Emiratos Árabes Unidos denuncia un ataque con dron cerca de la planta nuclear de Barakah
Los servicios de Emergencia aseguran que «no se han registrado heridos y no hubo impacto en la seguridad radiológica»

Plantas energéticas de Emiratos Árabes Unidos, en foto de archivo. | EP
Las autoridades de Emiratos Árabes Unidos han denunciado el impacto este domingo de un avión no tripulado que ha incendiado un generador que alimentaba a la central nuclear de Barakah, en la región de Al Dhafra, que constituye la mayor parte del oeste del país.
El Centro de Emergencias de Abu Dabi, en su mensaje de alerta en redes sociales, no identifica la procedencia del dron. Irán, que desde el 28 de febrero ha desencadenado ataques contra los países de la región con presencia militar estadounidense, tampoco se ha pronunciado al respecto.
En cualquier caso, según los servicios de Emergencia emiratíes, «no se han registrado heridos y no hubo impacto en los niveles de seguridad radiológica». La Autoridad Federal de Regulación Nuclear emiratí ha confirmado que el incendio no afectó la seguridad de la central ni el funcionamiento de sus sistemas esenciales, y que todas las unidades operan con normalidad.
En un comunicado posterior, la agencia nuclear de Naciones Unidas, el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), ha confirmado que las autoridades emiratíes ya han enviado toda la información disponible sobre lo ocurrido. El director general de la agencia, Rafael Mariano Grossi, ha explicado en redes sociales que, ahora mismo, los generadores diésel de emergencia están suministrando energía a la unidad 3 de la central, la que podría haber resultado más afectada por el ataque.
«El OIEA sigue de cerca la situación y se mantiene en contacto permanente con las autoridades de los Emiratos Árabes Unidos, dispuesto a prestar asistencia si fuera necesario», ha indicado Grossi, antes de expresar su «profunda preocupación por el incidente» y denunciar que «la actividad militar que amenaza la seguridad nuclear es inaceptable». Por último, Grossi «reitera su llamamiento a la máxima moderación militar cerca de cualquier central nuclear para evitar el peligro de un accidente nuclear».
