El juez del 'caso Plus Ultra' ordena tasar las joyas halladas en la caja fuerte de Zapatero
Calama acuerda que una joyería especializada determine «su naturaleza, autenticidad y valor económico de reposición»

Imagen con las joyas en el despacho de Zapatero. | TO
El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama ha ordenado tasar el centenar de joyas intervenidas durante el registro del despacho de José Luis Rodríguez Zapatero en el marco del caso Plus Ultra. La medida afecta a las alhajas localizadas por agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) en una caja fuerte oculta situada en la oficina del expresidente del Gobierno, frente a la sede federal del PSOE, en la madrileña calle de Ferraz.
En una providencia a la que ha tenido acceso Europa Press, el magistrado acuerda que una joyería especializada determine «su naturaleza, autenticidad y valor económico de reposición», además del fabricante, sello o marca del joyero y la fecha aproximada de fabricación. El análisis se practicará «sin perjuicio de una posterior tasación pericial» más exhaustiva.
La diligencia forma parte de la investigación patrimonial abierta contra Zapatero tras su imputación por presuntos delitos de organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental. Calama sostiene que el expresidente habría liderado una presunta red dedicada a obtener beneficios económicos mediante «la intermediación y el ejercicio de influencias ante instancias públicas en favor de terceros, principalmente Plus Ultra», la aerolínea rescatada por el Gobierno con 53 millones de euros durante la pandemia.
Una caja fuerte oculta
La UDEF encontró las joyas el pasado 19 de mayo durante el registro judicial del despacho de Zapatero. Según fuentes policiales, los objetos estaban guardados en una caja fuerte oculta cuya apertura generó tensiones iniciales. El abogado del expresidente se habría negado en un primer momento a facilitar el acceso, lo que obligó a los agentes a reclamar la presencia del Grupo Operativo de Intervenciones Técnicas (GOIT), especializado en aperturas forzosas.
La posibilidad de que la Policía terminara reventando la caja precipitó finalmente la entrega de la llave. En el interior, los agentes hallaron relojes, anillos, pulseras, pendientes, collares, sortijas y brazaletes. Parte de esas piezas se encontraba dentro de una bolsa con la inscripción «Presidencia del Gobierno», extremo que figura en el atestado policial. Entre los efectos intervenidos aparecen un reloj dorado marca Omega con un colgante en el número 13, varios pares de pendientes dorados, una cruz bicolor, collares, cadenas, brazaletes con piedras incrustadas y diferentes joyas de apariencia antigua. Los investigadores documentaron minuciosamente cada pieza para garantizar la cadena de custodia.
La secretaria del expresidente, Gertrudis Alcázar, presente durante el registro, explicó a los agentes que muchas de las joyas procederían de una herencia familiar de Sonsoles Espinosa, esposa de Zapatero, mientras que otras serían «regalos de viajes», según recoge el atestado policial.
Registros y correos electrónicos
Durante el operativo, la Policía también volcó los correos electrónicos de Judith Wells, otra de las secretarias del expresidente, entre los que figuraban emails corporativos del PSOE, según el atestado al que tuvo acceso THE OBJECTIVE. Tanto Wells como Alcázar facilitaron las claves de acceso a teléfonos móviles y equipos informáticos requeridos por los investigadores.
Ese mismo día, los agentes registraron igualmente la sede de Whathefav, la agencia de comunicación vinculada a Laura y Alba Rodríguez Espinosa, hijas del expresidente, dentro de una investigación que continúa ampliándose.
En el auto de imputación, Calama sitúa a Zapatero en la cúspide de una presunta estructura «estable y jerarquizada» de tráfico de influencias. En un segundo nivel ubica al empresario Julio Martínez Martínez y a Antonio Aarón Fajardo, mientras que atribuye a colaboradores del expresidente funciones operativas dentro del supuesto entramado.
