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Política

Investigan las ayudas del Gobierno al Cómic por beneficiar a amigos del tribunal

La directora general y un premio nacional están salpicados por posibles casos de nepotismo

Investigan las ayudas del Gobierno al Cómic por beneficiar a amigos del tribunal

El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, posa con un ejemplar de 'Camacuc', una revista infantil en valenciano publicada por la editorial homónima desde el año 1984. | X

Tras la denuncia de un particular, el Ministerio de Cultura investiga posibles casos de nepotismo relacionados con la adjudicación de las Ayudas a la Creación del Cómic, que han terminado en manos de aliadas de la directora general del ramo, María José Gálvez, y de amigos de uno de los vocales, Juan Díaz Canales, quien fuera premio nacional del cómic en 2014. Según ha podido saber THE OBJECTIVE, el autor de Blacksad habría favorecido a adjudicatarios pertenecientes a su círculo íntimo.

¿Cómo? En mayo de 2025, en una convocatoria que fue muy criticada en el gremio, se concedieron 15.000 euros a Verónica Álvarez, representante de un colectivo profesional con representación en la Sectorial del Cómic, conocido informalmente como PIFS (Profesionales de la Industria Franco Española), un lobby cercano al Ministerio de Cultura al que pertenece el propio vocal Juan Díaz Canales, lo que implicaría que habría evaluado y beneficiado a su propia representante política, Verónica Álvarez, incurriendo en la causa de abstención por relación de servicio e interés personal.

Juan Díaz Canales (izquierda), junto a la beneficiaria de sus adjudicaciones, Verónica Álvarez (centro).

Tal y como consta en la lista de beneficiarios, los indicios sugieren que este vocal también habría favorecido a otros adjudicatarios pertenecientes a su círculo íntimo de amistades. En las propias redes sociales de Verónica Álvarez se encuentran fotos entre ambos y Alicia Jaraba, otra beneficiaria, entre otra «gente a la que tanto quier[e] y admir[a]», en palabras de Álvarez. Por eso, quienes denuncian estas adjudicaciones consideran que el vocal tenía el deber de comunicar dichos vínculos y ausentarse de la deliberación de esos expedientes para evitar la contaminación ambiental del jurado.

Como ha revelado este medio, paralelamente Verónica Álvarez mantiene una interlocución institucional frecuente con María José Gálvez, directora general del Libro, del Cómic y de la Lectura, que es precisamente quien presidió el jurado que adjudicó a Álvarez la ayuda máxima, comprometiendo la objetividad del órgano. El hecho de que esta mantenga reuniones de trabajo habituales con ambas representantes para negociar las políticas del sector y de que presidiera un jurado donde las solicitudes no eran anónimas y ambas representantes hayan sido agraciadas con la ayuda máxima quiebra la apariencia de imparcialidad exigida a los altos públicos.

El Ministerio de Cultura ha iniciado una investigación. Las denuncias interpuestas ante el gabinete de Ernest Urtasun solicitan una auditoría para revisar las actas y las puntuaciones individuales del jurado. El objetivo es que se determine de forma concluyente, mediante la auditoría de las puntuaciones individuales y la revisión de oficio de las actas correspondientes, si la presidenta y el vocal cumplieron con su obligación legal de ausentarse de la deliberación, o si utilizaron sus puestos de privilegio «para desviar fondos públicos hacia su red de alianzas políticas y personales».

Se da la paradoja de que Díaz Canales, en el pasado, declaró que ser español le causaba «vergüenza, impotencia e infinita indignación» por ser un país que «consiente y ampara estafas a gran escala, como nos demuestran los medios de comunicación un día sí y otro también», conminando a los promotores de «ese esperpento que han dado en llamar Marca España» a llamarle «cuando las instituciones recobren su verdadera función y la ética vuelva a tener más valor que el dinero».

«El mejor momento del cómic»

Díaz Canales tiene una relación institucional y honorífica con el Gobierno de España a través del Ministerio de Cultura, pero no es de carácter laboral, contractual ni de cargo oficial actual. En noviembre de 2014, el Ministerio de Cultura le concedió el Premio Nacional del Cómic, dotado con 20.000 euros en aquella edición. El galardón fue otorgado ex aequo a él (como guionista) y a Juanjo Guarnido (como dibujante y colorista) por el álbum Blacksad: Amarillo, el quinto volumen de la saga.

La investigación en el seno del Ministerio de Cultura, impulsada por denuncias particulares, llega en un momento convulso, ya que está a punto de publicar la nueva edición de las Ayudas a la Creación del Cómic, y la semana del 11 de mayo se celebra el festival Cómic Barcelona, en donde estarán previsiblemente los investigados. También supone un quebradero de cabeza para Ernest Urtasun, quien ha aseverado que «el cómic en España vive uno de sus momentos de mayor efervescencia y proyección internacional», y que ha impulsado las ayudas a este sector que ahora se ven embarradas por supuestos casos de nepotismo.

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