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Política

Irene Montero quiere pelear la segunda plaza por Madrid en una lista conjunta con Sumar

La eurodiputada de Podemos competirá por un destino seguro si su partido acuerda una coalición para las generales

Irene Montero quiere pelear la segunda plaza por Madrid en una lista conjunta con Sumar

La eurodiputada de Podemos, Irene Montero. | EP

Irene Montero jugará todas sus cartas para convertirse en número dos de una lista conjunta con los demás partidos de Sumar para las próximas elecciones generales. Este es el verdadero plan de la actual eurodiputada y exministra de Igualdad, que ejerce como líder in pectore del partido morado. Podemos perfila una estrategia nacional que pasa por buscar un acuerdo de coalición con los demás partidos de Sumar. Lo hace más como necesidad que como vocación de encuentro real; para evitar la desaparición de su marca política. Aunque los morados oficialmente hablen de formar un «equipo» con Gabriel Rufián, lo cierto es que no persiguen un pacto de coalición con los nacionalistas, sino una fórmula que permita reeditar el encaje de Sumar, aunque esta vez sin Yolanda Díaz y sin vetos a sus dirigentes.

El plan ha sido perfilado por la dirección estatal de Podemos, según aseguran fuentes conocedoras del mismo. Y se trata de un giro de 180 grados con respecto a la idea inicial de concurrir con una lista propia, al margen de Sumar y sus aliados. El problema, explican estas fuentes, es que las encuestas dibujan escenarios desalentadores para los morados, que obligan al partido de Montero e Ione Belarra a hacer todo lo posible para no desaparecer. Así, el futuro del grupo pasa por una reintegración entre los actuales miembros de Sumar, aunque bajo una nueva nomenclatura (la idea de «frente amplio» o «nuevo frente amplio») y a través de un proceso de primarias para decidir los puestos en las listas y el candidato.

Montero amaga con liderar ese nuevo frente de izquierda, aunque en la realidad su círculo de confianza sabe que no figurará como candidata nacional. Menos si se trata de una coalición con los actuales socios de Sumar, algunos de ellos reacios a la hora de volver a contar con Podemos. De hecho, la idea de las primarias para establecer los puestos en las listas no gusta a muchos actores de Sumar. La cuestión, esgrimen desde este sector, es que Podemos tiene «más militantes que votos» si se comparan los números con los otros partidos de la izquierda alternativa. Por esa razón, sostienen esos críticos, los morados quieren imponer un proceso de primarias para las listas.

Militantes y votos

Todos los esfuerzos de Montero se centrarán en ocupar la segunda posición de la lista general por Madrid, explican las fuentes consultadas en Sumar, conscientes de cuáles son los intereses de los morados. El número dos por Madrid se considera una plaza segura para llegar al Congreso. Con los números actuales, el nuevo Sumar aspiraría a una docena de escaños, que podrían elevarse hasta 20 si logran frenar la sangría electoral. En 2023, Sumar obtuvo seis diputados por Madrid. El número se reduciría a la mitad en las próximas generales, por lo que figurar entre los tres primeros puestos garantizaría un escaño en la próxima legislatura.

Montero afirma en sus intervenciones públicas que hay «ganas de izquierda». La dirigente defiende la idea de buscar un discurso propio, al margen del de Pedro Sánchez, para recuperar la «ilusión» de un electorado desmovilizado. La esperanza de Podemos —y de otros partidos de Sumar— es que una reunificación de todos los actores permita recuperar fuelle electoral y alcanzar cifras cercanas a un 10% de papeletas (en 2023, Sumar superó el 12%).

Primarias

Para legitimar la presencia de Montero en un puesto destacado de la lista, los de Podemos piensan en un proceso de primarias. Los morados saben que pueden contar con un grupo de militantes muy reducido respecto a los años anteriores, pero combativos y fieles. Madrid es, por otro lado, una de las pocas plazas donde Podemos se siente más fuerte. Si finalmente los socios de Sumar aceptan volver a una gran coalición de izquierda, consideran que al menos el escaño de Montero se dará por amarrado.

Irene Montero con Mónica Oltra en Valencia
Irene Montero con Mónica Oltra en Valencia. | EP

Con respecto a los demás partidos de Sumar, quedan dudas en Más Madrid sobre la reintegración de los morados. Mónica García, actualmente al mando del Ministerio de Sanidad, suena como próxima candidata a las autonómicas de Madrid. Es decir, que la ministra volvería a su puesto en el ámbito regional, tal y como ha informado en varias ocasiones este diario. El líder de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, también se ha descolgado de la pelea por las listas de las generales. Maíllo disputará el próximo 17 de mayo la presidencia de la Junta a Juanma Moreno Bonilla y María Jesús Montero.

Mónica Oltra, otra dirigente de renombre del grupo, será candidata a la alcaldía de Valencia. Yolanda Díaz también ha salido de las quinielas y busca una salida tras renunciar a la candidatura. La única figura de ese segmento político que quiere dar el salto nacional es Ada Colau. Además de Pablo Bustinduy, quien podría finalmente aglutinar todos los apoyos de los diversos partidos para convertirse en candidato a la presidencia del Gobierno. Bustinduy, al menos de momento, se resiste. Afirma que estaría dispuesto a ir de número dos, pero no de candidato. Es decir, que pelearía por el mismo puesto en la lista de Montero. Pero si finalmente Bustinduy acepta ir de candidato, la segunda plaza en Madrid se liberaría, y a esa plaza podría aspirar la exministra de Igualdad.

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