Macarena Gómez desvela sus problemas con sus vecinos: «Estoy haciendo como 'el Recio'»
La actriz de ‘La que se avecina’ ha hablado en el pódcast de ‘B3TTER’ para comentar sus problemas de convivencia

Macarena Gómez | Gtres
Macarena Gómez se ha convertido en el centro de todas las conversaciones tras su paso por el pódcast de B3TTER, donde decidió hablar con absoluta libertad sobre una situación que lleva tiempo amargándole la vida: los problemas de convivencia con sus vecinos de arriba en su piso del centro de Madrid. La actriz se ha visto envuelta en una historia que bien podría aparecer en el guion de La que se avecina.
La intérprete convive en la capital con su pareja, Aldo Comas, y ha descrito a sus vecinos de planta superior con una sola palabra: «insoportables». Según ha explicado, el malestar no proviene de gritos ni de golpes puntuales, sino de un ruido constante que penetra en su hogar desde primera hora de la mañana. «El ruido empieza a las siete de la mañana… el niño corriendo de un lado para otro… Les oigo cuando se duchan, cuando hacen el amor… lo oigo todo», declaró la actriz, subrayando que se trata de una insonorización deficiente que lo convierte todo en una experiencia agotadora.
La respuesta de Macarena Gómez a sus vecinos: «que te aguantes»
Lo que más ha indignado a Macarena no ha sido únicamente el ruido, sino la actitud de los propios vecinos ante sus repetidas quejas. La actriz ha asegurado haberles escrito en numerosas ocasiones para comunicarles que se oía absolutamente todo a través del techo, y que la respuesta recibida fue tajante: que se aguantara. «Les he escrito mil veces diciendo que se oye todo y me responden que me aguante», relató con evidente frustración.
La actriz ha aclarado que comprende que un niño de tres años tenga energía y necesite moverse, pero considera que la responsabilidad recae en los padres, quienes, a su juicio, podrían simplemente recordarle al pequeño que no corriese cada vez que lo hace. «Yo entiendo que el niño corra, pero con decirle al niño cada vez que corre: niño no corras, no corras, ¿no? Pues ya está», argumentó, señalando que no pide imposibles, sino una mínima predisposición por parte de los adultos.
La escoba, el techo y la llegada de la policía
La tensión acumulada terminó por hacer estallar a la actriz en un momento concreto que ella misma ha narrado con todo detalle. Incapaz de soportarlo más, Macarena tomó una escoba, se subió a los sofás y comenzó a golpear el techo con fuerza para hacer llegar su mensaje a los de arriba. Sin embargo, la respuesta no llegó desde el piso superior, sino desde la calle: fueron los propios vecinos quienes llamaron a la policía para denunciar el ruido que ella estaba generando con la escoba.
Cuando los agentes se personaron en su domicilio, Macarena no dudó en explicar la situación y en defenderse con contundencia. «¿Me llamáis porque se han quejado los vecinos de arriba, no? ¿Por qué estoy haciendo ruido?», les preguntó. Tras escuchar que en efecto acudían por esa queja, la actriz les puso en contexto: eran los de arriba quienes llevaban tiempo haciendo un ruido insoportable, y que cuando les pedía que el niño dejara de correr, la respuesta era que los niños tienen que correr. Según contó, los propios policías terminaron dándole la razón.
«Estoy haciendo como el Recio»: la comparación con La que se avecina
En medio de esa conversación con los agentes, Macarena recurrió al humor y echó mano de su trayectoria profesional para ilustrar su estado de ánimo: «Les dije: Estoy haciendo como el Recio… y empezaron a reírse», contó entre risas. La referencia al personaje de Antonio Recio, uno de los más queridos y exaltados de La que se avecina, resultó de lo más acertada: la propia serie en la que Macarena trabaja lleva años retratando exactamente este tipo de conflictos vecinales que, como se ha demostrado, no son exclusivos de la ficción.
La ironía de la situación no ha pasado desapercibida para nadie: una de las protagonistas de la serie de conflictos comunitarios por excelencia viviéndolo en sus propias carnes. La actriz ha reconocido que estos días en Madrid se le han hecho especialmente pesados, en parte porque tiene el listón muy alto en lo que a silencio y tranquilidad se refiere.
Un refugio en el Alto Ampurdán: del molino al caos urbano
Y es que Macarena Gómez no vive habitualmente en el ajetreo madrileño. Su hogar principal es un antiguo molino del siglo XVIII ubicado en el Alto Ampurdán, en Gerona, al que se mudaron junto a su hijo Dante, nacido en 2015, durante la pandemia, cuando la familia decidió abandonar Barcelona en busca de una vida más tranquila y conectada con la naturaleza. Un lugar donde el silencio es la norma y donde cultivan su propio huerto, montan a caballo y conviven con alpacas, llamas y gallinas.
«El Ampurdán es maravilloso», ha afirmado la actriz, que también ha destacado el atractivo paisajístico de la zona: «El Bajo Ampurdán se parece a La Toscana». Con ese paraíso natural como referencia cotidiana, no es de extrañar que los días en Madrid se le hagan especialmente cuesta arriba cuando los vecinos no colaboran.
Oleada de reacciones: entre el apoyo y las críticas
Las declaraciones de la actriz no tardaron en desatar todo tipo de reacciones en redes sociales. Algunos usuarios no dudaron en mostrar su apoyo, señalando que el problema del ruido vecinal es algo con lo que muchas personas se identifican plenamente: «Vaya, ahora resulta que a nadie le molesta el ruido», escribió uno de ellos. Sin embargo, también afloraron los comentarios más críticos e irónicos.
Lejos de ignorar la avalancha de comentarios, Macarena Gómez los recibió con buen humor. «¡Me encantan todos los comentarios!», expresó la actriz, dejando claro que no le afectan las críticas y que se mantiene firme en su postura. Una actitud que, como la de Antonio Recio, mezcla la indignación con un punto de humor capaz de convertir el conflicto vecinal más cotidiano en un relato digno de cualquier capítulo de su serie.
