Woody Allen dará el pistoletazo de salida en San Sebastián

Cultura

Woody Allen dará el pistoletazo de salida en San Sebastián
Foto: ALVARO BARRIENTOS| AP

El Festival de San Sebastián estaba deseando hacerlo oficial… y así se ha dado este jueves: la nueva película de Woody Allen, Rifkin’s Festival, abrirá el certamen. La fecha, recordemos, será el próximo 18 de septiembre –hasta el 26– en una edición del Zinemaldia, la 68º, que también contará con el debut en la dirección de Viggo Mortensen. En todo caso, qué mejor escenario para una obra de Woody Allen que San Sebastián: lugar en el que rodó la película, fundamentalmente porque en este festival se inspira la película.

Por qué es importante: la decisión de los organizadores tiene un punto de valor por la presión del #MeToo sobre Woody Allen, al que su hija Dylan acusa de haberla abusado sexualmente de niña –jamás se encontraron fundamentos para las acusaciones, ni indicios para abrir un juicio después de meses de investigaciones–. Esta presión ya impidió la publicación de sus memorias con Hachette y la ruptura de su contrato con Amazon.

Esta producción de Mediapro, que pescó en río revuelto tras el desengaño del autor neoyorquino con Amazon, cuenta con un reparto europeo de primer nivel, con intérpretes como Elena Anaya, Christoph Waltz o Louis Garrell. ¿Qué dijo Woody Allen sobre las condiciones en que tuvo que rodar la película, que incluyen las críticas de Bildu y otros representantes del #MeToo? «Algunos hombres mejoran bajo presión. Yo, por supuesto, no soy uno de ellos, y si la película sale bien será un milagro». Elena Anaya, por su parte, contó lo que sintió tras leer el guion: «Me parece una de las historias más bonitas que he leído jamás, un privilegio, una suerte de la vida, un day dream el formar parte de este proyecto».

Todo sucede en un Festival de San Sebastián imaginario, aquí llamado Rifkin, y hace que Woody Allen repita en la inauguración del Zinemaldia por segunda ocasión: la primera fue en 2004 con Melinda y Melinda. Todavía se desconoce si Woody Allen viajará a nuestro país, aunque su incansable hipocondría augura que no.