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Tribunales

Rajoy afronta su declaración más complicada tras ser señalado por Bárcenas por la 'caja B'

El expresidente comparece como testigo en el ‘caso Kitchen’ y por segunda vez en la Audiencia Nacional

Rajoy afronta su declaración más complicada tras ser señalado por Bárcenas por la ‘caja B’

Mariano Rajoy.

Mariano Rajoy regresa este jueves a la Audiencia Nacional. Nueve años después de declarar por el caso Gürtel cuando estaba al frente del Ejecutivo y del Partido Popular, volverá a sentarse frente al micrófono como testigo por la presunta trama parapolicial que orquestó el Ministerio del Interior dirigido por Jorge Fernández Díaz para hacerse con la documentación que tuviesen Luis Bárcenas y su mujer, Rosalía Iglesias, sobre financiación irregular y que pudiese resultar comprometedora para el PP y sus dirigentes. Rajoy se enfrenta posiblemente a su declaración más complicada, después de que el lunes pasado el extesorero apuntase directamente contra la cúpula del partido por la operación Kitchen y contra él, al que acusó de conocer la caja B y de destruir las pruebas.

En 2017, el expresidente popular se desvinculó de la gestión de tesorería del PP y afirmó desconocer la existencia de una contabilidad paralela. Él, dijo, era el responsable político del partido; no el contable. Y calificó como falsos los denominados papeles de Bárcenas, donde aparecía la conocida referencia a «M. Rajoy». Ese relato, sin embargo, quedó a un lado cuando el que fuese su hombre de finanzas, ya sin cuentas pendientes con la Justicia, aseguró que Mariano Rajoy conocía la contabilidad irregular y que la trama le robó un audio en el que charlaba con él sobre la información extracontable del partido para campañas electorales. «Di la orden de destruir un audio de MR, que es Mariano Rajoy», aclaró.

A preguntas de la Fiscalía, Bárcenas reveló que pagó «4.000 o 4.500 euros» a su compañero de celda, «un genio de la informática», para que un permiso de salida borrase la grabación que tenía de Rajoy en la nube, tras un acercamiento por parte de emisarios del PP para cerrar un pacto de no agresión. «Le di una nota, le di las direcciones de los correos electrónicos, las claves de acceso…». Sin embargo, según pudo saber poco después por otro interno, fue detenido y trasladado a otra prisión. De esta forma, nunca supo si el trabajo llegó a hacerse o no. «Yo creo que algo debió hacer porque yo, cuando luego recuperé la libertad, ya no tenía nada», relató Bárcenas.

Los tres audios de Bárcenas

La existencia del audio de Rajoy sobre la presunta contabilidad irregular no se quedó ahí. Conforme avanzó la sexta sesión del juicio, a preguntas de las acusaciones, Bárcenas dio más detalles y aclaró que tenía en su poder tres grabaciones: una «suya propia» en la que explicaba cómo funcionaba la contabilidad del partido; una muy corta con el señor Rajoy y otra, también corta, con el exministro y expresidente del PP andaluz Javier Arenas, que había grabado el propio excontable del PP y de cuya existencia, supuestamente, no sabía nadie más allá del interno al que encargó su eliminación.

«La grabación con Mariano Rajoy es una grabación en el despacho, al que yo subo. Yo había hablado previamente con Javier Arenas de que en la contabilidad extracontable [la caja B] quedaba un saldo en esos momentos, una cantidad de dinero. Subo al despacho de Rajoy para decirle que tengo esa cantidad, que lógicamente no tiene ya ningún sentido, que no vamos a llevar papeles de ningún tipo. Le entrego la última hoja de esos movimientos donde figura el saldo, que le llevo en un sobre del que le hago entrega y él se queda».

«Ve los documentos, él se extraña mucho, me pregunta cómo es posible, hombre, que llevéis esos papeles y tal. Le digo que era la garantía de Álvaro Lapuerta [el anterior tesorero del PP] y mía de que se recibían los fondos y se empleaban correctamente. Se da la vuelta en el sillón, eso se oye en la grabación, lo introduce en el destructor de papeles. El papel, que era una fotocopia, queda destruido y ahí acaba la conversación», relató el testigo en el juicio, al que acudió como perjudicado de la trama parapolicial, por la que están acusados el exministro Jorge Fernández Díaz, su ex número dos Francisco Martínez, distintos mandos policiales y el exchofer de Bárcenas, Sergio Ríos, que colaboró con la trama para sustraer información a la familia del extesorero.

«Todo lo inició la cúpula»

Estos archivos no solo estaban alojados en la nube, también estaban en un pendrive que el expopular dejó en el despacho de su mujer, Rosalía Iglesias. Bárcenas, sin embargo, no tuvo acceso a esa información hasta 2015, cuando consiguió salir de la cárcel. Fue, ha admitido en el interrogatorio, cuando se dio cuenta de que «faltaba documentación» y un pendrive que él había guardado allí posteriormente con unas grabaciones que hizo al expresidente Mariano Rajoy y el exvicepresidente Javier Arenas. Una afirmación que causó estupefacción entre las defensas de los acusados, que cuestionaron sus palabras y le censuraron haber llegado a negar en el pasado la existencia de estos audios.

El testigo se excusó asegurando que no le había interesado revelar ese extremo en el pasado porque entonces podía perjudicar su estrategia de defensa en el caso Gürtel. La confesión sobre esas grabaciones fue la primera muestra del extesorero de que iba a apuntar a la responsabilidad de la cúpula del PP, más allá del espionaje ilegal, pese a que el juez instructor desechó seguir esa vía. «Esta operación se inicia por los responsables del partido y luego, si eso se acredita, tiene un traslado al Ministerio del Interior, pero empieza en el partido», aseguró Bárcenas. Este jueves no solo deberá aclarar qué conocimiento tenía sobre esta trama el expresidente, también lo hará la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal, que llegó a tener la condición de investigada durante la fase de instrucción.

‘El Asturiano’

Días antes, por otro lado, el responsable de la investigación policial de la operación Kitchen ratificó ante el tribunal de la Audiencia Nacional (AN) que la presunta trama se refería al expresidente del Gobierno como «el Asturiano» o «el Barbas» en numerosas conversaciones. «La persona a la que denominan ‘el Asturiano’ es Mariano Rajoy, quien era el presidente del Gobierno entonces. Es un dato que está muy claro», relató el inspector de Asuntos Internos Gonzalo Fraga durante la tercera jornada del juicio.

A preguntas del fiscal, el agente narró que el descubrimiento de esta nomenclatura en clave parte de varias pruebas encontradas en casa del comisario jubilado José Manuel Villarejo, acusado en el juicio, como audios o anotaciones en libretas. «Del ‘Asturiano’ se decía, en un primer momento, que tenía capacidad de cesar a altos mandos policiales, como el comisario Marcelino Martín Blas, exjefe de Asuntos Internos», señaló el responsable policial.

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