Un estudio alerta de que subir el salario mínimo un 66% ha costado unos 170.000 empleos
Fundación Civismo pone el foco en el freno que ha supuesto el SMI al crecimiento de la ocupación y de las pymes

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, en una imagen de archivo. | EP
Desde 2018, el Gobierno ha incrementado el salario mínimo un 66% y ello ha impedido la creación de más de 170.000 empleos. Según la Fundación Civismo, las sucesivas subidas del salario mínimo interprofesional (SMI) en los últimos años han podido contribuir a la «destrucción» de hasta 174.000 puestos de trabajo potenciales. Un estudio de esta entidad explica que esta pérdida de puestos de trabajo no se ha producido a través de despidos directos, sino de una menor creación de empleo y de su ralentización.
El informe, que analiza el impacto de las subidas del SMI sobre algunas variables, señala que el 21% de las empresas reconoce haber reducido sus contrataciones tras las últimas subidas salariales, afectando especialmente a las nuevas incorporaciones de plantilla. El think tank afirma además que la cobertura del salario mínimo «se ha ensanchado de forma muy significativa» en los últimos años.
Así, apunta que el porcentaje de trabajadores que perciben hasta el 100% del SMI ha pasado del 3,5% en 2018 al 12,7% en 2024. Además, el estudio apunta que el impacto ya no se limita únicamente a los salarios más bajos, sino que se extiende a tramos salariales superiores, ya que hasta el 22,8% de los trabajadores se sitúan en niveles próximos al 125% del SMI. «Esto refleja una creciente penetración del salario mínimo en la estructura salarial española», subraya Fundación Civismo.
El documento recuerda que los aumentos del SMI pueden generar presiones inflacionarias y efectos de segunda ronda sobre la economía. De hecho, calcula que el incremento aplicado en 2023, en un contexto de productividad estancada -este indicador está un 14% por debajo de la media europea pero el SMI es un 10% superior-, pudo contribuir aproximadamente en un 1% adicional a la inflación.
Por otra parte, el informe concluye que los contratos temporales presentan también una elevada sensibilidad a las subidas del SMI, y que las tasas de rotación han aumentado del 3,84% al 4,32%, reflejando una mayor inestabilidad laboral en este tipo de empleo. Asimismo, la estabilidad de los contratos indefinidos también muestra signos de deterioro, ya que la probabilidad de que un contrato indefinido se mantenga tras un año ha descendido del 52,5% al 48%.
Además, estos datos arrojan que, en las microempresas, el SMI neto representa casi el 74% de su salario medio ordinario, mientras se han perdido más de 23.000 microempresas y 85.000 afiliados.
Los jóvenes son el colectivo donde el sueldo más bajo tiene una mayor incidencia: entre los trabajadores de 16 a 25 años, afecta a uno de cada cinco trabajadores (19,5%), muy por encima de la media del mercado laboral. Los autores alertan de que las subidas salariales dificultan el acceso al empleo de trabajadores jóvenes y a los de baja cualificación. La elasticidad del empleo respecto al SMI ha aumentado hasta situarse entre el -0,05 y el -0,07 en 2023, lo que significa que el mercado laboral ha aumentado su sensibilidad a los incrementos salariales.
