Óscar López pide «tranquilidad» ante el 'caso Leire' y reivindica la colaboración de Ferraz
El ministro denuncia que Sánchez «fue víctima del espionaje de la Kitchen» como secretario general del PSOE

El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López. | EP
El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, afirmó este miércoles que el Gobierno de Pedro Sánchez mantiene «tranquilidad absoluta» ante las investigaciones judiciales en curso sobre el caso Leire y sostuvo que el tiempo pondrá «todo en su sitio».
«Tranquilidad absoluta, el tiempo pondrá todo en su sitio. Lo que sí le puedo decir, lo que sí sabemos todos, es que Pedro Sánchez, no como presidente del Gobierno sino como secretario general (del PSOE), fue víctima del espionaje de la Kitchen. Lo fue, lo sabemos todos», afirmó el ministro a la prensa a su llegada a la sede de la OCDE en París, donde se celebra hoy y mañana una reunión ministerial.
López respondía así a una pregunta sobre las afirmaciones del exjefe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil Rafael Yuste, quien aseguró ante los agentes que le tomaron declaración el pasado 27 de mayo que el Director Adjunto Operativo (DAO) del cuerpo ordenó «ponerse de perfil» en las causas que afectasen al hermano del presidente del Gobierno.
Eso es al menos lo que se desprende de las actas de declaraciones de testigos ante la Guardia Civil, a las que ha tenido acceso EFE, y que se produjeron el pasado 27 de mayo en el marco de la causa que dirige el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz.
El juez investiga una supuesta trama, presuntamente pagada con fondos del PSOE, para desbaratar actuaciones judiciales o policiales contra el partido y el Gobierno, y que habría estado liderada por el exsecretario de organización del PSOE Santos Cerdán y coordinada por la exmilitante socialista Leire Díez.
Aunque López aseguró que no había tenido oportunidad de ver esas declaraciones, puesto que acababa de bajarse de un avión y dirigirse a la OCDE, sí precisó que «a diferencia de otros que destruían los ordenadores a martillazos, en la sede del Partido Socialista se ha puesto a disposición de quien investigaba toda la documentación, incluso la que se guardaba desde hace más de un año».
«Es -subrayó- la diferencia entre quienes torpedean investigaciones y destruyen discos a martillazos y quienes colaboran con la justicia». Y ahondó: «Todos sabemos cómo el Partido Popular en el Gobierno utilizó el aparato del Estado para espiar a rivales políticos. No solo al Partido Socialista, también a aquellos a los que le pide el apoyo ahora, para espiar a los partidos independentistas, por ejemplo, o destruir pruebas». «Eso es lo que está juzgándose en un juzgado en la Kitchen», apostilló el ministro.
Juzgado actualmente en la Audiencia Nacional, el caso Kitchen es una causa sobre una presunta operación parapolicial impulsada desde el Ministerio del Interior en 2013 para espiar al extesorero del PP Luis Bárcenas y obtener documentos sensibles que podían comprometer al partido. Según la acusación, la trama habría contado con fondos reservados, con la participación de mandos policiales y del excomisario José Manuel Villarejo.
