Las lujosas vacaciones de Elisa Mouliáa en Abu Dabi: una piscina y un posible acuerdo comercial
La actriz está en el país asiático pese a estar envuelta en un litigio con el exdiputado Íñigo Errejón

Elisa Mouliaá | Gtres
Elisa Mouliaá ha vuelto a saltarse una citación judicial. La actriz, inmersa en un litigio con el exdiputado Íñigo Errejón a raíz de una denuncia por presuntos abusos sexuales, debía declarar este lunes 15 de junio en un juzgado de Madrid como investigada en la pieza separada abierta por una querella de calumnias presentada por el propio Errejón. Era la tercera vez que tenía que comparecer por este asunto y, también por tercera vez, no se ha presentado.
Tercera incomparecencia consecutiva
En esta ocasión, la defensa de la actriz ha alegado que se encontraba trabajando en Oriente Próximo, mientras que en las dos citaciones anteriores había justificado su ausencia por motivos de salud. Mouliaá había anunciado días antes en sus redes sociales que viajaría a Dubái y a distintos puntos del mar Rojo, un desplazamiento que finalmente ha coincidido con la fecha en la que debía testificar ante el juzgado.
Mientras tanto, en Dubái: piscina, biquini y un posible acuerdo comercial
Para demostrar que se encontraba fuera de España, la actriz compartió en su cuenta de Instagram —donde supera los 217.000 seguidores— un vídeo grabado en la ciudad emiratí. En las imágenes aparece en biquini disfrutando de la piscina de un hotel de lujo, balanceándose en un columpio entre rascacielos y recorriendo las avenidas de Dubái desde un vehículo en movimiento, todo ello acompañado por la canción Baile inolvidable de Bad Bunny.
La publicación incluía además un enlace a una página de promoción turística de la ciudad, lo que sugiere una posible colaboración profesional con ese organismo. Entre los comentarios del vídeo, varios usuarios le recordaron que el procedimiento judicial seguía su curso, mientras que otros criticaron que se encontrara precisamente en un país señalado por la situación de los derechos de las mujeres, en pleno proceso por presuntos abusos sexuales. La propia actriz, no obstante, compartió también un mensaje de apoyo de una seguidora que lamentaba la situación tras conocerse la orden de busca y detención.
La orden de detención del juez Arturo Zamarriego
El juez Arturo Zamarriego, instructor de la causa, dictó una orden de detención contra la actriz tras esta tercera incomparecencia, con el objetivo de que sea conducida ante el juzgado para ser oída en calidad de investigada. El propio auto recuerda que el pasado 14 de mayo ya se había citado a Mouliaá bajo apercibimiento expreso de que podría ser detenida si volvía a ausentarse, advertencia que finalmente se ha hecho efectiva. Según el documento, al que ha tenido acceso un periódico, una vez realizado el trámite de toma de declaración, la actriz quedará en libertad salvo que existiera otra causa penal o motivo legal que lo impidiera. La orden tendrá una validez de cinco años.

Posible delito de desobediencia a la autoridad judicial
Además de decretar la detención, el instructor ha ordenado que se remitan copias del expediente al decanato del juzgado para su registro y reparto, ante la posibilidad de que la reiterada incomparecencia de la actriz pudiera constituir un delito de desobediencia a la autoridad judicial. Su abogada había solicitado previamente que la comparecencia se realizara por videoconferencia, una petición que el juez rechazó de forma tajante, exigiendo la presencia física de Mouliaá en la sede judicial.
Dos ausencias anteriores y un informe médico que las contradice
Antes de esta tercera incomparecencia, la actriz ya había faltado a dos citaciones previas, fijadas para el 27 de marzo y el 24 de abril. En esta última ocasión alegó sufrir «un cuadro ansioso-depresivo relevante agravado por su situación judicial y mediática» que le impedía testificar. Sin embargo, el juez ha subrayado que, dos días después, un médico forense la examinó en su domicilio y concluyó que se encontraba plenamente capacitada para declarar. En un auto anterior, Zamarriego llegó a acusar a la actriz de intentar «montar» una causa de recusación contra él que no está prevista en la ley, con el objetivo de dilatar el procedimiento y, según sus palabras, cometer «un claro y manifiesto fraude de ley».

El origen del litigio: una denuncia por abusos y una querella por calumnias
La disputa judicial entre Elisa Mouliaá e Íñigo Errejón se remonta a cinco años atrás. Todo comenzó cuando la actriz denunció al entonces diputado por presuntos abusos sexuales; él respondió con una querella por presuntas calumnias. La causa principal, la de los supuestos abusos, sigue pendiente de resolución en la Audiencia Provincial de Madrid, que continúa deliberando sobre los recursos presentados por ambas partes. La querella por calumnias, en cambio, es la pieza en la que Mouliaá debe declarar como investigada y la que ha motivado sus tres incomparecencias.
Esta segunda causa se abrió después de que la actriz acusara públicamente a Errejón, tanto en televisión como en redes sociales, de intentar extorsionar a dos testigos del procedimiento que investiga un presunto delito de abuso sexual continuado. La Fiscalía Provincial de Madrid sostiene que no existió delito porque los hechos fueron consentidos, mientras que la defensa de la actriz y la acusación popular —ejercida por la Asociación de Defensa Integral de Víctimas Especializada —Adive—— solicitan tres años de prisión y una indemnización de 30.000 euros.
Una situación que sigue su curso
A día de hoy, el procedimiento continúa abierto en sus dos vertientes: la denuncia original por presuntos abusos sexuales, pendiente de la decisión de la Audiencia Provincial de Madrid, y la querella por calumnias, en la que ahora pesa sobre Elisa Mouliaá una orden de detención vigente durante cinco años tras no haber comparecido en tres ocasiones distintas ante el juzgado.
