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De ser novio de Tana Rivera a sufrir una cogida en La Maestranza: quién es Roca Rey, el torero en auge

El joven peruano ha recibido una cornada de gran profundidad durante la Feria de Abril, donde su novia lo ha visto todo

De ser novio de Tana Rivera a sufrir una cogida en La Maestranza: quién es Roca Rey, el torero en auge

Roca Rey | Gtres

El diestro peruano Andrés Roca Rey fue herido de gravedad este jueves en la plaza de La Maestranza de Sevilla durante la Feria de Abril, mientras toreaba a su segundo toro de la tarde. La cogida se produjo en el momento de la suerte de matar y causó una herida de consideración en la parte interna superior del muslo derecho, dejando al torero postrado en el albero y requiriendo atención médica urgente en la enfermería de la plaza. Posteriormente fue trasladado al hospital, donde quedó ingresado.

Una cornada de gran profundidad

Según el parte médico oficial, la herida por asta de toro presentó una trayectoria total de 35 centímetros, con un recorrido descendente de 20 centímetros y uno ascendente de 15. El traumatismo derivó en una importante rotura muscular que, además, comprometió el paquete vasculonervioso de la zona, aunque sin afectar a los grandes vasos, lo que evitó consecuencias aún más graves.

Su apoderado, Luis Manuel Lozano, conocido en el mundillo como Luisma, quiso transmitir cierta tranquilidad a través de declaraciones a ABC: «La cornada ha sido muy grande, pero de esas que llamamos limpia», señaló, añadiendo que el propio doctor Octavio Mulet reconoció que el torero había tenido fortuna, pues el desenlace podría haber sido considerablemente peor.

Tana Rivera, en la plaza cuando ocurrió todo

Quien presenció en directo la cogida fue Tana Rivera, la nueva pareja del torero e hija de Eugenia Martínez de Irujo y del diestro Francisco Rivera. Según distintas fuentes, la joven accedió al recinto de forma discreta, evitando la entrada principal para no llamar la atención de los fotógrafos. Desde ese momento, Tana se mantuvo pendiente en todo momento de la evolución de su novio.

En el tendido también se encontraban el propio Francisco Rivera —padre de Tana—, su tío Cayetano Martínez de Irujo y varios miembros de la familia ducal, entre ellos los duques de Huéscar. La presencia de este entorno tan cercano reflejó el grado de implicación que el círculo de Tana tiene ya con la carrera del peruano.

La relación entre Roca Rey y Tana Rivera fue desvelada hace escasas semanas por la periodista Pilar Vidal en el programa de Antena 3 Y ahora Sonsoles. Según ella, la pareja llevaba apenas unas semanas saliendo y no tenían intención de hacer pública su historia. Sin embargo, las últimas citas del torero en la Feria de Abril, a las que Tana acudió con asiduidad, acabaron por confirmar los rumores. Incluso una fotografía publicada por Pablo Castellano, marido de la influencer María Pombo, los captó juntos en actitud cariñosa durante una escapada con amigos.

Fran Rivera se pronunció sobre el noviazgo con una mezcla de comprensión y cautela: «Lo que deseo es que mi hija sea feliz», declaró, reconociendo también las dificultades que entraña la vida torera. «La vida de un torero es dura, es muy sacrificada y luego está el riesgo que conlleva salir a la plaza», señaló, aunque subrayó que su hija conoce perfectamente esa realidad.

Una saga familiar marcada por la tauromaquia

Andrés Roca Rey nació en Lima en 1996 y se crió en el distrito de Miraflores, donde cursó sus estudios en el prestigioso Colegio Carmelitas. Su vínculo con el toreo no es circunstancial: es bisnieto del ganadero Bernardo Roca, nieto de Juan Roca Rey —quien administró durante años la mítica plaza de Acho, en Lima— y sobrino del rejoneador José Antonio Roca Rey. La tauromaquia, por tanto, lleva décadas corriendo por las venas de su familia.

Su madre, María Mercedes Valdez, asesora financiera especializada en fondos de pensiones, intentó en su momento orientar al pequeño Andrés hacia actividades menos arriesgadas, apuntándole a clases de tenis y golf. Pero la afición por los toros resultó imposible de erradicar. Su padre, Fernando Roca Rey Müller, empresario vinculado a la industria del algodón, fue más receptivo: con apenas siete años, el futuro diestro toreó su primera becerra, y a los once ya se medía con su primer novillo.

A los 14 años, Roca Rey cruzó el Atlántico para inscribirse en la Escuela Taurina de Badajoz, donde conoció al maestro Campuzano. Mientras sus amigos en Lima disfrutaban del ocio juvenil, él combinaba el estudio entre semana con los tentaderos los sábados. A los 16 años se instaló definitivamente en Sevilla, en casa de la familia de picadores Quinta, con quienes, en señal de lealtad, sigue conviviendo a día de hoy pese a su desahogada situación económica.

En 2015, con 19 años, tomó la alternativa en Nîmes con Enrique Ponce como padrino. Desde entonces ha consolidado su posición como uno de los diestros más valorados del panorama taurino actual y uno de los que mayor expectación genera en las grandes ferias.

Sus hermanos: del ruedo a las finanzas

Dentro de su entorno más íntimo, destaca la figura de su hermano mayor Fernando, también matador de toros, quien fue durante años su principal referente profesional. Fernando desarrolló su carrera principalmente en Perú, en condiciones extremadamente austeras —a veces en plazas sin enfermería y a gran altitud—, lo que lo convirtió en un modelo de sacrificio para el joven Andrés. Tras 17 años en activo, se retiró de los ruedos y, en 2024, asumió el papel de apoderado de su hermano durante una temporada, aunque la relación profesional terminó separándose poco después. Actualmente, ese cargo lo ocupa Luis Manuel Lozano.

El otro hermano, Juan José, apodado el finanzas, es ingeniero industrial y trabaja en el sector fintech peruano. Mucho más discreto que Andrés, cultiva en privado su faceta literaria: ha publicado varios poemarios, entre ellos Un disparo al aire y Sonríe, todos vamos a morir. Juntos, los tres hermanos conforman un triángulo de apoyo que ha blindado la trayectoria del diestro.

Un patrimonio sólidamente construido fuera del ruedo

Más allá de su vida sentimental y familiar, Roca Rey ha construido una estructura empresarial que refleja una planificación poco habitual entre los toreros de su generación. Junto a su padre gestiona Inversiones Chacrasana SL, una sociedad con sede en Coria del Río constituida en 2019 y dedicada al alquiler de bienes inmobiliarios. En 2024, la compañía disparó sus beneficios hasta los 709.710 euros, multiplicando por más de seis las ganancias del ejercicio anterior. Su activo total supera los 6,2 millones de euros, según los documentos del registro mercantil.

Entre sus propiedades, la empresa cuenta con un local en pleno centro de Sevilla, adquirido en 2019, y con la finca La Consentida, ubicada en Gerena. Este inmueble, de unas diez hectáreas, formó parte en su día de La Caprichosa, la finca que perteneció a la nieta del magnate mediático estadounidense William Randolph Hearst. Su diseño está vinculado al célebre arquitecto Aníbal González, quien entre 1914 y 1928 construyó la emblemática Plaza de España de Sevilla. La compra de esta propiedad, que incluye un cortijo de gran valor arquitectónico y una plaza de toros privada, se estimó en torno al millón de euros.

De Inversiones Chacrasana también depende El Valentín Apoderamientos S.L., una sociedad constituida en 2024 y gestionada por un abogado de confianza del entorno del torero. Aunque aún no ha presentado cuentas, su creación apunta a reforzar la organización profesional y empresarial de Roca Rey en España.

Mientras tanto, en el plano sentimental, Roca Rey afronta su recuperación arropado por la familia y por Tana Rivera, cuya presencia en La Maestranza durante la cogida no ha hecho sino confirmar la solidez de una relación que, aunque todavía incipiente, ya tiene mucho peso a su alrededor.

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