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Tribunales

Las broncas de la juez de 'Kitchen' a la abogada del PSOE: «Por favor, señora, de verdad...»

La presidenta Teresa Palacios y la letrada Gloria de Pascual se han convertido en protagonistas involuntarias del juicio

La magistrada Teresa Palacios y la abogada Gloria de Pascual se han convertido en las dos protagonistas involuntarias del juicio que se sigue en la Audiencia Nacional por el caso Kitchen. Si hay algo que destaca en las largas sesiones, son las broncas continuas que se producen entre la presidenta del tribunal (Palacios) y la letrada del PSOE (De Pascual) por las preguntas que esta última ha formulado a los testigos que han ido desfilando por el estrado durante las tres últimas semanas. El origen de las disputas casi siempre se produce cuando la abogada hace preguntas en las sesiones a aquellos más próximos al Partido Popular.

Palacios, una histórica de Audiencia Nacional, afina el oído para interceptar todas las preguntas que se salgan de los hechos de la acusación: la trama parapolicial que supuestamente urdió el Ministerio del Interior dirigido por Jorge Fernández Díaz para robar información sensible a la familia Bárcenas sobre la contabilidad B del PP en plena investigación del caso Gürtel. Los parones, rapapolvos y llamadas de atención de la juez a la letrada se han convertido ya en un clásico de las vistas. Momentos de tensión y a veces de risa que, tarde o temprano, acusados, abogados, funcionarios y periodistas esperan escuchar.

Este lunes le tocó el turno a la exvicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría. En poco menos de 15 minutos, quien fuese la número dos del Gobierno de Rajoy despachó sobre la operación Kitchen, negando su existencia. «No tuve constancia», zanjó, al igual que sobre una posible colaboración del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), entonces controlado por Santamaría, en la trama. «No, en absoluto», respondió a preguntas del abogado de Podemos. Acto seguido, comenzó el interrogatorio de la letrada del PSOE. Tras unos minutos de respuestas sobre las reacciones del PP a la trama parapolicial, Gloria de Pascual hizo dos preguntas que dejaron desconcertada a toda la sala.

El cabello de la jefa de gabinete de Santamaría

«En esa época, ¿quién era su jefe de gabinete?». «María González Pico», responde rápido Soraya Sáenz. «¿Y cuál era su edad aproximada?», le dice De Pascual. La exvicepresidenta muestra su perplejidad e instantes después, la magistrada corta la intervención: «Perdone, no, lo primero, la trascendencia de la pregunta, quién era su secretaria. Y la segunda, qué edad tenía esa señora. Díganos usted la relación de los hechos», le abronca Palacios. La abogada del PSOE explicó que ambas tenían que ver con la transcripción de un audio en el que el comisario Villarejo y el ex secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, ambos imputados, hablaban sobre González Pico.

Palacios, contrariada, le permitió seguir. «Señoría, la edad exacta no la sé, como la mía. Yo entré en el Gobierno con 40 años, pues por ahí más o menos», respondió Soraya. «Y el color del pelo, ¿rubio más o menos?», preguntó la abogada del PSOE, provocando de nuevo la estupefacción entre los asistentes. «Por favor, señora, de verdad…», le reprendió la magistrada presidenta. «Es la descripción que hacen, yo no tengo otra», se defendió Gloria de Pascual. «De verdad…». «Lo recuerdo rubio, ya que me pregunta, no era rubio claro… (‘¿Castañito claro?’, le interrumpe la juez) Sí, señoría, castañito claro», describió, irónicamente, Santamaría. «Es que también, el que nos oiga…», finalizó Palacios, provocando la risa de todos los presentes.

Tensión con Rajoy y Cospedal

Cuatro días antes, el jueves pasado, las declaraciones como testigos del expresidente Mariano Rajoy y la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal también se tensaron cuando Gloria de Paz volvió a la carga. «Le entregó un sobre a usted el señor Bárcenas». Fue la primera pregunta que lanzó a Rajoy. Palacios cortó en seco: «Señora letrada, por favor, los hechos de la acusación no incluyen eso». «Formulo protesta», respondió la letrada del Partido Socialista. La magistrada presidenta intentó reconducir el interrogatorio hacia la operación Kitchen, pero poco después, volvió a interrumpir y la letrada, a protestar. «Protesto, hoy voy a protestar por todo», manifestó De Pascual. «Señora letrada, retire esa impertinencia, por favor».

Conforme avanzó la sesión, la magistrada fue endureciendo los controles sobre las preguntas, incluso cortando la palabra a la abogada de la acusación. «Ay, es que así no se pueden hacer preguntas. Me he perdido», señaló varias veces la abogada. Con Cospedal ocurrió prácticamente desde el primer instante. Para situar una pregunta, Gloria de Paz trató de preguntar a la exministra qué cargos públicos e institucionales había tenido durante los últimos años. Sin embargo, un lapsus le llevó a preguntar directamente «cuántos cargos había ocupado durante el siglo XXI». «Hombre, por favor…», dijo rápidamente Palacios. Aun así, Cospedal, perpleja, los detalló prácticamente todos.

Menos gracioso fue el momento en que apareció el nombre de la fallecida Rita Barberá, con la que la testigo compartía una gran amistad. Cospedal justificó las reuniones que mantuvo con el comisario José Manuel Villarejo por dos razones. La primera, para saber quién estaba filtrando información del sumario contra Rita Barberá. Y la segunda, porque tenía la sospecha más que fundada de que el Ministerio del Interior estaba espiando a miembros del PP. Fue cuando De Pascual quiso ahondar en la parte que afectaba Barberá y añadió: «Una persona que también formaba parte de la Gürtel». La exministra negó con la cabeza y la juez volvió a interrumpir y abroncar a la letrada: «Ese comentario sobra, sobre todo de una señora que está fallecida».

«Aquí no estamos en el ‘caso Gürtel’»

Apenas unas horas antes, el estrado del juicio había sido también escenario de un nuevo episodio de tensión entre la presidenta del tribunal, Teresa Palacios, y la letrada del PSOE Gloria de Pascual, durante la declaración de Ignacio López del Hierro. El exmarido de María Dolores de Cospedal declaró durante una hora como testigo en la Audiencia Nacional por el caso Kitchen, una causa en la que él también estuvo imputado, aunque finalmente se sobreseyó la investigación en su contra.

Por este motivo, la jueza le informó que, al poder reabrirse la investigación, estaba amparado por ley para no responder preguntas que fuesen incriminatorias. Y por esta razón, la magistrada tuvo que hacer múltiples correcciones a la letrada del PSOE. Tanto fue así que el intercambio entre ambas copó prácticamente toda la declaración, según publicó Efe. «Aquí no estamos en el caso Gürtel», le repitió Palacios, a lo que De Paz le respondió en varias ocasiones que «no se podía entender Kitchen si no se entiende Gürtel».

«Seremos más o menos listos o torpes, pero los relatos de la acusación los hemos entendido. Hasta donde nos alcanza, los hemos entendido», replicó la magistrada presidenta, señalando que su «norte» eran los escritos de acusación y defensa y pidiendo —una vez más— centrar el interrogatorio en la operación Kitchen datada entre 2013 y 2015.




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