Por Andalucía teme perder en escaños con Adelante Andalucía aunque tenga más votos
Adelante Andalucía espera sacar diputados en Sevilla, Málaga y Cádiz para dar el ‘sorpasso’ a sus rivales

El candidato de Por Andalucía a la Presidencia de la Junta de Andalucía, Antonio Maíllo, durante la apertura de campaña. | EP
El lunes por la tarde, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, bajaba las escaleras de su ministerio cuando se torció el tobillo. El resultado fue un «esguince», según dijo, que le impedirá ir a Andalucía para participar en la campaña electoral. Estaba previsto un viaje a Chiclana de la Frontera, en la provincia de Cádiz, el miércoles. Y en esa misma provincia se librará una batalla hasta el último voto entre dos formaciones: Por Andalucía, asociada a Sumar, por un lado, y por el otro, Adelante Andalucía, de corte anticapitalista y más andalucista. Estos dos grupos pelearán para ser la primera fuerza en el espacio de la izquierda alternativa al PSOE. Los llamados anticapis, con las encuestas al alza, pueden convertirse en una de las sorpresas de los comicios del domingo.
Fuentes demoscópicas sostienen que Adelante Andalucía está creciendo en los sondeos, especialmente en los últimos días de campaña, repunte que preocupa a Antonio Maíllo, candidato a la Junta y líder confederal de IU. La formación que dirigió Teresa Rodríguez y que se presenta con José Ignacio García de líder de la candidatura tiene un mensaje centrado en el territorio, el andalucismo y los jóvenes, desvinculado del PSOE y Sumar.
La pugna se centrará en tres provincias: Cádiz, Sevilla y Málaga. Las estimaciones apuntan a que Adelante Andalucía pueda sacar dos escaños en las dos primeras y uno en Málaga. Los partidos aliados en Por Andalucía admiten su preocupación. Su temor es que, aunque Por Andalucía gane en porcentaje de votos, la coalición se quede por detrás de sus rivales en escaños. Ese escenario sería un terremoto, admiten fuentes consultadas en Sumar, porque abriría inevitablemente un debate en el ámbito nacional sobre la permanencia en el Gobierno de Pedro Sánchez.
Efecto dominó en Madrid
Fuentes de Izquierda Unida sostienen que la cúpula de Maíllo lleva tiempo estudiando la opción de la salida del Ejecutivo. Los ministros de Sumar se han opuesto, con Yolanda Díaz a la cabeza. Pero, en el caso de que Por Andalucía quedara como tercera fuerza de izquierda en un territorio tan importante como el andaluz, la tensión interna podría volverse inmanejable. En Castilla y León, los de Sumar son extraparlamentarios y en Castilla y León lograron tan solo un diputado.
El pasado 1 de mayo, Antonio Maíllo evitó que Díaz estuviera en sus actos políticos. Con esguince o sin él, todo apunta a que el equipo de Por Andalucía ha pedido a la dirigente gallega alejarse de los focos. Sus declaraciones durante el debate por el decreto de vivienda (defendido por Bustinduy) y el viaje a Los Ángeles han generado irritación entre los socios de Sumar. El problema es que los anticapitalistas de Adelante Andalucía pisan el acelerador; de ahí que el líder confederal de IU intente centrar su campaña en cuestiones más regionales que nacionales.
Voto útil y voto joven
Izquierda Unida controla cinco listas provinciales. Entre ellas, las de Málaga y Sevilla. Sin embargo, la lucha más descarnada será en Cádiz, donde Yolanda Díaz ha logrado que Esperanza Gómez lidere la candidatura. Podemos protestó porque se vio relegado. Pero Cádiz es donde Adelante Andalucía está más fuerte, y la elección de una afín a Sumar puede convertirse en un grave error de Maíllo.
Las espadas están en alto. Todos aquellos que piden dar un giro de 180 grados esperan los resultados del domingo para lanzar su ofensiva. Maíllo confía en revalidar por lo menos los cinco escaños de 2022. Oficialmente, muestra optimismo. Recuerda que los sondeos dibujan horquillas de entre cinco y siete diputados. Afirma que «Adelante Andalucía no quiere gobernar», y que Por Andalucía es el «voto útil». Pero pocas personas dan credibilidad a estas estimaciones.
Si Adelante Andalucía logra ganar a Sumar, al igual que ocurrió en Aragón con la Chunta Aragonesista, los temblores llegarán hasta Madrid, avisan desde este espacio político. Después de las últimas autonómicas, estalló un movimiento interno para forzar una salida del Ejecutivo central, tal y como desveló THE OBJECTIVE. Con los escándalos de corrupción que afectan al entorno del presidente, muchos se preguntan para qué seguir de aliados del PSOE cuando tampoco se están resolviendo problemas tan acuciantes como el de la vivienda.
El temor a un batacazo es directamente proporcional al entusiasmo del otro bando. Si Adelante Andalucía logra al menos cinco diputados, tendrá derecho a controlar un grupo propio en el Parlamento regional. Incluso sin sorpasso sería un éxito incuestionable. Pero lo cierto es que entre los dos grupos de la izquierda hay vasos comunicantes: si uno gana peso electoral, el otro lo pierde. Así que a menos de cinco días de los comicios, y si bien todas las miradas están puestas en los resultados del PP y el PSOE, en el rincón de la izquierda se vive una batalla cuyo resultado tendrá «efectos» en todo el territorio nacional. De ello están seguras todas las fuentes consultadas.
