La defensa del hermano de Sánchez pide la absolución: «No existe ningún signo objetivo»
El abogado del acusado asegura que no existe prueba de cargo y critica el papel de las acusaciones populares

El hermano del presidente del Gobierno, David Sánchez.
El abogado de David Sánchez en el juicio que se sigue en la Audiencia Provincial de Badajoz en torno a la contratación del hermano de Pedro Sánchez en la Diputación de Badajoz, Emilio Cortés, ha insistido en pedir la absolución de su defendido, del que ha destacado que «no existe tampoco ningún signo objetivo» de que su cliente «obrara a sabiendas».
«Estamos ante tipos dolosos que no admiten ni siquiera una eventual posibilidad de un dolo de segundo grado», ha considerado Cortés, quien ha defendido que «ni siquiera se puede abrir el debate porque no hay lugar de una ignorancia deliberada; es que el dolo tiene que ser un dolo directo, y del dolo no se habla por las acusaciones populares», ha recalcado, junto con que «se hace un planteamiento maniqueo».
Un caso que, a juicio de Cortés, ha estado «socialmente ventilado» en los medios de comunicación con propuestas «muy sugerentes» de lo que denomina «España cañí», tras lo que ha apuntado que se trata de «un proceso penal», en el que no hay «ni una» prueba de cargo contra David Sánchez, por lo que ha reclamado «una sentencia absolutoria a su favor», ha reafirmado.
De esta forma se ha pronunciado Emilio Cortés en el turno del informe final en el juicio que se sigue en la Audiencia Provincial de Badajoz por la contratación de David Sánchez en la diputación pacense en 2017 como coordinador de las actividades de los conservatorios, y su posterior modificación como jefe de la Oficina de Artes Escénicas. También se aborda la contratación en 2024 del exasesor de Moncloa, Luis Carrero, como jefe de sección de Coordinación de Centros y Programas de Actividades Transfronterizas.
En su intervención, Emilio Cortés ha cargado en varias ocasiones contra las acusaciones populares, y ha señalado que el caso nace como consecuencia de una denuncia llena de recortes periodísticos, en el que «aparece un presunto enchufismo, un delito fiscal, un enriquecimiento ilícito» cuando la gente no sabe cuáles son las condiciones objetivas de punibilidad, ni del delito fiscal, ni del enriquecimiento ilícito.
«Cierto sesgo político»
No obstante, «las conversaciones de café, las tertulias, y sobre todo cuando se tiene cierto sesgo político, esto es muy jugoso, es muy atractivo», ha agregado, para sostener que no ofende a nadie si dice que el sesgo de las organizaciones que representan los letrados de las acusaciones populares es «absolutamente unívoco».
De esta forma, ha continuado Cortés, que tiene todos los elementos para contar con un «proceso absolutamente paralelo, ventilado en los medios de comunicación», tras lo que ha apuntado que «esto tiene el recorrido que tiene, esta bromita dura lo que dura», ha dicho.
En este sentido, ha considerado que en los escritos de conclusiones definitivas del juicio es cuando «ya pierde agua la prospección de las acusaciones populares», porque «se acabaron las conjeturas, las filtraciones interesadas, el interés de los medios de comunicación, incluso las ganas de poder derrotar a un Gobierno».
Pecado original
Respecto a su cliente, el abogado ha lamentado que algunas intervenciones de las acusaciones populares «han sido ciertamente desconsideradas, como si esto fuera una especie de nido criminal», tras lo que ha considerado que «aquí las cosas se demuestran».
«No tengo ningún interés en inaugurar ninguna jurisprudencia, pero igual lo hacemos, porque es la primera vez que se puede condenar a unas personas por prevaricación en actos de naturaleza administrativa en los que, siendo la sentencia penal firme, se mantienen esos destinos administrativos», ha considerado el letrado, junto con que quien actualmente ostenta la llamada oficina de cooperación transfronteriza ha declarado como testigo «con absoluta normalidad diciendo a lo que se dedica».
Prescripción y sobreseimiento
También se ha referido al hecho de que el tribunal considerara prescrito el delito de aceptación de nombramiento ilegal del que se imputaba a David Sánchez, respecto del que ha recalcado que ello provoca el efecto del sobreseimiento y que, en consecuencia, ha enfocado el juicio en el sentido de que eso no iba a ser objeto de enjuiciamiento.
«Aquí no vale que lo que sale por la ventana entre por la puerta», ha afeado, para agregar que en la mañana de este lunes ha intentado preguntar a su cliente sobre este particular, pero no ha podido hacerlo, ha dicho.
«A ver si por ser hermano de quien es no puede firmar una plaza», ha señalado Cortés, quien ha apuntado que el tráfico de influencias necesita ambas o un influyente, y tras las horas de juicio se pregunta quién es.
También tacha de «chascarrillo» que en un correo del director del Conservatorio Superior a la del Profesional se hablara de «hermanísimo» y que no es un indicio que David Sánchez se interesara por un alquiler en la plataforma Airbnb, a la par que ha defendido la labor de su cliente y su trayectoria al afear que en el escrito de acusaciones se hable de que se le seleccionó pese a la insuficiencia de su currículum, lo cual es «desconcertante» y recuerda al auto de transformación y que decía que solo había hecho cinco óperas, como si fuera como hacer una tortilla, ha comparado.
Tampoco pidió la compatibilidad, sino que lo consultó. Sobre los correos atribuidos al actual presidente del Gobierno, no se ha investigado, culpa de las acusaciones populares, ha dicho, y en relación al cambio de puesto a jefe de la Oficina de Artes Escénicas, ha citado un auto según el cual el cambio de condiciones del contrato de trabajo “nunca” debe constituir una forma de prevaricación.
Finalmente, y sobre la parte que rodea a la contratación de Carrero, ha recordado un correo de USO del 25 de septiembre de 2023 según el cual la plaza «ya estaba en el horno», 28 nuevas, cinco de Cultura y 16 de comisión de servicios, presentándose solamente Carrero, además de criticar la intervención del teniente coronel Balas y cómo se dirigió a las acusaciones populares o a la parte de la defensa.
