Cospedal niega que hiciese encargos a Villarejo ni conoció un operativo policial contra Bárcenas
Explica su acercamiento al comisario porque el PP quería saber si era espiado por Interior en la etapa de Rubalcaba

María Dolores de Cospedal, al inicio de su testifical en el 'caso Kitchen'.
La exsecretaria general del PP con Mariano Rajoy, María Dolores de Cospedal, ha negado este jueves que hiciese encargos durante su etapa como número dos del partido al entonces comisario de policía en excedencia José Manual Villarejo. «Le hice preguntas, pero no encargos, que es una cosa muy diferente», ha aseverado en el juicio del caso Kitchen, donde ha comparecido en calidad de testigo.
Cospedal ha admitido que conoció a Villarejo en 2009 a través de su entonces marido, Ignacio López del Hierro, ya que el comisario tenía «interés en conocerme». En los siguientes diez años, se vio con él «en ocho o nueve ocasiones», pero ha subrayado que nunca habló por teléfono -«ni fijo ni móvil»- ni por correo electrónico en este tiempo. Dichas reuniones siempre fueron en su despacho de la sede de Génova salvo en una ocasión, que se tomó un café con él «solo cinco minutos» en un bar céntrico de la capital.
Dichos encuentros siempre fueron a iniciativa de Villarejo, quien llamaba a la secretaria o el jefe de Gabinete de Cospedal para concertar una reunión en la sede nacional del PP. Su entonces esposo solo intervino en la primera vez. La entonces mano derecha de Mariano Rajoy ha subrayado en el juicio que conoció a este mando policial en un momento en el que había sido condecorado por el ministro del Interior de aquella época, Alfredo Pérez Rubalcaba, y en un momento en el que el PP quería saber si el partido estaba siendo espiado desde ese mismo departamento.
«Decía que tenía magníficas relaciones con la prensa, con toda. Había habido filtraciones de un sumario, el de Rita Barberá, perjudiciales para ella y existía una sospecha, más que fundada en el PP, aunque luego no se judicializó, de que estábamos siendo espiados, seguidos u observados de alguien que tenía que ver con el Ministerio del Interior», ha explicado.
La exsecretaria general del PP ha señalado que desconoce quién metió los documentos en las cajas que Luis Bárcenas se llevó en marzo de 2013 dos meses después de que se le prohibiese la entrada en la sede del PP y se le requiriese en varias ocasiones para que recogiese «teléfonos personales, documentación y otras cosas suyas». En total, fueron 27 cajas que el chófer del extesorero, Sergio Ríos, se llevó de Génova. «La queja de que le han quitado cosas es nueva», ha apuntado.
Además, Cospedal ha negado con un «nunca jamás» cuando la abogada del PSOE, Gloria del Pascual, le ha preguntado si Villarejo le informó de seguimientos a Rosalía Iglesias, la mujer del extesorero del PP. En este sentido, ha confirmado que no tenía relación alguna con él desde su llegada al cargo en 2009 y que «nunca» ha vuelto a tener relación de ningún tipo tras estallar el escándalo de la comisión rogatoria remitida desde Suiza.
La advertencia de una moción de censura
En ese punto, la exdirigente de los populares ha querido dejar claro que durante «mucho tiempo» Bárcenas nunca se quejó de que le hubiera desaparecido algo de sus objetos que tenía en Génova. Y a la pregunta del abogado de Villarejo de si en septiembre de 2017 le informó que el PSOE preparaba una moción de censura contra Mariano Rajoy, ella ha dicho no recordar esa advertencia.
Cospedal también ha negado recordar que el excomisario le advirtiese de una «persecución personal» que supuestamente estaba sufriedo del entonces director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Félix Sanz Roldán, aunque ha admitido que su interlocutor policial «sí se quejaba que no se le había recompensado suficientemente» pese a haber prestado «grandes servicios al Estado».
