
Yihadismo europeo. El origen del problema
Empleando la clásica fórmula de Clausewitz, puede afirmarse que también el yihadismo es la continuación de la política por otros medios: del radicalismo islámico, en este caso.

Empleando la clásica fórmula de Clausewitz, puede afirmarse que también el yihadismo es la continuación de la política por otros medios: del radicalismo islámico, en este caso.

No gana uno para sustos. Ahora resulta que el Papa fue en su juventud portero de discoteca y el perro más famoso el mundo, es también el más feo del universo.

Si las Naciones Unidas confirman la muerte de más de mil personas en atentados en Irak durante el mes de octubre, y la cosa, un mes más tarde continúa más o menos igual, sin que esa misma organización no utilice toda su fuerza y poder para parar semejante masacre, algo no va bien.

Cuando unas de esas trágicas noticias no hace que se te remuevan las tripas, es como si no existiera

Soy de un rojo violento. Llamo a la furia, al ataque, a justificar la venganza
Europa y Estados Unidos tratan de disimular su satisfacción por la interrupción de la deriva islamista que significaba el presidente Morsi