gremio

El gremio de los finales infelices

El gremio de los finales infelices

No conozco un solo periodista de plantilla (entiéndanme, de los considerados rasos) que gane más de 1.500 euros brutos, la mitad de lo que El País considera, con arreglo al caso Goytisolo, un salario digno. (Del artículo “Goytisolo en su amargo final”, en que Franciscco Peregil contaba cómo las penalidades habían acabado por sumir en el desaliento al escritor barcelonés, me llamó la atención que el propio diario, en su estimable labor de auxilio, fijara en 3.000 euros brutos el sueldo mínimo para no vivir en precario).

Publicidad
Lo Más
Leído
Comentado
Una España de autoritarios
Una España de autoritarios

«No hemos logrado forjar una mentalidad de sociedad democrática, con individuos capaces de anteponer el marco legal que nos hace libres al patriotismo de partido»

Publicidad
Publicidad