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Sanidad

Defensa tranquiliza al personal del hospital: el hantavirus es «menos transmisible» que la covid

El ministerio de Robles contrata más personal para el Gómez Ulla y califica a los futuros ingresados de «contactos sanos»

Defensa tranquiliza al personal del hospital: el hantavirus es «menos transmisible» que la covid

Margarita Robles en su última visita a la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel del hospital militar Gómez Ulla. | Rubén Somonte/MDE

El Ministerio de Defensa tranquilizó este viernes al personal del hospital militar Gómez Ulla, donde quedarán ingresados los 14 españoles que viajan en el crucero MV Hondius en el que se ha propagado el hantavirus. La dirección de Recursos Humanos del centro hospitalario se reunió con los sindicatos, a los que se destacó que «este virus es menos transmisible que otros microorganismos de anteriores alertas sanitarias» como las del ébola o la covid.

THE OBJECTIVE ha tenido acceso a los dos comunicados conjuntos que los sindicatos CSIF, UGT y CCOO enviaron este viernes a sus afiliados del Gómez Ulla. La dirección de RRHH informó de los «diferentes escenarios en función de la evolución de los pasajeros del crucero» que fondeará junto a la isla canaria de Tenerife este domingo. En primer lugar, el hospital dispone de una Unidad de Aislamiento de Alto Nivel con siete camas de hospitalización en la planta 22 que estará preparada «para ser activada en el supuesto de ser necesario».

«Los pasajeros serán ingresados en una planta de hospitalización específica y aislada para ellos, siempre y cuando no presenten síntomas. En caso de presentarlos, serán ingresados o trasladados a la UAAN», se indicó en el primero de los comunicados a los empleados del Gómez Ulla. Este periódico ya reveló este viernes que la planta elegida para los 14 españoles del Hondius es la número 13 y que todos ellos contarán con habitaciones individuales.

El equipo médico que atenderá inicialmente a los ingresados en esta planta será «personal específico de la UAAN». Es decir, el más cualificado. Además, el hospital ya tiene «los circuitos cerrados para el ingreso y traslado de estos pacientes» en la citada planta 13, «usando las medidas preventivas establecidas por los protocolos». El resto de servicios de apoyo —como cocina, lavandería, farmacia, etc.— ya están alertados «con las instrucciones específicas».

Primero de los comunicados de los sindicatos del Gómez Ulla.

La principal novedad es que la dirección del hospital ha solicitado «una partida extraordinaria» a Defensa «para la contratación de personal de varias categorías sanitarias y no sanitarias, con el fin de reforzar las plantillas por esta situación» sobrevenida con el hantavirus. El Gómez Ulla cuenta con un equipo sanitario formado por más de 2.000 profesionales y 42 servicios médicos, quirúrgicos y centrales que sirven para dar cobertura asistencial a 110.000 cartillas del Servicio Madrileño de Salud y a los pacientes del Instituto Social de las Fuerzas Armadas (Isfas). En 2023, por ejemplo, atendió a 75 pacientes evacuados de misiones internacionales.

Los representantes sindicales mantuvieron también una reunión con el Comité de Seguridad y Salud del hospital para «tratar los temas más específicos que afectan a la salud de los trabajadores». En este sentido, se les informó de «que todos los protocolos están actualizados y preparados para la llegada de los ‘contactos sanos’», ya que los 14 españoles del Hondius que van a desembarcar en Tenerife están asintomáticos a día de hoy.

Trabajadores del Gómez Ulla en una prueba para atender a pacientes. | Rubén Somonte/MDE

El hospital admitió que los protocolos «pueden ser modificados y adaptados en función de las circunstancias y cambios que puedan surgir», si alguno de los pacientes da positivo en las PCR diarias a las que se someterán durante la cuarentena. «En todo caso se seguirán las instrucciones del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (Ccaes) y Salud Pública», se indicó en el segundo de los comunicados.

Para la protección de los trabajadores, está previsto que tengan «los aislamientos respiratorios y de contacto con los EPIS correspondientes», aunque los ingresados «sean personas sanas» si siguen asintomáticos. «Se confirma que van a ingresar en una planta de hospitalización específica, aislada y con control de accesos con seguridad las 24 horas. Están establecidos los protocolos para los circuitos específicos e intervenciones con estos ‘contactos sanos’».

En todo caso, el hospital quiso trasladar «tranquilidad» y se comprometió a difundir un folleto informativo entre el personal laboral con información y recomendaciones a seguir. «Desde Medicina Preventiva nos transmiten un mensaje de tranquilidad, ya que este virus es menos transmisible que otros microorganismos de anteriores alertas sanitarias», concluye el citado comunicado.

La producción de ribavirina

En paralelo, Defensa ha ordenado al Centro Militar de Farmacia, ubicado en Colmenar Viejo (Madrid), que acelere la producción del fármaco antiviral ribavirina, el más utilizado para tratar cepas del hantavirus si la detección es precoz, ante el inminente desembarco de los españoles que viajan en el crucero MV Hondius. El departamento que dirige Robles cuenta con dosis suficientes para atender a los 14 nacionales que viajan en el MV Hondius, pero podría necesitar más fármacos si la enfermedad se extiende. Además, las autoridades holandesas —donde terminará el navío su trayecto— planean solicitar a España que comparta dicho fármaco, de ahí la necesidad de aumentar la producción.

El tratamiento con ribavirina consiste en administrar dosis de este fármaco durante cinco días consecutivos si la infección de hantavirus aparece en un paciente. La detección precoz es crucial porque no existe un tratamiento eficaz a día de hoy. La ribavirina ha mostrado ser exitosa contra la fiebre hemorrágica con síndrome renal, más frecuente en Europa y Asia, pero no ha tenido la misma eficacia en el síndrome cardiopulmonar, precisamente el más común en zonas de América y que tiene peor pronóstico, con una tasa de mortalidad de entre el 30% y el 40% en caso de contagio. Justo el que ha aparecido en el crucero que partió de Argentina.

A todos los ingresados se les realizarán PCR a diario y solo si dieran positivo en hantavirus se les administraría el citado fármaco. En ese caso, cada paciente puede llegar a necesitar medio centenar de ampollas de ribavirina para el tratamiento de choque contra la enfermedad. En los casos más graves, se requiere el ingreso en la UCI bajo la vigilancia de médicos intensivistas. A diferencia de otras enfermedades con una alta exposición al contagio, el hantavirus no necesita el aislamiento de una zona concreta de un hospital, ya que la transmisión no es tan virulenta como puede ser la del ébola o el coronavirus.

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