
Logos y nomos
Los jueces no están para frenar la voluntad del pueblo, decía hace unos días Marine Le Pen en un mitin en Nantes. La búsqueda “enemies of the people” en Google Imágenes lleva a la ya icónica portada del Daily Times, ésa en la que tres jueces eran acusados de traicionar al pueblo y a los 17,4 millones de votantes a favor del Brexit. Al otro lado del Atlántico, Trump libra una guerra contra la prensa, contra la unicidad de los hechos y, cómo no, contra los so-called jueces. Y aquí, el proceso catalán se ha convertido al fin en lo que ya era en potencia: una procesión. Los cofrades acompañan estos días a los condenados, a pesar de que en el fondo no hay distinción entre los unos y los otros, puesto que juzgar a Mas, a Homs o a Forcadell es juzgar la voluntad del pueblo (de Cataluña).











































