Julia Otero, en su mejor momento personal y profesional: «Cada tres meses tengo revisiones; mi hija ha sido mi pilar y ahora ya es cirujana»
La presentadora de Onda Cero ha confesado que todavía no le han dado el «alta» por el cáncer que le diagnosticaron

Julia Otero, en una imagen de archivo. | EP
Julia Otero es uno de los rostros más conocidos de nuestras ondas. La periodista abandonó hace unos meses, su papel en las tardes de Onda Cero, para centrarse en su vida personal. Y es que todavía sigue recuperándose el cáncer que le diagnosticaron hace unos años. Una noticia que llegó a su vida para darle un giro de 180 grados y del que ya está recuperada. Ella misma lo ha confirmado, esta misma semana, a los medios de comunicación, contando que se hace revisiones «cada tres meses». «Estoy esperando como agua de mayo que llegue septiembre y, de momento, sometiéndome a revisiones cada tres meses», contó.
En la alfombra azul de los premios de Magas de El Español, la presentadora confesó que viene «poco» a Madrid. «Mi vida social es cero. Y entonces he roto esa norma sagrada que le prometí a mi oncólogo para estar aquí», relató. Aunque eso sí, admitió que el premio que le iban a dar era una manera de ir «poniendo peso en la mochila».
Cómo se encuentra Julia Otero de su cáncer
«Porque cuantos más premios recibes, más obligado te sientes a estar a la altura de lo que esperan de ti, ¿no? De modo que esa responsabilidad va ‘increcendo’… Siempre los agradezco enormemente. Los premios siempre son una caricia, ¿no? Siempre son una palmada en la espalda, pero también es verdad que en nuestro trabajo como periodistas, lo que ganas en toda una vida, lo puedes perder en un solo día, de modo que no te dan ninguna garantía de futuro. Te dicen ‘hasta aquí, hasta aquí lo ha hecho usted bien‘. La premiamos por esto, esto y esto. Pero lo que pase a partir de mañana depende, obviamente, de mis propios códigos éticos y deontológicos», apostilló a la prensa.
Sobre su salud, Julia contó que todavía no ha tenido el alta definitiva. «Las altas tardan mucho en darla, pero digamos que a los 5 años se marca una frontera en que probablemente, pues, me diga que las posibilidades de tener otro cáncer sean las mismas que cualquiera de nosotros», aclaró. En todo este tiempo, le ha ayudado mucho hablar, con mucha naturalidad, sobres su enfermedad. «Lo hago habitualmente en el programa de radio, no les doy la chapa todos los días, pero de vez en cuando pongo en mi Instagram, ‘he pasado bien el último control‘ y ahí me doy cuenta de cuánta gente está como yo. Hay mucha gente que contesta, el mío también fue bien, el mío es mañana o dentro de una semana. Yo creo que para mí haberlo contado todo desde el principio con los márgenes de discreción que siempre me han caracterizado, porque nunca he contado nada de mi vida, pero en este caso yo creo que sí, yo creo que compartirlo ha hecho que haya muchas personas que se sientan acompañadas», resaltó.
«Mi hija ya es cirujana vascular»
Su familia iba sido su «gran pilar». «Mi hija estaba, cuando me diagnosticaron, a un mes de hacer el examen MIR, que es un examen muy exigente, ya sabéis, y bueno, pues fíjate el tiempo que ha pasado, que ya es cirujana vascular, desde hace 15 días», contó. Un momento que, además, aprovechó para reivindicar el bajo salario de los médicos. «12 años de formación, 6 de carrera, 1 de MIR, 5 de especialidad, que hay que pagar mejor a los médicos. Mucho aplauso a las 8 durante la pandemia, pero de verdad, 12 años de formación, hay que pagarlo mejor porque si no se van a países y la sanidad pública española, esa de la que presumimos, se mantiene en pie solamente por una cosa, por los bajos salarios de los médicos. Y no es justo», confesó.
Candela Otero Martínez nació de la relación de la periodista con Josep Martínez. Candela se licenció en Medicina en 2019 en la Universidad Internacional de Cataluña. Le tocó empezar su carrera profesional en el peor momento posible, ya que formó parte de la hornada de médicos jóvenes que se incorporaron en primera línea a los hospitales catalanes durante la crisis sanitaria de la COVID-19 en 2020 —un periodo del que su madre se mostró públicamente muy orgullosa—. Tras años de residencia en el Hospital Germans Trias i Pujol (Badalona), ha completado su especialización en cirugía vascular.
Un detalle muy comentado en su momento sobre su personalidad y sus ideales fue la decisión de invertir el orden tradicional de sus apellidos. Legalmente decidió ponerse el apellido de su madre primero, firmando como Candela Otero Martínez, algo que la propia periodista y sus seguidores aplaudieron como un bonito gesto de convicción feminista. Candela ha sido el pilar fundamental de Julia Otero, especialmente durante los momentos más duros en los que la periodista se enfrentó a un cáncer de colon. Aunque es muy celosa de su intimidad y mantiene sus redes sociales completamente privadas, ha hecho excepciones puntuales en apariciones públicas muy significativas.
En 2021, asistió a recoger una Mención de Honor en los premis Nacionals de Comunicació en nombre de su madre —que estaba en pleno tratamiento— y dio un discurso lleno de madurez y cariño hacia ella, describiéndola como «un referente de libertad, feminismo y una madre espectacular». En el plano personal, Candela celebró su boda en verano de 2025 con su pareja de años, Pol. Fue una celebración discreta en una masía en la zona del Penedès (Cataluña) de la que Julia Otero compartió algunas pinceladas, describiéndola como una noche mágica llena de orgullo familiar.
Josep Martínez es un prestigioso médico catalán que ejerce como jefe de Urgencias Domiciliarias en el Hospital de Barcelona y es miembro del Consejo de Administración de la compañía de seguros médicos Assistència Sanitària. A pesar de compartir su vida con una de las periodistas más famosas del país, Josep siempre ha preferido quedarse en un segundo plano, centrado por completo en su vocación sanitaria y alejado del foco mediático. Durante años, el blindaje de su intimidad fue tal que apenas existían fotos de ellos juntos. El hermetismo llegó a ser tan extremo en los años 90 que mucha gente pensaba que Julia Otero había sido madre soltera, ya que Josep jamás aparecía en alfombras rojas ni en platós de televisión. La periodista explicó en alguna ocasión que el secreto para mantener a la prensa a raya era ser «asquerosamente coherente»: si nunca vendes ni expones tu vida privada, los medios te acaban respetando.
La pareja comenzó su idilio tras el divorcio de Julia Otero de su primer marido, el también periodista Ramón Pellicer. Aunque Julia y Josep nunca han pasado por el altar ni han firmado ningún papel de matrimonio, se consideran una unión absoluta. La propia comunicadora se refiere públicamente a él como su marido con total naturalidad. La influencia de Josep Martínez en el hogar ha sido innegable, especialmente en el futuro de su única hija, Candela. El profundo amor de Josep por su profesión inspiró por completo a la joven, que decidió seguir sus pasos en el mundo de la medicina en lugar de decantarse por el periodismo de su madre. Junto a Candela, Josep fue el mayor pilar de la presentadora.
