El Gobierno de Sánchez tiene un centenar de personas con derecho prioritario a coche oficial
Una serie de altos cargos hacen un uso preferente mientras que los directores generales lo emplean esporádicamente

Coches oficiales. | Parque Móvil del Estado
El Gobierno de Pedro Sánchez tiene un centenar de personas con derecho prioritario a coche oficial y conductor, lo que incluye al presidente y sus ministros, los secretarios de Estado y los delegados del Ejecutivo cuando lo necesitan para sus desplazamientos oficiales. Así lo asegura el Gabinete de Sánchez en una respuesta por escrito enviada al Senado y recogida por Servimedia, donde el parlamentario del PP Vicente Azpitarte se había interesado por esta cuestión.
Inadamente, Azpitarte había preguntado por «cuántos altos cargos del Gobierno disponen de coche oficial con conductor y cuál es el coste total de este servicio». El Ejecutivo indica que hay una serie de altos cargos que hacen un uso preferente de los coches oficiales —lo que incluye a los miembros del Ejecutivo, los secretarios de Estado y los delegados del Gobierno— mientras los directores generales los emplean esporádicamente.
«Razones de eficacia»
Así, los altos cargos con acceso principal a coche oficial son el presidente del Gobierno; los vicepresidentes; los ministros; los secretarios de Estado; los subsecretarios y los titulares de órganos directivos con nivel orgánico de subsecretario y los delegados del Gobierno, cuando lo precisen en sus desplazamientos oficiales en Madrid, añadiéndose que los directores generales de los ministerios hacen un uso puntual de los vehículos oficiales.
Se explica que el Real Decreto 663/2022 fijó los Estatutos del Organismo Autónomo Parque Móvil del Estado (PME), que estipula en su artículo 5.1 que se prestarán servicios de representación a una serie de altos cargos de la Administración General del Estado.
De este modo, los primeros en el uso de los vehículos oficiales son el presidente del Gobierno; los vicepresidentes; los ministros; los secretarios de Estado; los subsecretarios y los titulares de órganos directivos con nivel orgánico de subsecretario y los delegados del Gobierno, cuando lo precisen en sus desplazamientos oficiales en Madrid.
El artículo 6.1 de los Estatutos del PME también recoge que «por razones de eficacia y eficiencia en el uso de los recursos públicos y con los medios disponibles, los servicios de representación a los directores generales y asimilados» serán gestionados también por este organismo público.
En cuanto al coste total de este servicio, el Ejecutivo dice al PP que en las cuentas del PME «únicamente se dispone de la información global correspondiente al gasto en combustible por la totalidad de los vehículos que conforman el organismo, no pudiendo desagregarse ese importe tal y como se solicita».
Cifras variables
A partir de estos criterios, un centenar de altos cargos hacen uso de coche oficial y conductor de forma prioritaria, cifra que se obtiene al sumar los principales niveles de dirección política y administrativa del Gobierno de España. En primer lugar, el núcleo del Ejecutivo está formado por el presidente del Gobierno (1), los vicepresidentes (3 en la estructura actual) y los ministros (22, uno por cada departamento ministerial), cifras fijadas por los reales decretos de organización del Gabinete.
Después se sitúa un bloque variable que se compone de alrededor de 30-40 secretarías de Estado —dado que su número depende de la organización interna de los ministerios—, unas 22 subsecretarías (una por cada departamento ministerial) y 19 delegaciones del Gobierno, correspondientes a las comunidades y ciudades autónomas.
La combinación de estos niveles con los cargos estrictamente políticos permite construir la horquilla total que sitúa el número de altos cargos en torno al centenar, tomando como referencia esa suma aproximada de todas las estructuras superiores de la Administración General del Estado.
El Estatuto del PME introduce el segundo escalón de los directores generales y asimilados, que no tienen coche oficial asignado de forma personal, pero sí acceso a servicios de representación en función de las necesidades y la disponibilidad, lo que amplía el universo de beneficiarios potenciales más allá del centenar de altos cargos principales, aunque su uso de vehículos oficiales es puntual y no equiparable al de los niveles superiores.
