Arabia Saudí ha ganado 480 millones de euros desde que entró en Telefónica en 2023
La compañía saudí acumula 170 millones de euros solo desde la llegada de Marc Murtra al sillón presidencial del operador

El presidente ejecutivo de Telefónica, Marc Murtra. | Gabriel Luengas (EP)
La compañía de telecomunicaciones STC Group, participada por la familia real saudí, acumula unas ganancias totales con su paquete accionarial en Telefónica de 480 millones de euros desde que desembarcó en la corporación. Su entrada se produjo en septiembre de 2023 y provocó fricciones entre la compañía de telecomunicaciones, entonces dirigida por José María Álvarez-Pallete, y el Gobierno de Pedro Sánchez al tratarse de una empresa estratégica.
STC dejó claro que su entrada en el capital no buscaba, en principio, ningún tipo de influencia en las decisiones corporativas. De hecho, su participación está en el límite que le da derecho a pedir un sillón en el consejo: posee el 9,9%, por el que pagó unos 2.100 millones de euros.
Desde entonces hasta ahora, haciendo el sumatorio del crecimiento de la acción y los dividendos cobrados, su inversión asciende a los 480 millones de euros citados anteriormente. Fuentes cercanas al operador de telecomunicaciones saudí refrendan a THE OBJECTIVE que, de momento, el leitmotiv de su inversión se centra únicamente en la obtención de rédito económico.
Estas mismas fuentes aseguran también que, en paralelo, el país busca posicionarse en diferentes sectores y lugares de cara al futuro, diversificando sus apuestas más allá del petróleo, en el que es una potencia mundial, pero que le cierra mucho su círculo de actividad.
Las ganancias de STC tras la llegada de Mutra
El 18 de enero de 2025, Pedro Sánchez dio una vuelta de calcetín a la presidencia de la compañía y relevó a Pallete en el cargo, dando entrada en el sillón presidencial a Marc Murtra, hasta el momento presidente del consejo de la también estatal Indra, donde llevaba desde 2021.
Con Murtra al frente de Telefónica, STC Group ha alcanzado 170 millones de euros de ganancias en dividendos. Un día antes de su aterrizaje en la teleco, sus títulos marcaban un precio unitario de 3,9 euros. Ayer cerró en 3,8 euros, si bien durante su gestión las acciones han alcanzado los 4,8 euros de techo.
La compañía saudí es un inversor silencioso, de pocas estridencias y que no ejerce ningún tipo de presión sobre las decisiones que toma el gigante azul. En todo el tiempo que ha permanecido como accionista de referencia, no se ha conocido declaración alguna de relevancia, pese a tener un peso muy representativo en el accionariado. No se ha informado, tampoco, de intenciones de aumentar su peso en el capital, lo que le daría derecho a pedir uno o más consejeros, dependiendo del volumen con el que incrementara su capital en la corporación.
El accionariado de Telefónica
El accionariado de Telefónica es un tablero de equilibrios en el que la soberanía nacional y la ambición global coexisten bajo una vigilancia mutua.
En el centro de esta estructura destaca el eje español, que hoy controla más del 25% del capital social de Telefónica. La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), con un 10%, marca la fuerte presencia del Estado en una infraestructura crítica, mientras que CriteriaCaixa ha reforzado su peso histórico hasta alcanzar otro 10%, equilibrando la balanza entre lo público y lo privado. A este bloque se suma el BBVA, con un 4,8%, conformando un frente institucional alineado con la estabilidad del país.
Frente a ellos se sitúa STC Group, el gigante saudí que ostenta el citado 9,9%. Su entrada fue el percutor que forzó esta reconfiguración. Aunque STC opera como un socio industrial atraído por la rentabilidad y los dividendos, su presencia obligó a España a establecer contrapesos para garantizar su independencia.
El resto de la tarta se la reparten grandes fondos internacionales como BlackRock (4,9%) y una amplia base de inversores minoristas que ven en Telefónica un refugio de valor.
