La tristeza de Fabiola Martínez por su hijo Kike: «Creo que él se va a ir antes que yo. A veces visualizo mi vida sin él; me voy preparando»
La exmujer de Bertín Osborne comparte una de las reflexiones más duras de su vida sobre la maternidad y el futuro

Fabiola Martínez | Gtres
Pocas veces Fabiola Martínez se ha mostrado tan vulnerable. La empresaria y escritora venezolana, de 52 años, ha compartido una de las reflexiones más íntimas de su vida durante su participación en Upeka, el pódcast presentado por Tania Llasera. Allí ha hablado sin filtros sobre la maternidad, los cuidados, el miedo al futuro y la realidad de convivir desde hace casi dos décadas con la discapacidad de su hijo Kike.
La exmujer de Bertín Osborne se ha convertido en los últimos años en una de las voces más activas en defensa de las familias con personas con discapacidad. Desde 2009 impulsa la Fundación Kike Osborne, creada tras el nacimiento de su hijo para acompañar y asesorar a familias que atraviesan situaciones similares. La organización ofrece apoyo psicológico, asesoramiento y recursos para personas con discapacidad y sus cuidadores.
Durante la conversación, Fabiola ha abordado uno de los temas que más le preocupan: qué ocurrirá cuando ella ya no esté o cuando las circunstancias cambien para su hijo, que nació en 2007 con una lesión cerebral derivada de complicaciones durante el embarazo y que actualmente tiene 19 años.
El día a día junto a su hijo Kike
Aunque cuenta con ayuda profesional especializada, la empresaria sigue muy implicada en el cuidado diario de su hijo: «Los fines de semana los dedicamos a jugar y yo lo muevo; hay que levantarlo o sentarlo en la silla para el baño. Afortunadamente, podemos permitirnos tener ayuda profesional; eso no implica que no sea buena madre, siempre he tenido ayuda».
Fabiola Martínez ha explicado que, además de madre, también ejerce como principal figura de apoyo legal para la toma de decisiones de Kike: «Yo soy su tutora legal, el apoyo para tomar decisiones por él porque mi hijo no tiene posibilidad, aunque hay herramientas, y he sido muy respetuosa con él, dándole esa dignidad, pero fue muy duro».
A continuación, describe ha contado cómo se comunica con él y la sensibilidad especial que ha desarrollado a lo largo de los años: «Kike es como un bebé intelectualmente. En su caso, no hay lenguaje verbal prácticamente, pero él lee antes una mirada o un gesto que nada».
«Creo que él se va a ir antes que yo»
La parte más desgarradora de la entrevista ha llegado cuando Fabiola Martínez ha dicho en palabras un pensamiento que lleva tiempo acompañándola: «Por la situación de Kike, yo creo que él se va a ir antes que yo. Entonces, a veces, me visualizo sin él. (…) Creo que en el fondo, me voy preparando. Si no pasa, no me voy a enterar. Yo he dejado organizadas muchas cosas y entiendo que su amor y su bondad van a hacer que la gente que esté a su alrededor lo vean como lo veo yo, porque es puro amor. Y si no es así pues la batalla va a ser mía».
El síndrome del cuidador
Durante la conversación, Fabiola Martínez también ha puesto el foco en una realidad de la que, en su opinión, todavía se habla poco: el desgaste emocional que sufren quienes dedican gran parte de su vida al cuidado de otras personas: «No se ha hablado del síndrome del cuidador: cuando dejas de cuidar, sientes que no tienes una razón de ser. Te sientes vacío, pasa también con enfermedades; no hace falta tener un hijo con discapacidad, que eso lo llevas como de serie, pero te pasa cuando cuidas a una persona con una enfermedad terminal y se va».
Una situación que, según explican numerosos expertos en salud mental, puede provocar sentimientos de vacío, ansiedad o pérdida de identidad cuando desaparece la figura a la que se ha dedicado gran parte de la energía emocional.
A pesar de las dificultades, Fabiola asegura que Kike ha transformado su forma de entender la vida y le ha enseñado a «vivir el momento».
