Kaitlin Quevedo, la tenista que ha vencido a Venus Williams: «No me arrepiento para nada»
La tenista, con un vínculo con Canarias, pero nacida en Florida, eligió representar a España antes que a Estados Unidos

Kaitlin Quevedo | Gtres
Kaitlin Quevedo, número 140 del ranking WTA, se ha convertido en uno de los nombres más destacados del tenis nacional. Con tan solo 20 años, esta tenista nacida en Florida pero de raíces canarias no solo destaca por sus resultados deportivos, sino también por su firme postura ante las injusticias sociales. «Faltan tenistas valientes», afirmó en una de las entrevistas que ofreció a Clay y a la Real Federación Española de Tenis.
De Florida a Barcelona: una decisión sin dudas
Quevedo nació el 13 de febrero de 2006 en Naples, Florida, fruto de la unión entre una madre estadounidense y un padre originario de Canarias. Aunque creció en Estados Unidos, siempre mantuvo un vínculo estrecho con las Islas Canarias, donde visitaba habitualmente a su familia paterna. A los 17 años tomó la decisión de trasladarse a Barcelona para entrenar en el TEC, lo que supuso también el inicio de su carrera bajo bandera española.
Cuando la Real Federación Española de Tenis mostró interés en ella y le ofreció su apoyo, la elección fue inmediata. «No fue una decisión difícil. Cuando surgió la oportunidad lo tenía claro y no me arrepiento para nada», ha declarado la propia jugadora. Representar a España, según sus propias palabras, es un orgullo genuino que se ha ido acrecentando con cada experiencia que acumula en la competición internacional.
Número uno de España en la Billie Jean King Cup
La baja de Cristina Bucsa colocó a Quevedo en una posición inesperada pero merecida: encabezar el equipo español en la eliminatoria de la Billie Jean King Cup frente a Eslovenia, disputada en la localidad de Portoroz, a orillas del Mar Adriático. Hace apenas un año, la tenista ni siquiera figuraba entre las 300 primeras del mundo. El ascenso ha sido tan veloz como sólido.
Con la leyenda Carla Suárez como capitana del equipo, Quevedo encontró en ella una figura de referencia fundamental. La extenista le transmitió tranquilidad y concentración: «Habrá mucho ruido, pero céntrate en lo tuyo, en España como equipo», fue uno de los mensajes que más caló en la joven. Quevedo aportó dos puntos decisivos ante Eslovenia, sellando así la clasificación de España para las Finales de la competición.
Un debut histórico: Quevedo tumba a Venus Williams
El torneo WTA 1000 de Madrid fue el escenario de uno de los momentos más especiales en la carrera de Kaitlin Quevedo. Debutó en un cuadro final de este nivel ante nada menos que Venus Williams, cinco veces campeona de Grand Slam y exnúmero uno del mundo. Cuando Quevedo nació, Venus ya había levantado todos esos títulos.
La española no se dejó intimidar por el peso del nombre ni por el contexto. Desde el comienzo del partido llevó la iniciativa, se fabricó dos roturas de servicio en el primer set y se lo llevó por 6-2. En el segundo parcial, Venus reaccionó y se puso 3-0 arriba, pero Quevedo respondió con carácter, igualó el marcador y, en un momento de tensión con el techo cerrado por la lluvia, consiguió el quiebre definitivo. Resultado final: 6-2 y 6-4 para la española, en lo que supone la victoria más importante de su carrera hasta la fecha.
Valores sociales: «Podemos cambiar el mundo entre todos»
Quevedo no es solo una tenista. Es una voz. Desde pequeña participó en voluntariados y actividades comunitarias cuando aún vivía en Estados Unidos, una conciencia social que ha ido madurando con los años y que el TEC ha reforzado. El cambio climático, las desigualdades sociales, el feminismo y las injusticias en general son causas que la jugadora defiende sin rodeos.
Ante la pregunta de si las grandes estrellas del tenis deberían alzar más la voz, su respuesta fue directa: «Sí, creo que faltan tenistas valientes. Como deportistas somos referentes y tenemos una plataforma real para ayudar y hacer un cambio». Aunque reconoce que no es fácil exponer la opinión pública sin recibir críticas, considera que poner el granito de arena es una responsabilidad que viene implícita en la visibilidad que otorga el deporte de élite. «No vas a cambiar el mundo tú solo, pero con la ayuda de otros puede suceder algo grande”, añadió».
Referentes, sueños y objetivos
Durante su infancia, Quevedo admiró a Rafa Nadal y Serena Williams como grandes referentes. Nunca ha tenido la oportunidad de coincidir con Nadal, aunque reconoce que le haría una foto sin dudarlo. Si pudiera hacerle una pregunta, le preguntaría sobre la gestión mental en los días difíciles y sobre cómo mantener esa actitud luchadora que tanto la ha marcado. En la actualidad, la tenista que más admira es la polaca Iga Swiatek, especialmente por su forma de moverse en la pista y su fortaleza mental.
A corto plazo, Quevedo aspira a seguir escalando posiciones en el ranking y colarse en la qualy del US Open. A largo plazo, su gran sueño es ganar Roland Garros, el torneo que considera más afín a sus características físicas y a su estilo de juego agresivo y combativo sobre tierra batida. Entre sus cinco títulos profesionales, tres se han logrado en pista rápida, pero es la arcilla la superficie en la que se siente más cómoda y poderosa. Con 20 años recién cumplidos, Kaitlin Quevedo ya es mucho más que una promesa. Es una realidad que el tenis español ha abrazado con orgullo y que, partido a partido, semana a semana, sigue escribiendo su propia historia.
