Muere un policía del Capitolio herido durante el asalto y eleva a cinco el número de víctimas

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Muere un policía del Capitolio herido durante el asalto y eleva a cinco el número de víctimas
Foto: | Reuters

Un agente de la Policía del Capitolio que resultó herido durante el asalto al Congreso de Estados Unidos ha fallecido después de más de 24 horas de convalecencia, lo que eleva a cinco el número de muertos relacionados con el incidente, según han informado fuentes oficiales.

Por qué te lo contamos: con la muerte de Brian D. Sicknick, ya son cinco las personas que perdieron la vida durante esos incidentes, que se produjeron tras el asalto al Capitolio durante la reunión de los congresistas para ratificar la victoria del demócrata Joe Biden en las elecciones presidenciales de noviembre.

La Policía del Capitolio ha confirmado la muerte del agente, identificado como Brian D. Sicknick, después de varias horas de confusión y rumores sobre el posible fallecimiento de un policía. «Aproximadamente a las 09:30 de esta noche (02:30 GMT del viernes), el agente de la Policía del Capitolio Brian D. Sicknick ha fallecido debido a heridas que sufrió cuando estaba trabajando» en el asalto al Congreso, indica un portavoz de ese cuerpo policial en un comunicado.

Sicknick resultó herido «mientras se enfrentaba físicamente a los manifestantes» que invadieron el Congreso, y sufrió un «colapso» cuando volvió a su oficina, por lo que le trasladaron al hospital, explica la nota.

El agente llevaba trabajando para la Policía del Capitolio desde 2008, según la agencia policial, que asegura que está investigando lo ocurrido.

La confirmación oficial llega dos horas después de que la Policía del Capitolio desmintiera una información de la cadena CNN de que uno de sus agentes había muerto como consecuencia de las heridas sufridas durante el suceso de este miércoles.

Los otros cuatro fallecidos identificados por las autoridades son manifestantes: Ashli Babbitt, una mujer de 35 años residente en San Diego (California); Benjamin Phillips, de 50 años y de Ri (Pensilvania); Kevin Greeson, de 55 años, de Athens (Alabama); y Rosanne Boyland, de 34 años, de Kennesaw (Georgia).

El jefe del Departamento de Policía Metropolitana de Washington D.C., Robert Contee III, no dio detalles sobre las circunstancias específicas de las muertes, aunque dijo que tres de ellas fueron por «emergencia médica» y otra por disparo.

Ese último fue el caso de Ashli Babbitt, la mujer de San Diego que murió después de recibir un disparo de un agente de la Policía del Capitolio, de acuerdo con un comunicado de ese cuerpo, que se encarga exclusivamente de la seguridad del propio edificio y los colindantes, propiedad del Gobierno.