lo Scalzo| Reuters

Italia ha registrado hoy 420 muertos más por coronavirus en 24 horas, pero es la cifra más baja desde el 17 de marzo, y los nuevos casos de contagios han vuelto a superar la barrera de los 3.000, hasta los 3.021.

Italia, el país europeo más golpeado por la COVID-19, es una línea de horizonte para España y está controlando progresivamente la pandemia. Desde que se detectó el primer caso autóctono de COVID-19 en Italia el 21 de febrero, el país contabiliza ya 25.969 fallecidos y 192.994 contagios totales, incluyendo a los fallecidos, los curados y los enfermos actuales.

Estos últimos siguen descendiendo toda esta semana y son hoy 106.527, 321 menos que el jueves, mientras que los curados desde el inicio de la crisis son ya 60.498 (2.922 las últimas 24 horas), y siguen reduciéndose los hospitalizados (803 menos en 24 horas) y las personas en cuidados intensivos (94 menos).

Protección Civil indica que 82.286 personas, es decir, el 77% del total de enfermos actuales, se encuentra en sus casas sin síntomas o con síntomas leves.

La región más afectada es Lombardía, que tiene actualmente 34.368 pacientes enfermos, y le siguen Emilia-Romaña, Piamonte, Véneto, Toscana, Liguria y Las Marcas.

El presidente del Instituto Superior de Sanidad (ISS), Silvio Brusaferro, ha destacado este viernes que «la pandemia se está reduciendo un poco por todas las partes», algo muy positivo, pero ha advertido de que no hay que bajar la guardia.

El Gobierno italiano estudia iniciar la reapertura gradual del país desde el 4 de mayo y uno de los puntos en estudio es cómo gestionar el transporte público, para evitar aglomeraciones de gente y que esos espacios se conviertan en focos de contagio.

Hoy en Roma se ha comenzado con la experimentación de las medidas de seguridad en el metro y la red de autobuses. Las pruebas han tenido lugar en la parada de metro de San Giovanni, donde algunos funcionarios han controlado los accesos para evitar aglomeraciones, y en el suelo de los andenes se han dibujado puntos azules para marcar la distancia mínima entre pasajeros.