El envejecimiento de la población provocará más desigualdades económicas

Economía y capital

El envejecimiento de la población provocará más desigualdades económicas
Foto: SUSANA VERA

Las generaciones jóvenes sufrirán mayores desigualdades en materia laboral y de pensiones, lo que pondrá en riesgo de pobreza a parte de la población, según advierte un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) hecho público este miércoles.

En Preventing Ageing Unequally, título del documento, se explica que en 1980 el 20% de la población trabajadora tenía 65 años o más. En el año 2015, esta cifra ha aumentado al 28% y para 2050 se prevé que alcance el 53%. Según la OCDE, muchas economías emergentes están envejeciendo rápidamente. Al mismo tiempo, han ido aumentando las desigualdades entre las generaciones.

La población vivirá más pero sufrirá mayor desempleo y salarios más reducidos. Las desigualdades afectarán, también, a la educación, salud y a las rentas. La ampliación de la edad de jubilación acrecentaría la desigualdad en las pensiones. A su vez, existe una brecha en cuanto a la pensión entre géneros. La media de las pensiones anuales de las mujeres de más de 65 años son un 27% más reducidas que la de los hombres.

Las desigualdades entre las personas mayores tendrán mayores efectos en las economías emergentes como son la brasileña, china o india, que están haciendo frente a un veloz envejecimiento. Con el fin de solventar estos problemas, la OCDE presenta tres propuestas. La primera de ellas es la prevención de la desigualdad cuanto antes, con una mayor y temprana educación entre los menores, e impulsar el entorno laboral entre los jóvenes y aumentar el gasto en salud.

La segunda, trata de mitigar las desigualdades entre la población laboral y aplicar medidas para reducir el desempleo, así como la eliminación de barreras que limiten la contratación de personas con mayor edad. El último punto que propone la OCDE pretende suprimir las disparidades entre la población más longeva. Para ello, se propone un rediseño de las pensiones para limitar el impacto de las diferencias socioeconómicas en la esperanza de vida y mayor apoyo para la atención de los cuidadores hacia las personas mayores.