Serena Williams, la tenista que luchó por la igualdad salarial en el tenis con 23 Grand Slams
La deportista va disputar el torneo de Wimbledon en el cuadro individual como wild card después de cuatro años retirada

Serena Williams | Gtres
La organización de Wimbledon confirmó ayer, domingo 21 de junio, ocho días antes del inicio del torneo, que Serena Williams participará en el cuadro individual femenino como wild card, la última invitación especial concedida por el comité organizador del Grand Slam británico. El mensaje del All England Club en sus redes sociales fue escueto pero demoledor: «Serena Williams —EE. UU.— recibe la última invitación para el cuadro individual femenino». Con esa sola frase, el mundo del tenis se puso patas arriba.
La tenista, de 44 años, ya contaba con plaza asegurada en el cuadro de dobles femeninos junto a su hermana mayor Venus, con quien ha conquistado seis títulos en Wimbledon y 14 Grand Slams en dobles a lo largo de su carrera juntas. Su último título en dobles en el All England Club fue en 2016. Ahora, ambas volverán a unir fuerzas en el torneo que comenzará el lunes 29 de junio y se extenderá hasta el 12 de julio.
La propia Serena reaccionó al anuncio con su habitual mezcla de humor y contundencia. Según recogen medios internacionales, escribió en X: «Acabo de terminar una partida estupenda de pato, pato, gansos», una respuesta que evidencia que, pese al tiempo transcurrido, la chispa competitiva y su personalidad arrolladora siguen intactas.
Cuatro años de ausencia y un regreso por etapas
El último partido individual de Serena Williams tuvo lugar el 2 de septiembre de 2022 en el US Open, donde cayó ante la australiana Ajla Tomljanovic en la tercera ronda. En aquel momento, la tenista prefirió no hablar de retirada y usó la palabra «evolución» para describir su alejamiento de las pistas, un concepto que plasmó por escrito en un ensayo publicado en la revista Vogue titulado Evolving away from tennis. En 2023 nació su segunda hija, Adira.
Su regreso al circuito profesional no ha sido repentino. Según informan medios como La Nación y Proceso, Serena pudo volver a competir tras someterse durante seis meses a controles antidoping aleatorios de la Agencia Internacional de Integridad de Tenis —ITIA—, que obligaron a la tenista a estar disponible una hora diaria para esas pruebas. Una vez superado ese período, quedó habilitada en febrero de 2026.
Su reincorporación progresiva al tenis comenzó en dobles. Primero compitió en el torneo del Queen’s Club Championship junto a la joven canadiense Victoria Mboko, aunque la pareja no pudo continuar después de que su compañera sufriera una lesión de rodilla tras un debut exitoso. Después participó en el WTA 500 de Berlín en dobles con su hermana Venus, aunque fueron eliminadas en primera ronda ante la neozelandesa Routliffe y la mexicana Olmos. Fue precisamente tras esa derrota cuando Serena reveló que fue su hija Olympia quien la impulsó a presentarse en Wimbledon junto a Venus.
23 Grand Slams, siete Wimbledon y un palmarés sin igual
El peso específico del regreso de Serena a Wimbledon cobra toda su dimensión cuando se repasan sus cifras en este torneo. La estadounidense ha levantado el trofeo individual en el All England Club en siete ocasiones: 2002, 2003, 2009, 2010, 2012, 2015 y 2016. Su última aparición en el individual de Wimbledon se saldó con una derrota en primera ronda en 2022 ante Harmony Tan, entonces número 115 del ranking.
A lo largo de toda su carrera, Serena acumuló 23 títulos individuales de Grand Slam, la cifra más alta en la era abierta del tenis femenino, además de 14 en dobles, la mayoría junto a Venus. En el plano olímpico, conquistó cuatro medallas de oro: una en individuales y tres en dobles. Su dominio en el ranking WTA se tradujo en 319 semanas como número uno del mundo.
El desafío que afronta ahora no es menor: sin ranking individual tras cuatro años de ausencia, Serena podría cruzarse en las primeras rondas con la vigente campeona de Wimbledon, Iga Swiatek, o con la número uno del mundo, Aryna Sabalenka. Las circunstancias no son las más favorables sobre el papel, pero pocas tenistas en la historia han sabido responder tan bien a la presión como ella.
Más que una tenista: empresaria, madre y símbolo de la igualdad
El regreso de Serena a las pistas no puede entenderse sin conocer quién es fuera de ellas. Nacida el 26 de septiembre de 1981 en Míchigan y criada en Compton, California, bajo la tutela de su padre Richard Williams —quien diseñó un plan de 78 páginas para convertir a sus hijas en campeonas—, Serena forjó su carácter en canchas públicas y en un entorno que no siempre fue amable.
Desde su retirada deportiva, la tenista no ha frenado su actividad. Es inversora activa a través de su empresa de capital de riesgo Serena Ventures, productora a través de Nine Two Six Productions, posee una pequeña participación en los Miami Dolphins y firmó en 2024 un acuerdo de licencia con la marca de cosméticos Wyn Beauty. En 2022 publicó también un libro infantil. Está casada con Alexis Ohanian, fundador de Reddit, con quien tiene dos hijas: Olympia, nacida en 2017 tras un parto con complicaciones graves que pusieron en riesgo su vida, y Adira, nacida en 2023.
A todo ello se suma su papel como voz de la igualdad en el deporte. Serena fue durante años una de las principales defensoras de la equidad salarial en el tenis, y su lucha trascendió las pistas: cuando Nike fue criticada por reducir los pagos a atletas embarazadas, Serena presionó hasta lograr que la marca revisara su política. El pasado mes de octubre recibió el premio Princesa de Asturias de los Deportes en Oviedo, con las entradas del encuentro abierto con el público agotadas días antes.
