Aldama revelará nuevos datos sobre el 'Delcygate' en su declaración ante el Supremo
La UCO cree que el viaje de la actual presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, prueba que se llegó «hasta el presidente»

Ilustración de Alejandra Svriz.
El caso que investiga las presuntas irregularidades vinculadas al exministro José Luis Ábalos entra en una fase decisiva esta semana. El próximo miércoles están citados a declarar ante el Tribunal Supremo los tres principales señalados en la causa: el propio exministro, su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama. La comparecencia de este último, según diversas fuentes cercanas a la investigación, se prevé especialmente relevante por el alcance de la información que podría aportar. Según ha podido confirmar THE OBJECTIVE, la declaración de Aldama será «dinamita». Entre los asuntos que abordará, incluirá datos hasta ahora desconocidos sobre el conocido como Delcygate. Este episodio hace referencia al viaje a España de la dirigente venezolana Delcy Rodríguez, actual vicepresidenta del régimen de Nicolás Maduro, quien tenía prohibida la entrada al espacio Schengen como consecuencia de las sanciones impuestas por la Unión Europea por vulneraciones de derechos humanos.
En paralelo a estas citaciones, este lunes comparecieron ante el Supremo varios agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, encargados de la investigación. Sus declaraciones han corroborado elementos sobre la organización interna de la presunta trama y el papel que habría desempeñado cada uno de los implicados. Uno de los agentes fue especialmente contundente al afirmar que «el que quiere que venga Delcy Rodríguez es Aldama. En la agenda que le pasa, una de las visitas es a Juan Carlos Cueto, que será posteriormente integrante del tema de las mascarillas. Para que venga un dirigente extranjero, hace falta que el tema escale al presidente. Eso demuestra el mandato que tiene Aldama sobre Koldo y, luego, sobre Ábalos».
Sin embargo, según consta en la investigación, Aldama mantenía una relación cercana y frecuente con Rodríguez, lo que le permitía viajar regularmente a Venezuela para reunirse con ella sin necesidad de que esta se desplazara a España. De hecho, días antes del polémico episodio, ambos intercambiaron mensajes de carácter cercano. En uno de ellos, Aldama escribió: «Una vez más, gracias por todo y por el trato. Ya me voy a tener que poner el apellido Rodríguez también, jajajaja». A lo que ella respondió: «Siiiii! Ya estás en la familia. Un abrazo».
El teniente coronel Antonio Balas, responsable de la instrucción dentro de la UCO, reforzó la idea de que la red investigada tenía acceso a los niveles más altos del poder político. Según explicó, la trama «accede incluso al presidente para que dé el visto bueno y Ábalos se lo dice a Koldo García con un pantallazo (…) el acceso a altas instancias es total». En su intervención, Balas también subrayó que el entonces ministro habría utilizado su posición institucional y orgánica dentro del PSOE para facilitar el viaje de Rodríguez, aunque, según la tesis de los investigadores, lo habría hecho siguiendo indicaciones de Aldama: «Por eso cobra lo que cobra, le dan lo que le dan y le pagan lo que le pagan. Ábalos hace lo más grande».
Uno de los elementos clave en la reconstrucción de los hechos es la carta de invitación que habría permitido articular oficialmente el viaje. La existencia de este documento, adelantado por THE OBJECTIVE el 15 de marzo de 2024 y posteriormente confirmado por la UCO, refleja con claridad el propósito de la visita. En él se señala que el objetivo era «conversar sobre las posibilidades que nuestros dos países tendrán una vez investido el presidente Sánchez». Asimismo, incluye una invitación formal firmada por Ábalos en su condición orgánica dentro del partido: «Será un placer invitarla a nuestro país COMO SECRETARIO DE ORGANIZACIÓN DEL PARTIDO SOCIALISTA OBRERO ESPAÑOL».

Este punto resulta especialmente relevante porque contradice las distintas explicaciones ofrecidas por el Gobierno en su momento. Hasta en siete ocasiones se ofrecieron versiones diferentes sobre la presencia de Ábalos en el aeropuerto de Barajas la noche del 19 de enero de 2020. En todas ellas se trató de justificar el encuentro como un intento de «resolver un incidente diplomático», teniendo en cuenta que la dirigente venezolana tenía restringido el acceso a territorio europeo. Sin embargo, la existencia de una invitación previa y planificada refuerza la hipótesis de que el viaje no fue un hecho imprevisto, sino el resultado de gestiones coordinadas con antelación. Este aspecto será previsiblemente uno de los ejes de la declaración de Aldama, quien, según fuentes del caso, estaría dispuesto a ofrecer un relato detallado que complemente las pruebas documentales recabadas hasta el momento.
Otro de los elementos que ha llamado la atención de los investigadores es la relación jerárquica entre los implicados. Aunque el teniente coronel Balas ha señalado que Aldama actuaría como figura central de la trama, los mensajes intervenidos muestran que, en el plano comunicativo, el empresario se refería a Ábalos como «el jefe». En uno de los mensajes enviados el 27 de octubre de 2020, Aldama trasladó a Rodríguez la posición del exministro respecto a una reunión política relevante: «Buenas tardes, Delcy, mensaje del jefe [Ábalos]. La reunión con Leopoldo López con el presidente ha sido en Ferraz como secretario general y no en Moncloa como presidente. Esto es importante que lo sepáis y entendáis. Besos». Este tipo de comunicaciones sugiere una estructura compleja en la que las responsabilidades y el liderazgo podrían haberse distribuido de manera distinta según el contexto. En otro intercambio, fechado en febrero de 2020, es la propia Rodríguez quien pregunta por la situación de Ábalos: «¿Cómo está el jefe?». A lo que Aldama responde: «Bueno, hoy no es su mejor día. Ayer en la madrugada tuvo unas palabras muy duras con el 1 y hoy salió bien, pero el miércoles que viene se vota en el Congreso su dimisión».
Todos estos elementos configuran un escenario en el que la próxima declaración de Víctor de Aldama adquiere una importancia crucial. El empresario no solo ratificará parte de la información ya conocida, sino que también aportará detalles inéditos que permitirán contextualizar mejor las pruebas existentes. El objetivo, según fuentes cercanas, es ofrecer una explicación coherente que evite interpretaciones parciales o fuera de contexto de los documentos y mensajes intervenidos.
