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La obsesión con X de Hermann Tertsch, el eurodiputado más tuitero: mil mensajes al mes

El representante de Vox en el Parlamento Europeo ha compartido 24.109 mensajes en lo que va de legislatura

La obsesión con X de Hermann Tertsch, el eurodiputado más tuitero: mil mensajes al mes

Hermann Tertsch. | EP

Hermann Tertsch, el eurodiputado de Vox conocido por su frenética actividad en redes sociales, tuitea a una velocidad endiablada en X. Pese a no ser el miembro del Parlamento Europeo con más seguidores —tiene 403.000, detrás de otros eurodiputados como la presidenta Roberta Metsola (463.000) y el francés Jordan Bardella (612.000)—, supera con creces a la competencia en cuanto a frecuencia de uso. Según un estudio sobre la actividad de los parlamentarios en X al que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, el eurodiputado de Vox tuitea una media de 1.004 mensajes al mes en la plataforma de Elon Musk.

Desde que en junio de 2024 fue reelegido eurodiputado, ha publicado un total de 24.109 mensajes en X, sin contar retuits, lo que supone 1.004 al mes y 34 al día. De estos, llama la atención que 840 versaban sobre Hungría, un dato nada baladí si se tiene en cuenta que el expresidente Víktor Orbán se convirtió poco antes en el principal acreedor del partido que preside Santiago Abascal, al que cedió la presidencia de Patriotas. Tertsch pasó de criticar a Orbán, al que tildaba de «populista», a convertirse en su férreo defensor.

Si se pregunta a Grok, la inteligencia artificial de X, si 1.004 mensajes al mes es una actividad inusualmente elevada, la respuesta no deja lugar a dudas: «Sí, publicar 1004 tuits al mes es muchísimo. Es un volumen extremadamente alto, incluso para cuentas muy activas como políticos, influencers o medios». El chatbot sostiene que un usuario promedio activo (sin tener en cuenta la mediana, que es baja) publica unas 157 veces al mes, y que influencers o políticos muy intensos llegan «en picos» a 10 o 20 posts al día, «pero sostener 33/día durante un mes entero es nivel ‘vivo en X’».

La legislatura pasada, Politico, medio de comunicación dedicado a la actualidad de Bruselas, le concedió un premio al eurodiputado más activo en X, subrayando que «incluso Elon [Musk] debe estar impresionado». Pero, más allá de chanzas, el «vicio» de Tertsch, en palabras de quienes han trabajado con él, se ha convertido en un problema para Vox.

Fuentes cercanas al eurodiputado confiesan que su «incontinencia» muchas veces le ha jugado una mala pasada. En mayo de 2025, mientras seguía Eurovisión para apoyar a Israel, publicó un tuit atribuyendo a Melody, la cantante de España, unas declaraciones falsas contra el PSOE: «Merecía más, pero no me avergüenzo de mi actuación. Vergüenza me daría votar al PSOE». Lo terminó borrando.

Más recientemente, en plena escalada de tensión con Irán, el eurodiputado escribió: «Marruecos tiene un gobierno patriota, de miembros excelentes e inteligentes y leales a su Rey», lo que le granjeó duras críticas entre la propia derecha sociológica: «Serán los primeros en renunciar a Ceuta y Melilla cuando lo mande el amo gringo, y excusarse diciendo que ‘era inevitable’». Ningún miembro de Vox salió a refrendar sus loas al reino alauita, pero tampoco se le desautorizó públicamente. Hermann Tertsch es uno de los más entusiastas defensores de Donald Trump y Benjamín Netanyahu, aunque esa adhesión genere algunas contradicciones internas en el seno de la derecha.

«Permanentemente conectado»

Fuentes cercanas al eurodiputado confirman que «está permanentemente conectado a sus redes sociales y no para de actualizarlas y de publicar mensajes. Además, tiene un estatus diferenciado dentro del partido. Otros cargos públicos tienen que ir con pies de plomo a la hora de publicar, cumpliendo un protocolo de autorizaciones. Hermann, no. Publica lo que le da la gana, aunque en no pocas ocasiones sus mensajes sean perjudiciales para la línea general del partido. Cuando esas situaciones se producen, se exhibe su condición de ‘candidato independiente’, a pesar de que pocos están tan metidos en la cocina de Vox como él».

En un artículo publicado en THE OBJECTIVE en 2016, Tertsch defendía que «el periodismo que merezca ese nombre ha de molestar al poder». Ahora, el eurodiputado de Vox ataca constantemente a periodistas llamándolos «ratas», «mercenarios» o «tipejos» cuando publican informaciones críticas con el partido de Abascal.

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