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Moda

Louis Vuitton convierte París en una playa para presentar su colección masculina primavera-verano 2027

Arena, una gran ola y mucha inspiración surfer: Pharrell firma una colección que mezcla sastrería y espíritu veraniego

Louis Vuitton convierte París en una playa para presentar su colección masculina primavera-verano 2027

Arena, ola y espíritu surfer: Pharrell mezcla sastrería y verano en Louis Vuitton. | Foto: Vogue Runway / Louis Vuitton

Louis Vuitton ha sorprendido en París con un desfile que, sinceramente, parecía transportarnos directamente a la costa.

Arena, una gran ola como fondo y una atmósfera muy de verano sirvieron de escenario para presentar la colección masculina primavera-verano 2027, una propuesta de Pharrell Williams que juega con la idea del surf, el skatewear y el viaje.

Una playa en plena capital francesa

En uno de los días más calurosos que se recuerdan en París, la firma francesa convirtió el espacio del desfile en una especie de playa de lujo.

Los modelos caminaron sobre una pasarela cubierta de arena, mientras la gran ola del montaje reforzaba esa sensación de escapada estival que atravesó toda la colección.

La puesta en escena acompañó muy bien a una propuesta que respira ligereza, movimiento y un aire despreocupado. Gorras, chaquetas ligeras, pantalones cortos y calzado deportivo fueron algunas de las piezas clave de un desfile que apostó por vestir al hombre con comodidad, pero sin perder ni un ápice de estilo.

La visión de Pharrell

Desde 2023, Pharrell Williams está al frente de la línea masculina de Louis Vuitton, y en esta colección vuelve a dejar clara su visión: la de un hombre elegante, funcional y con gusto por el viaje y el deporte.

La sastrería sigue presente, pero reinterpretada con un lenguaje más relajado, casi como si hablara de un dandi surfista.

También hubo espacio para tejidos técnicos, denim, acabados envejecidos y estampados gráficos inspirados en el surf y el skate. Todo ello construye una propuesta que funciona igual de bien para la ciudad que para unas vacaciones junto al mar.

Los accesorios, como siempre en Louis Vuitton, tuvieron un papel importante. No faltaron los baúles, las bolsas de viaje y los bolsos con cuadros blancos y negros, algunos de ellos incluso pintados a mano, aportando un punto más artístico al conjunto.

La paleta cromática giró en torno a azules, verdes, grises y tonos arena, muy en línea con la idea de costa, mar y verano.

Y entre los asistentes al front row, nombres como Jeremy Allen White, Skepta, Future o Victor Wembanyama remataron un desfile que dejó bastante claro que Louis Vuitton sabe perfectamente cómo convertir una colección en una imagen potente y memorable.

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