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Marruecos torpedea la investigación de los dos narcotúneles hallados en un polígono de Ceuta

El país vecino ignora las comisiones rogatorias de España para saber qué es lo que ocurría al otro lado de la frontera

Marruecos torpedea la investigación de los dos narcotúneles hallados en un polígono de Ceuta

Las galerias descubiertas por la Guardia Civil, en 2025. | Interior

La Policía Nacional clausuró esta semana el narcotúnel que la Brigada Central de Estupefacientes (Udyco) localizó a principios de abril en la frontera de Ceuta con Marruecos por el que presumiblemente se colaron durante años cargamentos de droga desde el país vecino para después distribuirlos por España y el resto de Europa. Tras concluir las labores de inspección y verificación de la infraestructura, cuya salida se encuentra en una nave del polígono ceutí del Tarajal, la cavidad permanece precintada mientras los investigadores esperan obtener todavía información sobre el lado marroquí, donde termina el túnel de al menos 19 metros de profundidad. En esa misma situación están también la Audiencia Nacional y la Guardia Civil, después de hallar hace un año el primer narcotúnel en la misma zona industrial.

Según revelan fuentes jurídicas, ambas investigaciones comparten ya un mismo inconveniente: el silencio por parte de Marruecos. El país vecino no ha respondido a las comisiones rogatorias cursadas desde España para aclarar el funcionamiento completo de los narcotúneles. En el caso de la primera galería hallada, la jueza de la Audiencia Nacional María Tardón, a cargo de la instrucción del caso, ha pedido sin éxito a Rabat diversas solicitudes formales de auxilio judicial, tal como contó THE OBJECTIVE. Y ahora, localizado el segundo, estas mismas fuentes auguran la misma falta de colaboración. Este apoyo resulta crucial para España, para completar las operaciones y el organigrama de implicados en su construcción y gestión.

El principal problema para el reino alauí es la ubicación de esas cavidades, advierten fuentes próximas a las investigaciones policiales. La desembocadura de la última infraestructura subterránea tiene enfrente una base militar cuya vigilancia, en principio, debe ser constante por parte de las autoridades del país vecino. Una zona supuestamente controlada por el Ejército, pero que —según la investigación de la Policía Nacional— no supuso ningún problema para la organización criminal, una de las más potentes que operaba en nuestro país: pasaron durante años toneladas y toneladas de hachís.

Sin información en la prensa de Marruecos

En 2025, cuando la Guardia Civil localizó el primer narcotúnel que conectaba ambos países, la entrada de la cavidad estaba también en la misma zona militar. Un extremo que para los investigadores estaba claro desde el principio —como ocurre ahora—, pero del que los medios marroquíes no informaron hasta dos meses después. Según publicó Alyaoum24.comese pasadizo estaba ubicado «en una vivienda situada en una zona considerada como parte de un sector militar», conocida como Arroyo de las Bombas.

En aquel entonces, la policía marroquí identificó a varias personas implicadas en la construcción y ampliación del túnel que serían detenidas «próximamente». Nunca ocurrió. La investigación encontró desde entonces importantes problemas para colaborar con las autoridades vecinas. Otra prueba de esa falta de colaboración ha sido, precisamente, la operación desarrollada por la Udyco, que ha logrado detener al dueño de los dos narcotúneles y de las operaciones de droga que se cerraban para el tráfico a través de los pasadizos; objetivo que la Guardia Civil no pudo completar.

Guardias civiles en la red de tráfico

Por otro lado, las investigaciones policiales sobre los narcotúneles de la ciudad autónoma han revelado una realidad difícil de digerir para las fuerzas de seguridad. Y es que si la droga llegaba a su destino final, era en gran parte gracias a la ayuda que los narcos recibían de agentes que tenían a sueldo en Ceuta. La Guardia Civil fue la primera que lo descubrió. Las pesquisas de Asuntos Internos revelaron que la organización contaba con al menos tres guardias civiles que hacían la vista gorda cuando la mercancía tenía que pasar por el puerto ceutí hacia la Península.

Un año más tarde, la Brigada Central de Estupefacientes de la Policía volvió a dar en la diana con la localización de un segundo narcotúnel en la ciudad autónoma, para el que la trama contaba con la colaboración desde hacía años de un guardia civil, ahora retirado, «muy conocido» en Ceuta, según destacan a este diario fuentes de las pesquisas. El exfuncionario, de nombre Ángel, era el «hombre de confianza» del dueño y gestor de ambos pasadizos subterráneos, el líder que cerraba todos los acuerdos comerciales para el tráfico de las sustancias. Ambos se encuentran actualmente en prisión provisional.

27 detenidos

Este narco, señalan estas mismas fuentes, no pudo ser detenido en la operación de Asuntos Internos de la Guardia Civil, pero la Policía ha logrado finalmente cazarle tras meses de «vigilancias, seguimientos y grabaciones» sobre su presunta actividad criminal, al igual que al citado ex guardia civil, que tenía su residencia fijada en Chiclana (Cádiz), pero que desarrolló gran parte de su carrera en Ceuta. Fuentes jurídicas revelan a este diario que el funcionario estuvo implicado en el pasado en dos causas por narcotráfico, pero ambas se archivaron por nulidades en el proceso. 

En esta ocasión, fuentes de la investigación dan por hecho que «el guardia civil caerá» porque la Udyco tiene apuntalada su implicación en la organización criminal con numerosas pruebas. De hecho, el Juzgado de Instrucción número 3 de Ceuta, a cargo del caso, decretó el ingreso en prisión provisional del exagente, al igual que el del cabecilla de la organización. La operación desarrollada por la Policía se saldó con la detención de 27 personas en Málaga, Huelva, Cádiz y Pontevedra y la incautación de 14 toneladas de droga, tras la presión que ejerció la Udyco durante casi un año contra la trama que operaba desde Marruecos a través de la ciudad autónoma.

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