Las inversiones en tecnología emergente española caen un 33% en cuatro años
EEUU invierte cada vez más en startups e inteligencia artificial y amplía su liderazgo con respecto a Europa

Un simulador de realidad virtual en el pabellón de España de la última edición del congreso Mobile de Barcelona. | EP
La inversión en empresas emergentes tecnológicas en España se contrajo un 3% en 2025 y acumula ya una caída del 33% en los últimos cuatro ejercicios. Esta tendencia es completamente diferente a la europea y, prácticamente, a la del resto del mundo —especialmente Estados Unidos—, donde la financiación para start-ups está en plena expansión. En nuestro país, el capital destinado a este tipo de proyectos era de unos 1.100 millones de euros anuales tanto en 2019 como en 2020, y se cuadruplicó el año siguiente, pero desde entonces ha emprendido una trayectoria descendente, registrándose en 2025 un volumen total de 3.108 millones, frente a los 4.646 millones de 2021.
Son datos que ha aportado un informe de South Summit y PwC, que deja constancia de los bajos niveles de inversión tanto en España como en el conjunto de Europa frente a Estados Unidos, que no solo lidera en este ámbito: está además acelerando su impulso a un ritmo mucho mayor en plena guerra por el control de la tecnología y a pesar de la preocupación existente en la Unión Europea acerca de la soberanía estratégica, un principio que busca reducir la fuerte dependencia actual de potencias extranjeras.
Aunque el Viejo Continente movilizó en 2025 hasta 64.000 millones de euros, un 16% más, este esfuerzo no ha bastado para recortar distancias con EEUU y Canadá. Ni siquiera alcanza una cuarta parte de su capital de 289,3 millones tras un aumento interanual del 42%. También la cantidad de Asia (77.700 millones) es superior, aunque ha decrecido un 5%. Muy por detrás, aunque con tendencia creciente, se sitúan América Latina, Oceanía y África. A nivel global, el volumen ha subido un 26% hasta alcanzar los 441.000 millones de euros. Dentro de Europa, el liderazgo lo ocupa Reino Unido, seguida de Francia y Alemania, con España en séptima posición.
En cuanto a los fondos para inteligencia artificial (IA), España se ha erigido como el quinto destino europeo por detrás de Reino Unido, Francia, Alemania y Suiza. La IA ha transformado en pocos años las tendencias de inversión, ya que cada vez más start-ups se centran en esta tecnología. A pesar de que España cuenta con una estrategia nacional para consolidar su posicionamiento en el desarrollo y la aplicación de la IA, todavía se mantiene lejos de los niveles de inversión de los líderes europeos, ya que Alemania supera los 8.000 millones de euros acumulados en esta tecnología, cifra que cuadruplica la de nuestro país, mientras que Reino Unido ha movilizado 18.000 millones.
El ecosistema español está formado por 392 start-ups de inteligencia artificial y ha atraído 1.600 millones de euros de inversión entre 2020 y 2025. La inversión en IA en Europa ha ido en aumento, con un total de 21.100 millones en el mismo periodo y un volumen anual de 4.900 millones en 2025. La inversión europea se concentra especialmente en salud y defensa, mientras que en España se priorizan la ciberseguridad y tecnologías relacionadas con salud, finanzas y gestión regulatoria.
Desde finales de 2022, con la irrupción de modelos generativos como el de OpenAI, ChatGPT, la inversión global en capital riesgo se concentró en IA, pasando de captar el 30% del total al 61% en 2025. Según el informe, «el 88% de las empresas ya utiliza IA en al menos una función de negocio», pero por ahora «su adopción real está alejada de su potencialidad teórica en importantes áreas del negocio como en finanzas, informática, arquitectura e ingeniería o en administración» y «esa brecha será uno de los grandes factores de competitividad en los próximos años».
