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Tribunales

Bárcenas asegura que pagó a un preso para destruir una grabación de Rajoy sobre la 'caja B'

El extesorero y su esposa declaran este lunes como víctimas de la supuesta trama parapolicial liderada por el PP

Bárcenas asegura que pagó a un preso para destruir una grabación de Rajoy sobre la ‘caja B’

El extesorero del PP, Luis Bárcenas, declara en la Audiencia Nacional. | Alberto Ortega (EP)

El extesorero del Partido Popular Luis Bárcenas ha asegurado este lunes que pagó «4.000 o 4.500 euros» a un interno del centro penitenciario de Soto del Real para que destruyese información y grabaciones que tenía en la nube que afectaban a dirigentes del Partido Popular, entre ellos, el entonces presidente Mariano Rajoy. Bárcenas ha explicado que le hizo el encargo al citado preso, «con conocimientos informáticos», mientras estaba en prisión preventiva por el caso Gürtel, después de que hubiese un acercamiento por parte de emisarios del Partido Popular. «Di la orden de destruir un audio de MR, que es Mariano Rajoy», ha manifestado

Luis Bárcenas y su esposa Rosalía Iglesias declaran en el juicio del caso Kitchen en la Audiencia Nacional como perjudicados por esta supuesta trama parapolicial para sustraer al excontable información sensible que tuviera sobre la financiación irregular al PP y pagos a sus dirigentes en plena investigación judicial del caso Gürtel. El matrimonio ejerce la acusación particular en esta causa y solicita 41 años de cárcel para los dos principales acusados, el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz y su número dos Francisco Martínez.

A preguntas del fiscal, Barcenas ha relatado que el interno, Isidro, compañero suyo de celda, le dijo que salía próximamente de permiso y que ese era el momento en que podía realizar el trabajo para la destrucción de la documentación. «Le di una nota, le di las direcciones de los correos electrónicos, las claves de acceso….». Sin embargo, según pudo saber después por otro interno, fue detenido durante esa salida. Desde ese momento, el condenado por Gürtel jamás volvió a ver al recluso, que cumplía condena por narcotráfico. Aun así, el trabajo pudo haberse culminado. «Yo creo que algo debió hacer porque yo, cuando luego recuperé la libertad, en la nube no tenía nada», ha dicho Bárcenas.

Las tres grabaciones de Bárcenas

Conforme ha ido avanzado la sexta sesión del juicio, a preguntas de las acusaciones, el excontable del PP ha dado más detalles sobre los audios y ha aclarado que tenía en su poder tres grabaciones: una «suya propia en la que explicaba cómo funcionaba la contabilidad del partido; otra muy corta con el señor Rajoy y una también corta, pero más extensa» que la anterior con exministro y expresidente del PP andaluz Javier Arenas. Estas dos últimas se habían efectuado en sendas reuniones con ambos dirigentes en la que se hablaba sobre los «movimientos» de la información «extracontable» del partido.

«La grabación con Mariano Rajoy es una grabación en el despacho, al que yo subo. Yo había hablado previamente con Javier Arenas de que en la contabilidad extracontable [la caja B] esa que llevábamos quedaba un saldo en esos momentos, una cantidad de dinero. Subo al despacho de Rajoy para decirle que tengo esa cantidad, que lógicamente no tiene ya ningún sentido, que no vamos a llevar papeles de ningún tipo. Le entrego la última hoja de esos movimientos donde figura el saldo, que le llevo en un sobre del que le hago entrega y él se queda».

«Ve los documentos, él se extraña mucho, me pregunta cómo es posible, hombre, que llevéis esos papeles y tal. Le digo que era la garantía de Álvaro Lapuerta [el anterior tesorero del PP] y mía de que se recibían los fondos y se empleaban correctamente. Se da la vuelta en el sillón, eso se oye en la grabación, lo introduce en el destructor de papeles. El papel, que era una fotocopia, queda destruido y ahí acaba la conversación», ha relatado el testigo en el juicio.

Estos archivos se encontraban en un pendrive que el expopular dejó en el despacho de su mujer, Rosalía Iglesias, y también en la nube de almacenamiento. En ese punto, Bárcenas ha señalado que su exchofer, Sergio Ríos, imputado la causa por el caso Kitchen, «tenía acceso permanentemente» al lugar del trabajo de su mujer y «tenía las claves de seguridad» para entrar a dichas dependencias.

La figura de Sergio Ríos es una pieza clave del caso. Según la Fiscalía, actuó como infiltrado para la trama parapolicial mientras trabajaba como conductor y auxiliar administrativo de los Bárcenas, proporcionando a los policías información y documentación. Ríos fue el que entregó supuestamente los teléfonos y un iPad del excontable al comisario Enrique García Castaño —el jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) de la Policía que estuvo al frente de las vigilancias ilegales— para se extrajese todo su contenido. Unos dispositivos que después dieron lugar a informes sobre conversaciones de los Bárcenas, información de sus agendas y de su correo eléctrico. Una parte de ese documento obra en la causa, aunque los policias que lo realizaron dudan de que corresponda con el original.

«Me robaron los audios»

El testigo ha señalado que el exconductor tenía también «acceso permanente» a todos sus teléfonos. De hecho, ha explicado que «cuando se producía cualquier reunión, nunca llevaba los teléfonos, los dejaba en un sobre que él me preparó, equivalente a una caja Fahrenheit que impedía identificar dónde estaba». Por otro lado, en relación con los archivos sustraídos por la trama, el extesorero ha explicado que encargó a Sergio Ríos ir a su despacho de Génova 13, donde se ubica la sede nacional del PP, para que recogiese toda la documentación que «consideraba importante». «Le pedí que la numerase, clasificase y la llevase al estudio de mi mujer. Eran unas 25 cajas sobre información de campañas electorales con financiación ajena a los canales oficiales».

«Cuando salí de la prisión provisional en 2015, dos meses después, revisé las cajas y reuní la documentación que podía servirme, que se quedó en unas cuatro carpetas, pero ahí eché en falta documentos que no estaban», ha señalado el expopular, refiriéndose a las grabaciones que tenía sobre Mariano Rajoy. «Me las robaron», ha revelado, provocando estupefacción entre las defensas de los acusados, que han cuestionado sus palabras, haciendo mención a las diferentes versiones que ha mantenido sobre los audios.

El informe sobre el volcado

En paralelo, el extesorero del PP ha contado que también pidió a Sergio Ríos mover desde su domicilio otra información para su defensa en el caso Gürtel al despacho de su abogado, Javier Gómez de Liaño. Según han testificado distintos agentes policiales durante el juicio, los seguimientos ilegales se realizaron sobre todo en el estudio de Rosalía Iglesias y más tarde, durante 2014, en el lugar trabajo del citado letrado, ubicado en la madrileña calle de la Castellana, 100.

De la mano del fiscal, Bárcenas ha confirmado que los datos de los que se apropiaron los mandos policiales correspondían al contenido de su móvil. A lo largo de su declaración, ha reconocido distintos mensajes y a sus destinatarios, entre ellos, los que cambió con Mariano Rajoy tras su detención; así como información sobre su agenda telefónica. «Esa letra es mía / Ese mensaje iba dirigido a mí / Todos eran contactos de mi agenda, estoy absolutamente seguro», ha manifestado.



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